Al rendir protesta como nuevos presidentes municipales en la zona metropolitana de Guadalajara, los emecistas Enrique Alfaro, Pablo Lemus y María Elena Limón reiteraron sus compromisos de combatir la corrupción, impulsar el desarrollo de sus demarcaciones y restablecer la seguridad pública, pero admitieron que una de sus cargas más pesadas es la deuda que dejaron sus antecesores priistas.
Los nuevos cabildos de la zona metropolitana, mayoritariamente de oposición, asumieron sus cargos entre reproches a las pasadas administraciones panistas y priistas por dejar que el espacio urbano fuera secuestrado por la corrupción y la inseguridad.
Cobijados por los partidarios de Enrique Alfaro y Movimiento Ciudadano (MC), el 30 de septiembre rindieron protesta los alcaldes de los 125 ayuntamientos jaliscienses y sus equipos. En Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tlajomulco de Zúñiga, respectivamente, gobernarán los emecistas Enrique Alfaro Ramírez, Pablo Lemus Navarro, María Elena Limón y Alberto Uribe Camacho.
Salvo Tlajomulco, donde inicia el tercer mandato de MC, los otros municipios metropolitanos fueron gobernados anteriormente por el PRI y antes por el PAN.
En Tonalá, el priista Sergio Chávez Dávalos dijo al rendir protesta: “¡Pues ya llegué! Ya llegué después de mucho tiempo aquí con un camino que no ha sido fácil”. Se refirió así al sospechoso secuestro que le impidió llegar a tiempo al registro de precandidaturas en 2011. Jorge Arana obtuvo la postulación como aspirante único.
Arana, quien ya había sido alcalde en dos periodos, fue despedido por los asistentes a la ceremonia con un “¡fuera, fuera!”.
A todos esos actos oficiales asistió el gobernador Aristóteles Sandoval, quien prometió trabajar con los nuevos funcionarios sin distinción de colores partidistas.
El último en rendir protesta fue el presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, quien fue más allá de la cortesía protocolaria y señaló que toma las riendas de una ciudad en crisis:
“Guadalajara enfrenta la que yo considero la peor crisis urbana, política, social y económica de su historia. A veces pienso que no hemos acabado de dimensionar lo que nos ha pasado como ciudad. ¿Cómo pudimos acostumbrarnos a vivir en una ciudad azotada por la violencia, en donde el miedo se convirtió en nuestro compañero cotidiano? ¿Cómo llegamos a aceptar que la corrupción secuestrara cada espacio de la vida pública, enriqueciendo a algunos, quebrando las finanzas municipales y convirtiéndonos en el municipio más endeudado de México?”.
Al alcalde saliente, el priista Ramiro Hernández García, no le quedó más remedio que escuchar las acusaciones. Se mostró pensativo e incómodo.
Esa mañana, al terminar la toma de protesta de Lemus Navarro en Zapopan, Alfaro declaró a la prensa que una de sus primeras acciones será someter a auditoría la construcción del Mercado Corona, pues un día antes de su toma de posesión, el pleno del cabildo aprobó, por instrucciones de Hernández García, pagar a Afronta Grupo México un supuesto adeudo que oscila entre 7 y 25 millones de pesos, y se modificaron las condiciones del contrato a conveniencia del constructor del mercado.
“Una vez más, aprobaciones en lo oscurito, de última hora, modificando condiciones del contrato del Mercado Corona. Es una terrible decisión del gobierno saliente, se van por la puerta de atrás. Vamos a ver con mucho cuidado el tema, no vamos a permitir abusos”, anunció Alfaro Ramírez, primero en su cuenta de Twitter y después ante los periodistas.
Todo esto lo repitió ante Aristóteles Sandoval Díaz, quien fue presidente municipal de Guadalajara antes de Hernández García.
“¿Cómo nos volvimos indiferentes ante la injusticia, la desigualdad y la pobreza que hoy son una marca vergonzante en el corazón de Guadalajara? (…) Recordando al gran clásico Sófocles, Edipo rey fue un gobernante que ante el dolor que le provocó haber causado calamidades a su pueblo, decidió sacarse los ojos. Bajo esa enseñanza de moral política hoy tendríamos a muchos exgobernantes ciegos”, exclamó.
Ante representantes de los tres poderes, el alcalde tapatío señaló que el Congreso del estado es una “caja negra y repleta de intereses mezquinos”. Del Poder Judicial manifestó que “la ciudad no aguanta más resoluciones basadas en la ambición desmedida y la voracidad de algunos de sus integrantes”. En resumen, alertó, “si no nos comprometemos con este propósito, Guadalajara seguirá lamentablemente su camino hacia el precipicio”.
Finalmente, el presidente municipal anunció que en tres meses tendrá listo un plan de desarrollo, y se dirigió al gobernador:
“Este es el momento de trabajar para la gente y no para los partidos. Le quiero proponer, de frente a todos los que nos acompañan, que nos comprometamos con nuestra ciudad a que no habrá confrontación política estéril, a que no habrá disputas anticipadas en el terreno electoral o partidista”.
Después salió del Palacio Municipal y fue a la Plaza Liberación, donde lo esperaban alrededor de 3 mil personas. Ahí prometió tres acciones inmediatas: que los policías municipales no serán guardaespaldas de funcionarios, amigos o compadres, sino regresarán a la calle para cuidar a los ciudadanos; que los espacios públicos no cobrarán el acceso y que no aumentarán las tarifas del impuesto predial ni del servicio de agua potable.
Un “golden boy” de MC
La rendición de protesta de Pablo Lemus Navarro en Zapopan fue la primera de los alcaldes metropolitanos de MC e inició poco después de las nueve de la mañana.
Junto a la fila de los invitados especiales, varios ciudadanos se quejaron de que no se les permitió el paso.
Cientos de personas llegaron desde las colonias populares; querían estar cerca del candidato por el que votaron, pero no pudieron. Una señora de aspecto humilde lamentó ante el reportero: “Como siempre le hacen, el pinche pueblo les vale m… en cuanto llegan y se sientan en el puesto”.
Para esa gente se colocó una pantalla en la Plaza Juan Pablo II, frente a la Basílica de Zapopan, bajo un toldo blanco, pero ésta fue de poco interés.
A un costado de la Presidencia Municipal, una camioneta repleta de técnicos, camarógrafos y personal de apoyo de Televisa cubrió el evento para informar de él en el noticiario del mediodía de Canal 4. El pago de ese servicio es la primera contratación de publicidad de Lemus, reveló a este semanario el personal de prensa del ayuntamiento.
Sin embargo, en el acto oficial les dijo a sus colaboradores que su gobierno llega para servir a la población y que trabajará bajo el signo de la austeridad.
Frente a más de mil 500 invitados, pidió a los integrantes del cabildo y a sus funcionarios que trabajaran bajo los principios de honestidad, transparencia, justicia y verdad. Subrayó que, tras el triunfo electoral del 7 de junio, la expectativa de la ciudadanía hacia la administración de MC es “extraordinariamente grande”.
No obstante, advierte: “Encontramos un municipio con deudas, con pendientes y con grandes demandas y necesidades que no pueden esperar. Colonias en el abandono, familias sin parques para que los niños jueguen y con calles peligrosas para caminar y circular, con desempleo y rezago en infraestructura”.
Después de reconocer la urgencia de ofrecer soluciones contra la inseguridad pública, indica que la pugna electoral debe quedar en el pasado para privilegiar “el esfuerzo conjunto”. Y se dirigió al nuevo alcalde de Guadalajara: “Enrique: contigo y con todos mis compañeros vamos a trabajar para hacer un muy buen gobierno metropolitano”.
No obstante, Lemus no habló directamente de las condiciones en que dejó el municipio el alcalde saliente, Héctor Robles Peiro: una deuda de cerca de 2 mil millones de pesos, decenas de obras públicas inconclusas y algunas abandonadas, así como licencias de construcción autorizadas de forma irregular días antes del cierre de la administración priista.
Nada comentó sobre las auditorías pendientes ni de los recortes de personal que supuestamente se prevén en el municipio.
En su turno, Aristóteles Sandoval reitera su disposición a trabajar en conjunto y remarca que en Zapopan, como en muchos otros municipios, los principales problemas son la inseguridad, la pobreza y la marginación.
Ante el resultado electoral adverso que prácticamente barrió al PRI de la zona metropolitana, pese al trabajo sucio del “cuarto de guerra” para descarrilar la campaña alfarista, Sandoval sentenció que lo importante es trabajar para los ciudadanos sin importar las diferencias de partidos.
Otro endeudamiento priista
Con los compromisos de manejar limpiamente los recursos públicos, de ayudar a los grupos sociales menos favorecidos y de no convertirse en una política profesional, la emecista María Elena Limón García rindió protesta como la primera presidenta municipal de San Pedro Tlaquepaque.
Recalcó que la sociedad está cansada de la corrupción y la impunidad de los funcionarios, por lo que considera la política como una actividad poco honorable.
En medio de aplausos, Limón acusó: “Muchos de esos políticos que se dicen profesionales nunca han amasado un pedazo de barro ni puesto un ladrillo, tampoco han trabajado la alfarería ni enseñado en las aulas. En resumen, nunca han trabajado productivamente y, sin embargo, quieren decirnos cómo se hacen las cosas. El mayor significado de esta ceremonia es que esto se acabó en San Pedro Tlaquepaque, por eso declaro que no soy una política profesional: soy una ciudadana”.
También ofreció que su administración será cercana a la gente, austera, responsable, sin preferencias partidistas y con las puertas abiertas a los ciudadanos.
De igual forma se comprometió a permitir que la gente decida las obras que se llevarán a cabo por medio del presupuesto participativo, además de activar el desarrollo económico del municipio con el turismo y el apoyo a las pequeñas y medianas empresas.
Advirtió a sus colaboradores que no solapará actos de corrupción: “El gobierno no es un negocio sino una maravillosa oportunidad de servir a los que menos tienen. Quien se aparte de esta conducta sepa desde ahora que sin ningún encono personal, sino por un simple acto de congruencia, será separado inmediatamente de mi gobierno”.
A la ceremonia que se realizó en el patio del Centro Cultural El Refugio acudió de último momento el gobernador, quien conversó con Limón mientras se realizaban los honores a la bandera.
En presencia de su predecesor, el priista Alfredo Barba Mariscal, Limón García se dirigió al mandatario estatal para recalcar que el municipio carga una deuda de 650 millones de pesos y pasivos mayores a 200 millones de pesos.
“Son deudas que es necesario sanear para poder elevar la calidad de vida de los habitantes de este municipio. Por eso, aprovecho este espacio… para pedir ayuda, señor gobernador. Requerimos la ayuda del gobierno del estado para poder salir adelante en esta tarea tan difícil.”
Tras felicitar a su correligionario Barba por su trabajo en el municipio, Sandoval Díaz le respondió a Limón: “Vas a contar con todo el respaldo y con todo el apoyo del gobierno del estado de Jalisco”. También prometió abrir más espacios educativos para los jóvenes, en especial los que habitan en las zonas marginadas.
“Un gobierno no tiene más enemigos que la desigualdad y la pobreza –repitió el mandatario–. La desigualdad genera violencia, genera inseguridad, abandono en jóvenes que no tienen oportunidad para salir adelante; por ello coincido contigo: la solución es la educación.”
Resaltó además la importancia de que una mujer gobierne uno de los municipios de la zona metropolitana: “Sé que vas a gobernar con muchas mujeres, porque donde hay mujeres es muestra de honestidad, de resultados y de transparencia, y estoy seguro de que así será”.
En el acto también estuvieron presentes el nuevo alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe; el de Zapopan, Pablo Lemus, y el de Guadalajara, Enrique Alfaro, los tres de MC. l








