“Ellos se buscaron su muerte, eran malos, eran el azote de la colonia”, dice un vecino de Lomas de Tesistán sobre Juan Manuel Fernández y los medios hermanos Luis Orozco Alvarado y Eliud Durán Alvarado, este último bombero-chofer del ayuntamiento de Zapopan.
Los tres eran parte de un grupo que a principios de 2012 se apropió del predio La Loma en Tesistán y comenzó a fraccionarlo. Como no tenían documentos para comprobar que eran los dueños, se disfrazaron de comuneros e intentaron constituir una comunidad indígena para quedarse con casi 30 hectáreas, con un valor comercial estimado de 256 millones de pesos (Proceso Jalisco 514).
Eran los primeros minutos del 24 de septiembre cuando se desató una fuerte discusión entre Fernández, de 34 años, y Orozco, de 38, en el cruce de las calles Privada de las Rosas y de los Cedros, en la colonia Lomas de Tesistán, Zapopan. El primero le reclamó a Orozco su parte del dinero por la venta de un terreno. “Luis le dijo a Juan Manuel que le hiciera como quisiera, que no le iba a dar nada”, confía un vecino que habló con la condición de que no se publicara su nombre.
“Estaba presente Eliud –prosigue la fuente–; él y Luis agarraron a golpes a Juan Manuel. Después Luis le dio navajazos a Juan Manuel. Como se pelearon casi afuera de la casa de Juan Manuel, salió su hijo, que también se llama Juan, con una pistola y les disparó” a los agresores de su padre.
Fernández murió a causa de las heridas de arma blanca en la ambulancia que lo llevaba al hospital. En el lugar de la riña quedaron los cuerpos de Orozco y Durán.
El vecino insiste: “Luis y Eliud eran malos, que Dios los perdone por todo lo que hicieron: vendían más de dos veces el mismo terreno… andaban armados, si no les parecía algo, te amenazaban”.
Cuando algún vecino no podía abonar los pagos de su terreno, Orozco le proponía que le permitiera tener relaciones sexuales con su mujer para olvidar el pago. “Algunas señoras, yo sé que se metieron con él”, comenta.
Proceso Jalisco intentó recabar otros testimonios, pero el lugar parecía desierto aunque existen construcciones, la mayoría de cuatro por ocho metros cuadrados. Las calles son en realidad caminos llenos de escombro y basura, están plagadas con moscas y las cruzan arroyos de aguas negras.
En una de esas frágiles viviendas, armada con tejabanes, láminas y algunos ladrillos, se oía una conversación y llanto de niños. Al acercarse, la reportera escuchó que unas mujeres hablaban sobre la muerte de Orozco, pero al oír el ladrido de los perros las mujeres interrumpieron su charla y salieron. Al preguntarles si tenían información del homicidio, lo negaron y recomendaron preguntarle “a una señora que vive detrás de esa barda” –apuntaron al oriente.
Metros adelante, una mujer y un hombre iban por la calle con su hijo, pero negaron conocer a Orozco y Durán. Momentos después, una de las mujeres que negaron conocer a los fallecidos llegó con tres señoras que ostentaban tatuajes y en tono agresivo preguntaron el motivo de las preguntas.
La reportera explicó que el año pasado este semanario informó sobre el conflicto por los lotes en esta colonia, en el que las autoridades municipales se negaron a intervenir. Pero al preguntarles quiénes eran ellas, la aparente líder sólo contestó que una amiga de Eliud y se retiró con una mirada retadora.
El único vecino que habló informó que esas mujeres “eran como las guaruras de Luis y de Eliud; cuando venían a la colonia andaban con ellos para todos lados. Son problemáticas y de cuidado”.
Añadió que Eliud era propietario de una finca con barda de adobe que está a unos pasos de la tienda de abarrotes, que es la única de la zona.
Zona violenta
El 10 de marzo de 2014, el presidente de la asociación civil Comunidad de Propietarios del Predio La Loma, Eduardo Rodríguez Rivera, presentó una denuncia penal por invasión contra el bombero Efrén Villalobos Pérez, Teresita y Marina Cobián Rangel, Mateo Orozco López y José de Jesús Loera Vela.
Según la querella, los señalados están vendiendo lotes ubicados en las inmediaciones de Tesistán, que invadieron en febrero de 2012 con el argumento de que “tenían un título de propiedad anterior al nuestro –declaró Rodríguez Rivera–, pero no mostraron nada; se aprovecharon de que la mayoría aún no construíamos nuestras propiedades y nos impidieron tomar posesión”.
Efrén Villalobos fue detenido el 24 de junio de 2014 y liberado el 28 de agosto siguiente. En su declaración ministerial señaló como culpables de la invasión del predio a las tres personas que fallecieron el 24 de septiembre, además de Arnulfo Robles Magallanes, El Nuco; Carlos Delgado, Marcos Magallanes, Antonio Lozano Elías de Ibarra y el comandante Guillermo “N”, éste adscrito al ayuntamiento de Zapopan igual que Eliud Durán.
En el mismo documento, Villalobos expuso que a finales de 2011 Loera Vela lo convenció de tomar posesión del predio lote 96 de la manzana I del fraccionamiento Lomas de Tesistán, ya que según él en aquella zona no había propietarios “y podíamos disponer de esos predios el suscrito y otras personas”.
El terreno que invadió Villalobos pertenece a Pablo López Reyes, quien quiso tomar posesión del mismo acompañado del secretario de acuerdos del Juzgado Noveno de lo Penal y 40 elementos antimotines del ayuntamiento de Zapopan, pero fue amedrentado por Mateo Orozco.
El vecino entrevistado puntualiza que Mateo Orozco, José Loera Vela, así como Marcos, Arnulfo y Jaime Magallanes forman parte de un grupo de choque.
“En esta semana hicieron una junta para arreglar lo de los terrenos. Como Eliud decía que era el presidente de la Comunidad Indígena de La Magdalena, lo cual no es cierto porque todos los que están ahí son lacras, ahora que está muerto se están reacomodando. Si es necesario dijeron que traerían a Los Carniceros de la Mesa Colorada, ellos tienen metralletas, y que ellos se arrimaban con una llamada.”
En cuanto al Nuco, señala que intentó despojar de su terreno a una señora de la tercera edad que recientemente se había instalado. “Eso fue hace como un año. El Nuco golpeó muy fuerte a la señora, pero no logró sacarla. Ahí sigue ella, pero no sé su nombre”, admite.
Proceso Jalisco se puso en contacto con los propietarios de los terrenos, quienes dijeron que después realizarían una rueda de prensa para dar a conocer más datos sobre la invasión. Hasta el momento, no se ha convocado a ese acto. l








