“Esa juez no es centavera, ¡es billetera! Cualquier problema que tengas, ella te lo resuelve, pero su firma cuesta”, dice un trabajador allegado a Gabriela Alejandra Enríquez Serrano, quien hasta hace una semana era la titular del Juzgado Octavo de lo Penal y ahora ejerce en Tequila.
En 2013, cuando encabezaba el Juzgado Segundo de lo Penal en Puerto Vallarta, Enríquez Serrano era allegada a Stewart Haverlack, el abogado del pederasta Thomas Frank White.
Como parte de la élite de la ciudad, juez y defensor asistían a reuniones privadas en la residencia de White conocida como “la casa blanca”, donde el estadunidense drogó, abusó y grabó sus actos sexuales con más de 22 menores durante los tres años que vivió en el puerto (Proceso Jalisco 529). Años atrás, mientras Enríquez Serrano se integraba con el sector panista de su padrino, el exjuez consejero Jaime Gómez, White ya había sido sentenciado a siete años de prisión, tras ser capturado por la Interpol en Tailandia y extraditado a Puerto Vallarta.
Mauricio Rodríguez Borrego fue el abogado clave para la extradición de White, pues en 2008 logró que una corte de Estados Unidos decretara el pago de 7 millones de dólares como parte de la reparación del daño a las familias de las víctimas y sus defensores.
El Gringo Tom, cómo se le conocía al multimillonario White, presentó desde la cárcel una denuncia contra Rodríguez Borrego por extorsión y asociación delictuosa. Durante casi siete años el recurso permaneció archivado, pero en febrero de 2013 la juez Enríquez Serrano ordenó la aprehensión del abogado de las víctimas del pederasta, dictándole auto de formal prisión.
Las pruebas que consideró la entonces titular del Juzgado Segundo para encarcelar a Rodríguez Borrego fueron la denuncia de White, nueve declaraciones de testigos y la fotocopia de un pago de honorarios que ordenó la corte de San Francisco por los honorarios del defensor de las víctimas (La Jornada, 8 de julio de 2013).
Rodríguez Borrego salió del Centro Integral de Justicia Regional (Ceinjure) de Puerto Vallarta un año después, tras promover un amparo que revocó la sentencia.
A finales de 2013 la información sobre la parcial actuación de la juez en el caso del abogado de las víctimas de pederastia circulaba en los principales medios nacionales. Ante la presión, el Consejo de la Judicatura de Jalisco (CJJ), donde Jaime Gómez era el consejero encargado de la Comisión de Vigilancia, atrajo a Guadalajara a Enríquez Serrano. Para entonces ella tenía tres quejas en su contra en la página del CJJ.
Se despidió de Vallarta tras una “emotiva despedida” que organizó su colega del Juzgado Segundo, Norma Blanco. La fiesta se realizó en el restaurante El Andariego, y asistieron celebridades y políticos.
A principios de 2014 Enríquez Serrano fue nombrada titular del Juzgado Octavo de lo Penal, donde la defensa del que fuera abogado del fraccionamiento Puerta de Hierro, Jaime Lozano, la acusa de extorsión.
Hoy Enríquez Serrano es titular de un juzgado en Tequila, aparentemente protegida por el CJJ. l








