De Jorge Meléndez Preciado
Señor director:
En Proceso 2024 encontramos un reportaje-entrevista con Felipe Gálvez a propósito de la cinta La sombra del caudillo. La película se proyectó en el auditorio del PRI en 1970, en dos funciones restringidas. Pude asistir gracias a mi hermano, Hugo Tulio Meléndez, quien entonces trabajaba en la Presidencia de la República. Al terminar la primera sesión, los tricolores reían nerviosamente, hacían bromas y se mostraban estupefactos. Nadie atinó a censurar lo que había visto. Hoy puede adquirirse el filme –seguramente por el trabajo periodístico– en CD, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
En la siguiente entrega del semanario, Proceso 2025, leo con asombro La historia según Soberón. El que fuera rector de la UNAM no acepta que él invitó a Luis Echeverría a iniciar los cursos en 1975; llama a Joel Ortega líder anarquista, siendo que militó siempre en el PCM, y suelta descalificaciones y mentiras a diestra y siniestra: “turba”, “sedicentes estudiantes”, “frustrado pintor” (Mario Falcón); alumnos “pertrechados con metralleta recorrían edificios”, grupo de “delincuentes”, contra el doctor Ojesto (Facultad de Derecho); “Guillermo Haro se lanzó a formular una serie de comentarios sumamente críticos contra la universidad, llegando a cuestionar su carácter nacional”…
Hay más, pero no tiene caso seguir. Pobre hombre, es un caso clínico, más que sociológico o histórico.
Jorge Meléndez Preciado
Periodista








