Tradicionalistas contra neopanistas

El que una vez fuera el partido gobernante en el estado, Acción Nacional, trata de superar la crisis que lo tiene en el fondo de las preferencias electorales mediante el relevo en su dirigencia estatal. Sin embargo, la disputa se redujo de nuevo a la añeja rivalidad de las tendencias principales: los tradicionalistas contra quienes se presentan como renovadores. Los candidatos de ambas, Miguel Ángel Martínez y César Madrigal, coinciden sin embargo en que su objetivo será frenar a Enrique Alfaro.

César Madrigal, Fabiola Martínez y Miguel Ángel Martínez Espinosa son los principales aspirantes a sustituir en noviembre próximo a Gustavo Macías Zambrano en la dirigencia del PAN Jalisco, que ocupa el cuarto lugar en las preferencias electorales después de gobernar el estado durante 18 años.

En entrevista, el consejero estatal Martínez Espinosa admite que su partido tiene “un desgaste institucional” y necesita “una transformación radical”.

Aclara que no culpa a la actual dirigencia de la crisis: “Todos los grupos y personajes tuvimos una participación; creo que hay una conciencia entre los miembros del partido de que las cosas tienen que ser diferentes”.

Martínez Espinosa aspira por segunda ocasión a presidir el PAN estatal, ya que en 2003 perdió ante Antonio Gloria Morales. En esta ocasión, su programa se divide en cuatro líneas de transformación para el organismo político: recobrar la autoridad moral de la dirigencia, construir una agenda de futuro, recuperar los vínculos con los ciudadanos y recobrar la credibilidad.

Sobre el último punto detalla que adaptaría las medidas que instauró el recién electo presidente del Comité Ejecutivo Nacional, Ricardo Anaya. Algunas de ellas son la reducción de su propio sueldo, pedir al grupo parlamentario local que transparente el uso de recursos públicos, anunciar que el PAN será implacable con la corrupción, incluyendo a sus militantes, y asumir el papel de oposición combativa pero con opciones.

Cuando se le pide a Martínez Espinosa que precise en cuánto quedaría el sueldo del presidente estatal, responde que desconoce a cuánto asciende, pero se compromete a bajarlo. De acuerdo con el portal de Transparencia del PAN, su dirigente estatal percibe 134 mil 68 pesos mensuales netos.

Martínez Espinosa, quien fue secretario de Educación de Jalisco de 2005 a 2010 y subsecretario de Educación Media Superior federal, admite que cuando su partido gobernó en el estado tuvo errores, pero dice que él se enfoca en los aciertos.

Para él, dichos aciertos son la construcción de nodos viales en la avenida Lázaro Cárdenas, el puente atirantado Jorge Matute Remus, la creación del Colegio de Bachilleres (Cobaej), el Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecytej), el Instituto Tecnológico Superior, así como la apertura a la transparencia y el respeto a la libertad de expresión.

Sin embargo, en algunos de los casos que mencionó se conoció públicamente que funcionarios panistas estuvieron implicados en actos de corrupción (Proceso Jalisco 425).

Cuando se le hace esta observación, responde: “El tiempo y la distancia permiten ponderar bien las cosas (…) Haciendo un balance justo, sin duda los gobiernos del PAN fueron más eficientes e hicieron más trabajo que los anteriores. Simplemente, en lo que conozco mejor, la obra pública educativa, el gobierno de Aristóteles Sandoval lleva 8.5% de la que se hizo en el sexenio de Emilio González. Estamos hablando de pasar de más de 4 mil espacios educativos construidos por año, a menos de 300.

“Creo que sí hay una diferencia grande en términos de eficacia y de compromiso con la ciudadanía. Insisto, esto al margen de aquellos casos que están pendientes de atención por las instancias que persiguen los delitos y que (quienes resulten responsables) tendrán que responder por ello.”

El 1 de septiembre de 1988, cuando Martínez Espinosa estaba a punto de cumplir 19 años, se dio de alta en las filas del PAN. Es hijo del exdiputado local y exlíder de su bancada Miguel Ángel Martínez Cruz, identificado con el llamado grupo tradicionalista.

El candidato a la dirigencia, quien también fue regidor en Guadalajara de 2001 a 2003, anuncia que si consigue el triunfo hará una limpia de militantes, comenzando por aquellos que aún forman parte del padrón pero apoyan las campañas de otros partidos. No mencionó nombres.

“La ambigüedad de tener un pie en un partido y otro pie en el otro habla de que las personas que así se comportan no son confiables para la sociedad. Quiere decir que las personas que andan así conduciéndose velan por su santo y su interés, no por el interés público”, comenta.

Para convertirse en dirigente estatal, el abogado formado en el ITESO y coordinador panista en la LV Legislatura local cuenta con el respaldo del exgobernador y exsecretario de Gobernación Francisco Ramírez Acuña; del exsecretario general de Gobierno, Fernando Guzmán Pérez Peláez, y del diputado electo Felipe Romo. Sin embargo, comenta que no le gusta que lo identifiquen con un grupo.

Por distintos liderazgos

Otro de los aspirantes es César Octavio Madrigal Díaz, de 41 años, quien milita en el PAN desde el 24 de junio de 1996.

Durante las elecciones de 2009, el entonces vocero del PRI Jalisco, Alberto Mora Martín del Campo, señaló que un hermano del panista estaba relacionado con el narcotráfico en Michoacán. Según él, Marco Antonio Madrigal Díaz, El Tony, murió ejecutado el 23 de diciembre de 2003 en Zapopan.

El priista añadió que, de acuerdo con declaraciones del entonces procurador Gerardo Octavio Solís, ese crimen fue un ajuste de cuentas del Cártel del Milenio. A decir de Mora, su señalamiento también se basó en el libro Los Capos. Las narco-rutas de México, del periodista Ricardo Ravelo.

Al pedirle a Martínez Espinosa su postura sobre esa objeción que se le opone a Madrigal Díaz cada vez que aspira a un puesto, comenta: “También dice, y es cierto, que tiene otro hermano que es sacerdote y que eso más o menos equilibra a la familia. Pero cada uno tiene que responder por lo que es y por quienes lo rodean. Él tiene que responder por sí mismo y por sus hermanos, incluido aquel (Alejandro) que acaba de dejar de trabajar en el Congreso del estado”.

Alude a Alejandro Madrigal, despedido por pérdida de confianza como director jurídico del Congreso. Los diputados se quejaron de que “perdió” alrededor de 100 laudos que significaron pérdidas millonarias para el Poder Legislativo.

El exdiputado César Madrigal Díaz fue precandidato a la alcaldía de Guadalajara en la elección interna del 8 de febrero pasado, cuando el exalcalde Alfonso Petersen Farah ganó la postulación. Madrigal señaló que el proceso de selección no fue limpio y presentó una queja al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.

Presume ser el único contendiente que ha ganado elecciones constitucionales en dos ocasiones. En 2006 consiguió la diputación local del Distrito 14 y en 2009, cuando el PAN perdió casi todo, fue el único aspirante a una curul federal que ganó.

En entrevista, señala que las tres derrotas constitucionales del PAN (2009, 2012 y 2015) demuestran que perdió la confianza de los electores:

“En Guadalajara, que es lo más crítico, obtuvimos sólo 9% de la votación, nos caímos 220 mil votos en comparación con hace tres años y yo creo que ya hemos tocado fondo.”

Afirma que su intención es desterrar al grupo que desde hace una década controla los destinos del PAN y sólo ha ocasionado estrepitosas derrotas. Aunque no menciona nombres, es sabido que alude a los exdirigentes Eduardo Rosales Castellanos, Hernán Cortés Berumen, Miguel Monraz Ibarra y Gustavo Macías Zambrano, quienes forman parte del mismo grupo y trataron de imponer a Pilar Pérez Chavira en la dirigencia.

“Debe haber espacios para distintos liderazgos en la dirigencia. El partido debe de refrescarse con liderazgos nuevos, con mentes nuevas y un equipo de trabajo que le impriman un estilo diferente”, dice.

Subraya que el nuevo dirigente debe ser más combativo en sus posicionamientos y ponerle marca personal al gobernador Aristóteles Sandoval, pero sobre todo a Enrique Alfaro Ramírez, de Movimiento Ciudadano, quien el miércoles 30 de septiembre rindió protesta como nuevo alcalde de Guadalajara.

Señala que desde la presidencia del partido gestionará la creación de consejos técnicos con panistas de larga trayectoria para que aporten soluciones en materias como seguridad, medio ambiente, empleo, equidad y género, salud y combate a la pobreza.

En cuanto a la estrategia electoral, considera que es importante un acercamiento con los ciudadanos para convencerlos de que se afilien al PAN y en el corto y mediano plazo se conviertan en los nuevos cuadros rumbo a las elecciones federales de 2018.

“Quiero el comité más moderno de México, el Comité Estatal Jalisco; un partido que tenga planeación estratégica por objetivos, que desarrolle modelos de desarrollo de administración, que tengamos indicadores objetivos que se puedan ver en internet, una total transparencia de cada centavo que se ejerza en el partido y de cada decisión”, resume.

Afirma también que no tiene padrino político porque quiere ser independiente. En sus cuentas, quien obtenga la dirigencia estatal debe contar con 6 mil votos, y dice tener una amplia ventaja tan sólo a juzgar por los sufragios que obtuvo en la elección para designar al candidato del PAN a la alcaldía de Guadalajara.

Eso sí, coincide con su rival Martínez Espinosa en su intención de expulsar de Acción Nacional a quienes apoyaron a Enrique Alfaro: “No queremos naranjas podridas”.

No obstante, sus críticos dentro del partido anticipan que las aspiraciones de Madrigal Díaz pueden frustrarse porque en el pasado proceso para renovar la dirigencia nacional apoyó abiertamente a Javier Corral, quien no es bien visto por el grupo que controla el partido.

Tramo final

La otra aspirante es Fabiola Jacqueline Martínez Martínez, de 47 años y hermana del cuestionado senador José María Martínez, cercano a Raúl Padilla López, líder del Grupo Universidad de Guadalajara. Ella tiene una militancia de 14 años, pero sus opositores advierten que puede ser el medio para que José María Martínez controle el partido.

Cuando el PAN eligió a sus aspirantes a diputados locales, el 8 de febrero pasado, el senador impuso a su gente, pero en la elección constitucional todos sus alfiles perdieron. Esto sucedió en el Distrito 12 local con Carlos Arias, hombre de todas sus confianzas; en el 8 local con Carlos Eduardo Ahedo Ibarra, y en el Distrito 14, su bastión, con Claudia Verónica Briseño.

Chema Martínez también logró varios espacios en la planilla de Alfonso Petersen Farah, pero éste perdió rotundamente frente a Alfaro Ramírez y apenas alcanzó a entrar de regidor con el exdiputado Juan Carlos Márquez Rosas.

De acuerdo con fuentes panistas, con estas maniobras el senador pretendía crear una estructura para convertirse en el candidato blanquiazul a la Presidencia Municipal de Guadalajara en 2018, e incluso proyectarse para el gobierno del estado. A decir de dichos informantes, las aspiraciones de Fabiola Martínez a dirigir el comité estatal obedecen al mismo objetivo.

A fin de contrastar su punto de vista con esta información, este semanario solicitó una entrevista con la aspirante, pero la exregidora de Guadalajara no respondió.

Al principio se incluían entre los aspirantes a dirigir el PAN estatal Felipe de Jesús Romo, expresidente municipal de Encarnación de Díaz y cercano al grupo dominante; Sergio Tabares Orozco, y la exdiputada federal Carmen Lucía Pérez Camarena, ambos del grupo del exgobernador Emilio González; así como Absalón García Ochoa, exalcalde de Ocotlán, como una alternativa del exgobernador Francisco Ramírez Acuña.

También formaban parte del grupo el secretario del Comité del PAN Guadalajara, Juan Pablo Colín Aguilar; Elías Íñiguez Mejía, el único candidato panista a diputado federal que ganó su distrito, el 3.

No obstante, después de los respectivos amarres y negociaciones, la semana pasada únicamente quedaban los tres mencionados.

Uno de los atractivos de la competencia es que el puesto de dirigente estatal del PAN implica un sueldo superior a 130 mil pesos mensuales, mucho mejor pagado que sus pares de los otros partidos.

La comisión electoral interna se instaló el 21 de septiembre y se espera que en esta semana lance la convocatoria para iniciar formalmente el proceso de renovación del Comité Directivo Estatal. La votación será el 29 de noviembre.  l