Demanda concluir hospital de Nautla y aclarar los gastos

Señor director:

En el municipio de Nautla, Veracruz, vivimos una grave situación porque está detenida la instalación del hospital que tanta falta hace, debido a la irresponsabilidad de tres alcaldes y dos gobernadores.

El incumplimiento en la puesta de operación de esta obra, que data de 2006, ha dejado en la comarca mucha muerte y tristeza porque es una zona carretera donde ocurren muchos accidentes, y la mayoría de los heridos mueren porque se ven obligados a trasladarse durante dos horas aproximadamente para encontrar instalaciones hospitalarias adecuadas.

En la misma situación están los municipios de Vega de Alatorre, Misantla, Tecolutla y San Rafael, ya que en ninguno de estos lugares tampoco existe un hospital digno, por lo que el proyecto de Nautla los beneficiaría también a ellos.

El 15 de noviembre de 2006, en su segundo informe de gobierno, Fidel Herrera manifestó que estaban en proceso de construcción tres unidades de atención integral a la salud –una de ellas correspondiente a Nautla– en las que, dijo, se invertirían 38.5 millones de pesos.

En 2009, el secretario de Salud, Manuel Lila Arce, aseguró que el nosocomio de Nautla se hallaba en proceso, y en 2010 su sucesor, Luis Fernando Antiga Tinoco, aseveró que los trabajos referidos ya habían comenzado.

La obra, a cargo de la empresa Constructores de la Cuenca, S.A. de C.V., asociada con Kumal Construccciones, S.A. de C.V., avanzó hasta la cuarta etapa –relativa a instalaciones de agua, eléctricas y de drenaje–, pero se detuvo en julio de 2013 por falta de recursos del gobierno del estado y de la empresa, de acuerdo con algunas versiones, mientras que otras atribuyen la responsabilidad al gobierno federal, debido a los recortes presupuestales que ha practicado.

En febrero de 2014, el jefe de la Jurisdicción Sanitaria Número 4, Amado Meza Ángeles, señaló que el hospital sería abierto a la población ese mismo año con recursos que serían canalizados por el gobierno federal. Asimismo, que contaría con servicios de gineco-obstetricia, cirugía, anestesiología y posiblemente traumatología.

La necesidad de dichas instalaciones hospitalarias se sustenta en que Nautla alberga alrededor de siete adultos mayores de 70 años por cada cien habitantes, carece de servicio de hospitalización y sólo cuenta con un médico por cada mil habitantes.

Esa es la causa de que, en marzo de 2014, el alcalde Gumaro Ochoa Artizan presionó y declaró públicamente que ese año debía terminarse el nosocomio, y que de no ser así exigiría la clausura de la obra. Añadió que estaba en coordinación con el gobernador Javier Duarte Ochoa, con los senadores Héctor y José Yunes, y con la diputada federal Verónica Carreón, para que la Federación brindara todo el apoyo que se requería.

Pese que hasta ahora no ha habido transparencia en los recursos invertidos para edificar el hospital, y no obstante que en principio provendrían del gobierno federal, el 8 de mayo de 2015 se publicó en la Gaceta Oficial un “acuerdo por el que se autoriza al H. Ayuntamiento de Nautla, Ver., a contratar con grupo financiero BBVA Bancomer o cualquier otra institución financiera, un crédito, mismo que se destinará para la terminación de la Unidad Ambulatoria Integral a la Salud (Hospital de Nautla)”.

La cifra autorizada fue de 28.5 millones de pesos, condicionada a que se van a “descontar mensualmente de las participaciones federales a que tiene derecho ese municipio las amortizaciones de capital e intereses pactadas, con el fin de dar cumplimiento al contrato del crédito”.

Ahora resulta que será el propio municipio el que se hará cargo del adeudo, mientras la edificación está siendo víctima de ladrones que llegan  a  sustraer  algún  material, además de que en algunas paredes se observan fracturas, y la fauna local ingresa al inmueble, llegando incluso a construir nidos y madrigueras.

Por todo lo anterior, exigimos que se aclare cuánto se ha invertido, cuál es el costo de los daños que ha causado el abandono, quiénes son los responsables, y que el Congreso del estado vigile la inmediata conclusión de los trabajos e impida nuevos derroches y desvíos que tanto nos cuestan a los ciudadanos. (Carta resumida.)

Atentamente

Joel Domínguez Bonilla