Poco que celebrar tras 17 años de chavismo

Caracas.- El próximo 2 de febrero se cumplirán 17 años de la llegada del presidente Hugo Chávez al poder. Pero nadie en Venezuela espera grandes conmemoraciones oficiales.

El país está sumido en una severa crisis económica y social, la oposición acaba de tomar el control de la Asamblea Nacional y el propio presidente Nicolás Maduro, quien por lo regular evita referirse a la mala situación del país, hoy afirma que Venezuela enfrenta “una verdadera emergencia nacional”.

El petróleo, que genera 96% de las divisas, sigue en picada y cada día aporta menos dólares para importar alimentos, medicinas y productos básicos. El precio del crudo venezolano se acerca incluso al costo de producción, que es de entre 18 y 23 dólares por barril. La semana pasada el precio de la mezcla venezolana cerró debajo de los 22 dólares por barril.

Y mientras sigue el desplome del hidrocarburo, en las calles aumenta la inseguridad. En 2015 hubo 27 mil 875 muertes violentas, 90 por cada 100 mil habitantes, la mayor tasa del continente.

“Crecen el crimen, el desabasto y la hiperinflación. En 2015 el salario mínimo creció menos de 71% y la inflación fue de 270%, la más alta del mundo, lo cual elevó la pobreza porque los trabajadores ganan menos cada día”, dice el economista Orlando Ochoa.

Cuando Chávez asumió la Presidencia, en 1999, la pobreza en Venezuela abarcaba a 45% de la población. Hoy es 10 puntos superior debido a la caída del ingreso, la inflación y la escasez de alimentos, estima Marino González, profesor del Departamento de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Simón Bolívar.

Durante los años de bonanza petrolera (2004-2014), Chávez y su sucesor, Maduro, destinaron más de la mitad de los ingresos por exportaciones de crudo al gasto social y lograron mejorar las condiciones de vida de millones de pobres. Pero la crisis de los últimos años revirtió rápidamente los avances sociales.

“Se pusieron al descubierto las debilidades de un modelo de desarrollo asistencialista, improductivo y basado en la renta petrolera”, dice el economista Ochoa.

Una de las promesas de Chávez, quien llegó a la Presidencia con un respaldo popular de más de 60% de los votantes, fue reducir la dependencia del petróleo. Pero ésta aumentó en los últimos 17 años: en 1998, 68% de las exportaciones de Venezuela eran de crudo. En 2015, el porcentaje fue de 96%; es decir, 27 puntos porcentuales más.

Esta aplastante dependencia del petróleo, la enorme corrupción y la inviabilidad de una política económica a la que han renunciado hasta países socialistas como Cuba, han llevado a Venezuela a ser la nación latinoamericana con más pobre desempeño económico en los últimos tres años.

Mientras su PIB cayó 9.8% entre 2013 y 2015, la región creció en promedio 3.7 puntos porcentuales. Para este año, el país registrará una nueva contracción de entre 7% y 10%, según proyecciones de organismos internacionales.

Para el economista Pedro Palma, las perspectivas para este año “son desalentadoras por los deprimidos precios petroleros y las escasas o inexistentes posibilidades de que los mismos experimenten una sólida recuperación en los próximos meses”. l