El gran premio a la opacidad

Nadie sabe cuánto dinero se ganó gracias al Gran Premio de México de la Fórmula 1. Antes de que se celebrara –en noviembre pasado–, la Presidencia de la República prometió que la derrama económica total sería de 2 mil millones de dólares, pero a la fecha no hay ningún estudio ni informe sobre lo que realmente se ha conseguido. El asunto cobra la mayor relevancia porque durante cinco años a esa competencia se le destinarán más de 200 millones de dólares del erario federal, amén de que el contrato fue por adjudicación directa.

En julio de 2014, los gobiernos federal y local aseguraron que el regreso de la Fórmula 1 a México detonaría la inversión, mejoraría la imagen del país y traería una derrama económica de 2 mil millones de dólares. Pero dos meses y medio después de la carrera celebrada el 1 de noviembre no se conocen las ganancias que dejó.

Mediante la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información, Proceso solicitó el dato a la Secretaría de Turismo (Sectur) a través del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), así como a la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) del Gobierno del Distrito Federal.

En su respuesta, entregada el miércoles 6, la Sedeco admitió que la Dirección Ejecutiva de Información Económica únicamente realizó “un monitoreo” de las principales cifras que ofrecieron los actores involucrados en la organización de la Fórmula 1 en días previos, durante y posterior al evento:

“Las cifras recabadas se anexan al presente para conocimiento del solicitante. No obstante, es importante recalcar que la información allí contenida se recuperó a partir de las declaraciones, boletines y comunicados de la Secretaría de Turismo del gobierno federal, del Grupo CIE y la Canaco, principalmente.”

En ese compendio, consigna que el gobierno capitalino estimó una derrama económica de al menos 26 mil millones de pesos durante los cinco años del Gran Premio (GP) de México, es decir, hasta 2019.

Respecto de la inversión, informó que se proyectaron 360 millones de dólares para los cinco años. De esa cantidad, el gobierno federal aportará “210 millones”, en tanto que el comité organizador, CIE (Corporación Interamericana de Entretenimiento), cubrirá el resto.

El pasado 2 de noviembre, el secretario de Desarrollo Económico del gobierno del Distrito Federal, Salomón Chertorivski, celebró la competición. “Es un buen resultado para la Ciudad de México si lo medimos en cuanto a derrama económica e imagen. Es un éxito total”, dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva, en Radio Fórmula.

Según Chertorivski, gracias a la Fórmula 1 los hoteles de cuatro y cinco estrellas registraron “casi” 100% de ocupación, así como 85% de las habitaciones de dos y tres estrellas. “Seguimos trabajando en las cifras finales, pero sí son números muy importantes”, indicó el funcionario, quien prometió dar a conocer el balance del GP de México “una vez que la Canaco (Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo) nos comparta algunas estimaciones”.

A pregunta expresa de Gómez, el titular de la Sedeco garantizó que esa misma tarde la secretaría a su cargo emitiría un comunicado de prensa con las cifras oficiales del impacto económico y la actividad turística que arrojó el Gran Premio de México. Pero hasta el momento no ha ocurrido.

En contraste, el área de comunicación de la Canaco-Servytur envió a este semanario un boletín fechado el 28 de octubre pasado, es decir previo al Gran Premio de México, en el que hace alusión a las cifras publicadas por Peña Nieto en su tuit de 2014: “El gobierno federal estima que el Gran Premio, de 2015 a 2019, permitirá al país captar una derrama de 26 mil millones de pesos, así como generar 18 mil empleos”.

La Canaco-Servytur indicó que tan sólo en la capital del país los beneficios durante la semana previa a la primera carrera llegarían a 3 mil 200 millones de pesos, de los que 800 millones corresponden al hospedaje de los “más de 100 mil visitantes” que estarían de visita en la Ciudad de México.

“Entre los giros que se prevé un mayor dinamismo en sus ventas destacan hoteles, restaurantes y bares, agencias de viajes, centros de esparcimiento y culturales (museos, teatros y cines), plazas comerciales y artesanías, principalmente, pero lo más importante de la carrera de automovilismo es la gran oportunidad que se nos presenta para promover a la Ciudad de México ante la mirada de más de 520 millones de televidentes”, dice el texto.

En consulta expresa, el área de comunicación social de la referida cámara indicó que el boletín del 28 de octubre de 2015 es el único dato oficial publicado por esa instancia, que no dispone de mayor información. Dicho comunicado es también el único dato oficial que la Canaco-Servytur reportó al gobierno capitalino. Proceso solicitó una entrevista con el titular de la Cámara Nacional de Comercio de la Ciudad de México, Humberto Lozano. Al cierre de la edición no hubo respuesta del aludido.

Por su parte, el gobierno federal, a través del Consejo de Promoción Turística de México (CPTM), de la Sectur, invertirá 213 millones 279 mil dólares.

Según explicó a finales del año pasado la entonces titular de la Sectur, Claudia Ruiz Massieu, el GP de México obliga al gobierno federal a realizar un pago anual de 72 millones de dólares durante los cinco años que durará el contrato.

Empero, el gobierno de Enrique Peña Nieto pagó más de la cuarta parte del convenio a CIE, responsable del acuerdo signado con Formula One Management, la empresa administradora de los derechos comerciales del serial más importante de automovilismo deportivo, propiedad del magnate Bernie Ecclestone.

El CPTM también se deslindó de la responsabilidad de informar las cifras con el pretexto de que “los datos que se han presentado se basan en información proporcionada por la empresa Corporación Interamericana de Entretenimiento, S.A. de C.V., la publicación Formula Money, que estima el valor y beneficio económico del evento, tomando como referencia la ganancia obtenida por la celebración del Gran Premio en otros países, así como los datos proporcionados por terceros, como Concanaco-Servytur”.

Y aun cuando el documento ejecutivo de Justificación para la Contratación de los Servicios de Promoción de México entre CIE y CPTM refiere que este corporativo está obligado a entregarle un reporte de la derrama económica generada (directa e indirecta) obtenida en cada GP de México, CPTM admite en su respuesta del 17 de diciembre pasado a la solicitud de información que “no se cuenta con información de la ganancia económica real que dejó el Gran Premio de México al país:

“No se cuenta con la información de las ganancias indirectas locales de la industria hotelera durante la semana del evento, así como la derrama económica real de la industria restaurantera y del comercio en general”, aceptó el CPTM, encargado de coordinar, diseñar y operar las estrategias de promoción turística a escala nacional e internacional.

Segmentación caprichosa

Sin importar la galopante crisis del país, los 55 millones de pobres que habitan la República Mexicana y la infrenable devaluación del peso –el contrato con la F1 está signado en dólares–, el gobierno de Peña Nieto apostó por la Fórmula 1, en sociedad con la administración capitalina y la empresa CIE, que a través de su concesionaria Ocesa controla el Autódromo Hermanos Rodríguez y, en general, de gran parte de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca, donde se ubica la pista.

En noviembre de 2015, el portal Aristegui Noticias publicó que la Sectur “olvidaba” beneficios indirectos de la Fórmula 1 en México:

En respuesta a una solicitud de información pública, la Sectur detalló al sitio web cuántas ganancias esperaba y en qué rubros: impacto mediático daría 209 millones 503 mil 216 dólares; derrama indirecta, 45 millones 469 mil 601 dólares; derrama directa, 58 millones 280 mil 300 millones de dólares; derrama inducida, 85 millones 650 mil dólares, y beneficios indirectos, 398 millones 968 mil dólares, pero la Sectur no precisó los dividendos por cobertura global.

Con base en esta información, Aristegui Noticias difundió que la derrama económica alcanzaría los 797 millones 871 mil 216 dólares. Ahora bien, tras culminar la competencia, la Sectur envió al portal una nota informativa en la que precisa que los beneficios estimados son de 2 mil millones de dólares durante cinco años. Esto significaría un ingreso anual de 400 millones de dólares.

Según el citado portal, la Sectur indicó que tan sólo por ocupación hotelera el beneficio superará los 45 millones de dólares. Sin embargo, en su respuesta a este semanario, el pasado 17 de diciembre, la Sectur, a través de CPTM, reconoció que “no se cuenta con información de la ganancia económica real que dejó el Gran Premio de México”, ni tampoco se cuenta con un mecanismo para calcularla.

En el texto publicado en el sitio web se anexa el escrito de justificación de excepción a la licitación pública formulada por la Dirección Ejecutiva de Mercadotecnia de CPTM para la contratación de los servicios de promoción de México mediante la Fórmula 1 a través de adjudicación directa.

Ahí, el CPTM argumenta que la decisión se tomó para alcanzar los objetivos trazados en el Plan Nacional de Desarrollo y en la Política Nacional Turística, lo que permitirá darle valor a la Marca México a través del serial, “que atrae la atención de más de 500 millones de espectadores en el mundo”.

Y justifica que, de acuerdo con el “resultado de la investigación de mercado”, sólo existe una empresa capaz de traer la Fórmula 1 al país: CIE, toda vez que la comercialización del Autódromo Hermanos Rodríguez corresponde a la empresa Operadora de Centros de Espectáculos, S.A. de C.V. (Ocesa), subsidiaria del proveedor de manera exclusiva.

Como resultado de esta alianza, el consejo pagará a CIE por la prestación 213 millones 270 mil dólares. El monto establecido será cubierto de la siguiente forma:

Un primer pago por 44 millones 177 mil dólares, en abril de 2014; una segunda entrega por 40 millones 987 mil dólares, en marzo de 2015; un tercer desembolso de 40 millones 987 mil dólares, en marzo de 2016; una cuarta dación por 43 millones 564 mil dólares, en marzo de 2017, y una última entrega de 43 millones 564 mil dólares, en marzo de 2018.  l