Uno de los candidatos a presidir la mesa directiva de los colonos de Pedregal de Milpillas o de Monticello, en Zapopan, denuncia que las autoridades de Movimiento Ciudadano impusieron como dirigente a su candidato, el profesor Raymundo García, mediante maniobras ilegales.
El comisionado de la Dirección de Atención Ciudadana de Zapopan, José Daniel Silvestre Valenzuela Rincón, es juez y parte en la renovación de la mesa directiva de la colonia Pedregal de Milpillas, conocida también como Pedregal de Monticello, localizada en el kilómetro 13.5 de la carretera a Colotlán.
A sabiendas de que el Reglamento de Organización y Participación Vecinal prohíbe la postulación de servidores públicos para ese cargo, el funcionario permitió el registro del profesor de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) Marcos Raymundo García Aguilar, quien obtuvo el triunfo en la asamblea del pasado 10 de octubre.
Aun cuando su oponente Ricardo Benjamín Ramírez Bernal le informó al comisionado de esa ilegalidad antes de iniciar la elección, éste sólo le pidió que por favor no lo comentara porque lo metería en un “problemón”. Ramírez Bernal señala que no esperaba esa respuesta, por lo que no tuvo más remedio que denunciar a García Aguilar en plena asamblea.
De cualquier forma, dice, la votación se realizó, sólo que Valenzuela Rincón impidió que se asentara el incidente en el acta de hechos como dicta el artículo 42 del citado reglamento.
Ramírez Bernal resalta que el funcionario municipal no sólo infringió el reglamento, sino que además obstaculizó la participación de los vecinos, pues les impidió votar a los que no contaban con su cesión de derechos foliada y sellada, documento que los acredita como propietarios de predios. Añade que a varios de sus simpatizantes se les impidió votar y que en las actas tampoco se asentó el número de personas que participaron.
Al respecto, Antonio Quintero Águila, uno de los vecinos inconformes con el proceder de la autoridad municipal, refiere que la cesión de derechos “no sirve ni para ir al baño”, porque desde mayo de 2014 los colonos descubrieron que la mesa directiva del Ejido de San Juan Bautista les vendió terrenos robados, como consta en la respuesta que dio el jefe de asistencia técnica del Registro Agrario Nacional (RAN), José Alfredo Magaña Luqui, a una solicitud de información (Proceso Jalisco 533).
Ramírez Bernal precisa que, en cambio, los votantes del profesor García Aguilar que no portaban su documento foliado eran enviados a la casa de la secretaria de la mesa directiva de la colonia, Bertha Rodríguez, donde les pusieron sello y folio, pero nunca se tomó en cuenta la credencial de elector.
Comenta que días antes de la votación para cambiar la mesa directiva, él firmó una serie de acuerdos con el profesor para evitar confrontaciones, pero los funcionarios de la Dirección de Atención Ciudadana se negaron a suscribir ese documento, según ellos porque no tenían facultades legales y carecían de sellos.
Para el aspirante desplazado, “resulta incongruente decir que no tenían carácter y se presenta Daniel a presidir. ¡Entonces sí tiene carácter! Él pudo firmar el documento y la planilla de registro”.
Afirma que lo mismo ocurrió el 13 de octubre, cuando presentó una queja por las irregularidades que observó durante la jornada electoral. Dice que sólo tenían que sellarla, pero los funcionarios del ayuntamiento se enredaron en evasivas y lo tuvieron en la recepción por cerca de una hora, hasta que uno de ellos lo atendió.
Éste le explicó a Ramírez Bernal que ahí no se le podía recibir el escrito porque el departamento jurídico tenía que revisarlo. Sin embargo, cuando le dijo que en la secretaría particular del presidente municipal, Pablo Lemus Navarro, ya se lo habían sellado, el funcionario no tuvo más remedio que hacer lo mismo.
Precisa que el servidor público, de quien sólo recuerda su nombre de pila (Alexis) le dijo en tono confidencial que hizo todo lo posible para que su planilla quedara al frente de la mesa directiva, pero no lo consiguió. Ramírez Bernal le contestó que no quería ayuda, sino que se respetara el reglamento y cancelaran el registro de García Aguilar.
En la mencionada queja se precisa que no sólo el reglamento municipal restringe la participación de servidores públicos en la elección de comités vecinales; también lo establece la Ley para los Servidores Públicos del Estado de Jalisco.
Ésta, enfatiza Ramírez Bernal, “deja muy claro quiénes son servidores públicos y por lo tanto no cumplen con las bases para participar. Actúan con dolo y mala fe, lo que es ilegal. El candidato lleva ventaja de conocimiento legal y nosotros somos simples ciudadanos”, señala el texto.
En el mismo oficio, el quejoso señala que lo conducente era que el comisionado Valenzuela Rincón comunicara al docente que no podía participar y le diera el triunfo a la otra planilla, pues la impugnada ya no tenía tiempo de cambiar al aspirante porque había concluido el plazo de 72 horas en que podían hacerse modificaciones.
“Yo me postulé para tratar de llevar a cabo con transparencia los trámites y peticiones ante el ayuntamiento de Zapopan y tratar de que nuestra colonia mejore, ya que en la mesa directiva anterior estuvo muy viciada: no nos hacían caso y teníamos que acudir a solicitar los servicios. Los funcionarios no estaban haciendo sus funciones, por eso nos organizamos”, sostiene Ramírez Bernal.
“Hay funcionarios coludidos”
Originalmente encabezaba la planilla de Ramírez Bernal el profesor jubilado Jesús Delgado, pero sufrió un accidente que casi le cuesta la vida el pasado 18 de agosto: al entrar en la cocina de su casa estalló el tanque de gas y la explosión derribó una parte del techo y los muros.
Delgado salió proyectado hacia una de las paredes y sufrió fractura en tres vértebras, así como quemaduras de segundo grado en rostro, brazos y piernas, por lo que estuvo hospitalizado en terapia intensiva durante ocho días. Personal de Protección Civil y una ambulancia lo hallaron inconsciente bajo los escombros.
Aunque no tiene pruebas, Delgado considera que su accidente pudo ser provocado, pues él ha denunciado malos manejos de la mesa directiva del ejido de San Juan Bautista. Dice que los tubos que conectan la estufa con el tanque estacionario estaban desprendidos, y se fugó mucho gas. Dice que entró a la cocina con mucho cuidado, sin encender las luces, de todas formas se produjo la explosión.
En efecto, Delgado y Antonio Quintero denunciaron en este semanario que la mesa directiva del Ejido de Mesa de San Juan Bautista, en colusión con las autoridades salientes del municipio de Zapopan, pretendían usar las áreas de donación de la colonia para cubrir la infraestructura que requiere, como una escuela y un parque, e incluso una iglesia (Proceso Jalisco 533).
Añadieron que el exregidor panista José Antonio de la Torre Bravo, quien fue nombrado director de Administración y Recursos Humanos de la LXI Legislatura, recibió como obsequio un terreno de 3 mil metros cuadrados, en el que edificó una casa de campo.
“Hay varios funcionarios coludidos con esas personas. Ya habíamos mencionado a varios que ya les dieron sus terrenitos. Comparten lo robado, y ya no aguantamos”, exclama Quintero Águila.
Delgado considera que para el ejido Mesa de San Juan Bautista fue muy conveniente que ganara la planilla de García Aguilar porque sigue vendiendo terrenos que no son suyos, lo mismo que las 160 hectáreas que colindan con El Pedregal de Milpillas, las cuales pretenden regularizar. l








