KIN

Canal 11 estrenó una más de sus producciones en la barra destinada a los niños; se llama KIN. La franja horaria vespertina ha sido rediseñada con programas extranjeros adaptados que conductores del canal comentan.  Igualmente se produjeron documentales, dibujos animados, y esta serie de ficción que tiene como escenario la selva del sureste mexicano y se desarrolla dentro del contexto de la cultura mayense.

El relato tiene como eje central dar a conocer la cosmogonía de los antiguos mayas, su arte, su arquitectura y el desarrollo de una civilización de enorme importancia en el mundo precolombino.  Su relevancia actual reside en que los descendientes de ese grupo humano están vivos. Si bien ya han sufrido mestizaje, aún perviven en ellos resabios de su cultura original. También tenemos la fortuna de que bastos vestigios arqueológicos subsistan en medio de la selva.

La anécdota disparadora del relato es que un grupo de infantes se han ido a Palenque para recorrer los museos y los sitios, guiados por sus maestros, con el fin de conocer de cerca lo relacionado con la historia de los mayas de esa zona. Lo que suele ser normal entre los chicos –bromas y travesuras– se va a convertir en un drama. Este permitirá al protagonista cruzar la línea del tiempo, viajar al pasado, reencontrarse con otra identidad y fundirse con ella. Los niños entran a una cueva, pero el más pequeño de ellos, Joaquín, se pierde aparentemente. Ni los profesores ni sus compañeros logran encontrarlo. En realidad se ha ido a otra dimensión, reaparece siglos atrás para vivir una aventura entre los mayas, siendo uno de ellos.

En la aldea maya se produce la misma conmoción que en el campamento. Hay un niño desaparecido. Nadie puede encontrar a KIN. La búsqueda difícil comienza a la par que se inicia la aventura de un pequeño del siglo XXI, transformado en un maya de la época del esplendor, en la región que hoy conocemos como Chiapas, en frontera con Tabasco. Con el desenvolvimiento de los episodios nos iremos adentrando en una fantasía con soporte de realidad histórica.

La serie se beneficia de paisajes espectaculares. Veremos desde el aire la ciudad maya de Palenque rodeada de una tupida selva tropical, pasearemos la vista por los templos, las explanadas, los adornos, las tumbas. Bajaremos con los niños a las cuevas, al río subterráneo, al cenote sagrado. Visitaremos el museo de sitio para observar vitrinas, esculturas, monolitos. Aparecerán ocelotes, monos, variedad de pájaros, gusanos, arañas, víboras, reptiles. La flora y la fauna de un lugar rico en variedad de especies.

Los actores infantiles son excelentes, aunque el casting se decantó por la piel blanca y el pelo claro. Sólo los que representan a los mayas antiguos son morenos. Diferencia que no es real pues prevalece el mestizo. Los maestros son actores profesionales que se desempeñan correctamente.