Con un proyecto tan sugerente como confrontante, participa la plataforma fotográfica Hydra en la primera edición del Festival Internacional Foto México.
Organizado por el Centro de la Imagen como continuación del desaparecido festival Fotoseptiembre –realizado por la misma institución de 1993 a 2013 en ediciones casi en su totalidad bianuales–, Foto México se inicia oficialmente el 27 de octubre y, a partir de distintos eventos, abordará el panorama nacional e internacional del coleccionismo de fotografía.
Fundada y gestionada por la promotora Gabriela González Reyes y los fotógrafos Ana Casas Broda y Gerardo Montiel Klint, Hydra presenta una propuesta doble que, bajo el título de Develar y detonar, integra una provocativa publicación y una exposición que se abrirá al público el martes 20 en el Centro Nacional de las Artes, en la Ciudad de México.
Preparado originalmente para el festival internacional de fotografía y artes visuales Photo España 2015, el proyecto sobresale por el discurso y estética del concepto curatorial.
Interesados en explorar nuevas aproximaciones para interpretar los imaginarios fotográficos mexicanos de la actualidad, los responsables de Hydra y también curadores del proyecto, desarrollaron una propuesta que se basa en develar –o poner de manifiesto– lo simbólico oculto de una imagen para, posteriormente, provocar distintas lecturas y reflexiones a través de la mirada. Para lograr esta develación, González, Casas y Montiel le apostaron a una estética siniestra que oculta la veracidad de la realidad en la belleza de la imagen.
Confrontantes por la belleza con la que interpretan la violencia, agresividad o transgresión de los temas tratados –asesinatos, migración clandestina, prostitución, destrucción de la naturaleza, relaciones edípicas, desnudos masculinos frontales, situaciones absurdas, frivolidades de mujeres pertenecientes a grupos sociales de excesiva riqueza económica–, las imágenes seleccionadas no se subdividen en géneros sino que, por el contrario, se fusionan en una narrativa única y esteticista que no hace diferencias entre fotografía de paisaje, documental, periodística, social, expandida, corporal.
Concebida y diseñada como una exposición paralela, la publicación mantiene una narrativa visual contrastante e inclusive confusa, que enfatiza la sensación de lo bello-siniestro. Integrado con obras realizadas entre 2006 y 2014 por 53 autores –en su mayoría son mexicanos y nacidos en las pasadas décadas de los años setenta y ochenta, con algunas excepciones de los sesenta y noventa–, Develar y detonar no debe considerarse como una síntesis de la fotografía joven mexicana. Con autorías tan misteriosas como los veracruzanos Dolores Medel y Luis Enrique Pérez, tan brutales como el sinaloense Fernando Brito, tan ambivalentes como el tapatío Ricardo Guzmán, y tan divertidamente agudas como el deefeño Andrés Carretero, el proyecto es una síntesis de las inquietudes teóricas y preferencias estéticas de los curadores.








