Conflicto en la cinta “Llámame Francisco”

La periodista argentina Evangelina Himitian, autora de un libro sobre el Papa Francisco, está por acusar en los tribunales a la compañía italiana que firmó un contrato para llevarlo a la pantalla. Cercana a quien fuera obispo de Buenos Aires, abrió toda su agenda a la productora, que finalmente se echó para atrás. Paralelamente, el actor principal, el argentino Rodrigo de la Serna, habla sobre su personaje.

BUENOS AIRES.– La periodista argentina Evangelina Himitian, autora de Francisco. El Papa de la gente (Ed. Aguilar, 2013), demandará a la productora italiana Taodue Film, cuya película Llámame Francisco. El Papa de la gente llegará a las salas de cine este año.

En marzo del 2014 la productora adquirió una opción para usar los derechos de la biografía de Jorge Mario Bergoglio en el guión cinematográfico. Finalmente, no ejerció la opción. Himitian considera que la productora vulneró sus derechos de propiedad intelectual y no descarta, una vez que vea la película, incluir en la demanda la figura de plagio. También sostiene que la productora se valió durante un año de su colaboración y sus contactos para la elaboración del guión.

“En los libros biográficos, lo que se compra es la investigación histórica. De ahí se nutre el guión cinematográfico”, dice Himitian en entrevista con Proceso, y sostiene aludiendo a la productora italiana:

“Ellos mismos, en sus conferencias de prensa, reconocen que originalmente se basaron en el libro.”

Cuenta:

“En medios de todo el mundo aparece que la película está basada en el libro. Es decir: o uno se basa, o no se basa; o avanzan con el contrato, y tienen los derechos, o no. El contrato de opción no los habilita a usar el libro un poquito. O reconocen, o no reconocen. Y tendrán que responder ante la justicia.”

Taodue Film es una productora italiana del Grupo Mediaset, propiedad de Silvio Berlusconi. Su fundador y actual gerente, Pietro Valsecchi, produjo la película. La dirección estuvo a cargo de Daniele Luchetti. A comienzos de 2014, Valsecchi se puso en contacto con la agencia literaria que representa a Evangelina Himitian. Les propuso firmar un contrato para hacer una película y una serie de televisión basadas en el libro. En marzo de ese año, se firmó un contrato de opción y de cesión de derechos de autor.

“Por un determinado período, ellos tenían la exclusividad de los derechos de la obra para su guión –narra Himitian–. Yo no podía vender esos derechos a otra persona en ese periodo. Ellos tenían la libertad de usar el libro para vender el proyecto, conseguir los fondos, movilizarlo.”

A partir de la firma del contrato, a Himitian le fue requerida la actualización y profundización de algunos puntos específicos del libro durante un año. De último  momento, el productor Valsecchi no ejerció la opción para que se le cedieran los derechos de la obra. La autora se quedó con las manos vacías.

“Desde el primer momento yo actué de buena fe, y el contrato tuvo principio de ejecución de buena fe de las partes –explica Himitian–. Obviamente yo, como autora, presté toda la colaboración que estaba a mi alcance. Estaba interesada y comprometida con el proyecto, entonces, desde ese lugar, lo hice”, dice la autora de la primera biografía publicada sobre el Papa Francisco, que hoy cuenta con varias traducciones.

“Su libro no tiene ningún rol”, afirmó Valsecchi el pasado 1 de diciembre en una entrevista con el diario español El País, en referencia a Himitian, con quien, apuntó, sólo se encontró una vez durante media hora.

“Tras ese encuentro, el filme siguió adelante por un año –prosiguió el productor–. Fuimos a Argentina a buscar la verdad. Gente que nos contara historias relacionadas con Francisco, su juventud, los desaparecidos, la pobreza y toda su misión hasta llegar a ser Papa.”

El productor reconoció en distintas ocasiones que el libro de Himitian le sirvió de “puerta de acceso” a la figura de Francisco. Pero que desistió usarlo como base para el guión de su película por no contener “ningún material original sobre Bergoglio, sino sólo información de dominio público”.

Pedidos

Evangelina es hija de Jorge Himitian, un pastor evangélico que organizó con Bergoglio varios encuentros ecuménicos en Argentina. La periodista hacía en esas ocasiones el trabajo de prensa. Tuvo la oportunidad de entrevistar varias veces al entonces arzobispo de Buenos Aires. Conoce a mucha gente de su entorno. Abrió toda su agenda a la productora italiana.

“Los pedidos que me iban haciendo estaban vinculados a situaciones del libro que ellos querían profundizar”, abunda Himitian. Con ella se comunicaba la secretaria de la productora. Sostiene:

“Hubo listas de cuestionarios sobre un capítulo puntual. Me pedían que fuera más específica en uno u otro punto. Ellos necesitaban, para el armado del guión, descripciones acabadas de cómo era tal o cual lugar, cómo estaban vestidas esas personas, qué música se escuchaba.”

Himitian recuerda que “hubo todo un ida y vuelta con el tema de la novia de Bergoglio, sobre quién y cómo era.

“Se refiere a una mujer llamada Amalia, con la que el actual Papa ‘novió’ cuando éste tenía 12 años. Todo esto me llevó a tener que volver a ver gente y lugares, hacer entrevistas, ponerlos a ellos en contacto, aportarles datos mínimos sobre cómo era el pelo de la chica o qué tipo de ropa llevaban.

“En otro encuentro que tuvimos, me pidieron datos muy puntuales sobre la ambientación. Yo no escribí el guión, pero colaboré en el armado de su contenido a lo largo de casi un año.”

El guión de la película, en la que Rodrigo de la Serna encarna a Bergoglio, lleva las firmas del director Daniele Luchetti y del guionista argentino Martín Salinas. Himitian se reunió con ambos en mayo de 2014 en Buenos Aires.

“Efectivamente, tomamos un café y tuvimos una charla –dice a Proceso Martín Salinas–. Pero entonces yo no era el guionista. A mí me habían contratado como consultor, para darles feedback sobre historia argentina. Yo tenía que asesorar un guión escrito por unos italianos, que desconocían ampliamente la realidad argentina. Siendo guionista y habiendo vivido eso en primera persona, por mi generación, les podía ayudar a que tuvieran un ángulo lo menos desacertado posible en ese aspecto. Cuando se vio que esto no era suficiente, me incorporé y empezamos una nueva versión con el director.”

Salinas es un guionista de extensa trayectoria internacional. Vivió 13 años en México.

“El contrato firmado con los italianos era desde el inicio con base en una investigación que había que hacer –explica–. Nunca se me contrató para hacer nada basado en el libro de de Evangelina. Cuando vi que aparecía el nombre de ella en los diarios, les dije: ¿por qué dice esto si yo no estoy trabajando sobre su libro? Me dijeron que no me preocupara, que ya estaba resuelto.”

Reflexiona el guionista:

“Me parece horrible toda la situación, pero creo que es un tema que a mí me trasciende y yo no tengo absolutamente nada que ver. Sé que antes de que yo la viera, ella tuvo charlas con Valsecchi. Yo no sabía que habían firmado un contrato.

“Sé que no me basé en nada que no fuera investigado por mí. De fuentes que son públicas o de otras que nosotros conseguimos personalmente. Mi investigación está hecha de grabaciones, textos, cartas, entrevistas en Argentina y en Italia, muchísima gente. La investigación fue por carriles que no tienen nada que ver con ninguno de los libros que existían.”

Estafa

Himitian no carga las tintas contra el guionista en ningún momento de la entrevista. Su indignación se dirige hacia la productora italiana:

“Un mes antes de que finalice la opción recibo un e-mail del director (Luchetti) donde me dice que me iban a mandar el guión en breve, porque les interesaba mucho mi opinión. El guión finalmente nunca llega, y le comunican a mi agente literario que no van a ejercitar la opción. Entonces ahí fue mi sorpresa: ¿Cómo que no van a usarlo, si a lo largo de casi un año estuvimos manteniendo encuentros permanentes? Claro, yo para ese entonces ya les había dado todo. Parece que uno es parte de la cultura del descarte, tal como dice Francisco. Eso duele.”

Ante el reclamo de la agencia literaria de Himitian, Taodue Film, designó un abogado en Buenos Aires. Se ha iniciado una mediación formal. La escritora y su agente esperan el estreno de la película en 2016 para presentar una demanda por vulneración de derechos intelectuales e incluso, por plagio.

“Por lo que yo encuentro en los avances, hay materiales que hacen referencia tanto al contenido del libro como a este ida y vuelta con la productora.”

La película tuvo su premiere para un público reducido el pasado 1 de diciembre en un salón del Vaticano.

“Ellos tratan de usar este argumento para decir que tiene el aval del Vaticano y a mí me consta que no es así”, afirma Himitian.

El día de la proyección, la autora  publicó un comunicado:

“Me pregunto si una productora que se valió de un método que yo considero fraudulento puede lograr plasmar en su película la esencia del mensaje de Francisco. Personalmente, creo que no.”

Dice ahora:

“No se pueden manejar con semejante desprecio por los derechos intelectuales. Porque simplemente es reconocer que la película está basada en el libro y pagar lo que corresponde. Y máxime cuando se trata del personaje del que estamos hablando, ¿no?” (en alusión al sacerdote).

Y se pregunta:

“¿Qué define una estafa? Estoy hablando moralmente, no sé desde lo jurídico. Me siento estafada en mi buena fe. Yo puse de mi parte todo lo que tenía para el proyecto. Y de la otra parte siento que una vez que pudieron hacerse de toda esa información y vieron que era posible desprenderse, lo hicieron. Desconozco las razones. Tampoco sé si evaluaron el impacto. Porque ha salido en muchos medios del mundo. Yo no quiero llevarlo por el lado del escándalo, porque me parece que el tema merece respeto.”