CLIMX

Este sábado 27 se presentó en el Multiforo Alicia el Colectivo Libre e Independiente de Músicos Mexicanos, una iniciativa de Edgar Arrellín Rosas (ingeniero de audio), Edgar Arrellín Caviedes (diseñador gráfico) y Fausto Arrellín (músico), personajes reconocidos en el rock nacional que desde siempre han trabajado por la música hecha en México.

El colectivo dio a conocer hace unos días un manifiesto en el que exponen sus ideas con el lema: Se busca público inteligente, interesado en talento y originalidad. Arte es juego, creación, transgresión, defensa, nosotros. Somos rock en vivo.

CLIMX surgió en una plática entre los Arrellín, según cuenta Fausto, quien formara parte del movimiento del rock Rupestre con el grupo Quál que acompañó al difunto Rockdrigo González (“Estación del Metro Balderas”), en los años ochenta:

“Fue en una reunión con los Édgares (mi hermano es Edgar Arrellín) y yo acerca de cómo incidir en el medio actual desde nuestra trinchera, con nuestras ideas y experiencia. La intención es buscar y crear públicos verdaderamente interesados en lo que hacemos: la autogestión. Evitar la inercia de ser, como artistas.”

Buscar “público inteligente” podría no ser la mejor manera de formar un público, pues esto podría revertírsele a los músicos al menospreciar, e incluso causar ofensa en la gente. Eduardo Reyes, integrante de Barcos de Papel, una de las agrupaciones que conforman CLIMX junto a Ramsés Luna (Luz de Riada), y el novel grupo Deuol comenta al respecto:

“La estrategia es provocar al público. Que nos demuestren lo contrario y de ser así, esperamos que hagan pedazos nuestro show o que lo disfruten al máximo.”

El público ha cambiado con el tiempo, la tecnología ha tenido mucho que ver al respecto. Todo va más rápido, la cultura de la inmediatez ha provocado que la relación entre el músico y la gente se vea afectada, expone Fausto Arrellín:

“Está menos ávido (el público), de repente es más fácil acceder a muchas cosas que antes te exigían movilidad, curiosidad. Me parece que eso genera una desechabilidad constante, signo de los tiempos.  Aunque nada que ver con eso de que los tiempos pasados fueron mejores, ¿eh? Sólo son diferentes.”

Innegable la calidad de quienes conforman el colectivo. Su trabajo los avala en un medio musical mexicano con sobreoferta y sin mucha substancia ni contenido propositivo, por lo cual se agradece que músicos con la experiencia de Arrellín y Luna se unan grupos nuevos que tienen propuestas interesantes, como Barcos de Papel.