Una de las tareas prioritarias de la Conade en la actual administración ha sido promover una estrategia de activación física para combatir el sobrepeso y la obesidad que padece casi la tercera parte de los mexicanos. Pero esa labor, concentrada en programas como Ponte al 100 y Muévete en 30, ha fallado hasta ahora: el problema de salud pública no disminuye, los burócratas del deporte se siguen nombrando por compadrazgo y la dependencia federal ofrece informes de resultados que los evaluadores consideran “no confiables”.
A tres años de que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia de México, el programa deportivo más importante de su sexenio todavía no tiene pies ni cabeza. Ninguno de los dos directores de la Conade, Jesús Mena y Alfredo Castillo, a quienes se les encomendó aplicar una estrategia para combatir el sedentarismo, así como los problemas de sobrepeso y obesidad, ha cumplido ese encargo presidencial.
En sus dos primeros informes de gobierno, Peña Nieto anunció como la panacea el programa Ponte al 100, en el que se evalúa la capacidad funcional de las personas, con base en la cual se le ofrecen recomendaciones alimenticias y ejercicios de activación física. Mena ni siquiera pudo concluir la fase piloto.
Castillo, por su parte, desde el 23 de agosto puso en marcha Muévete en 30, un “nuevo” programa que consiste en invitar a la población a ejercitarse durante media hora todos los días “para transformar la vida de las personas, tener una sociedad más sana y menos violenta”.
Pero no es más que una versión reciclada de Actívate, Vive Mejor, que el exdirector de la Conade Bernardo de la Garza implantó de 2010 a 2012 y cuya operación estuvo a cargo de su amigo Manuel Portilla Diéguez, militante del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), sin preparación académica ni experiencia en la administración pública y menos aún en el ámbito deportivo.
Durante casi tres años Portilla fungió como subdirector de Cultura Física de la Conade, cargo que ocupa nuevamente: por recomendación de Bernardo de la Garza, Alfredo Castillo lo contrató otra vez.
En ese periodo la Conade ejerció más de mil 484 millones de pesos a través del Programa Cultura Física (clave presupuestaria S204) para atender a la población mayor de seis años con proyectos que permitan crear una cultura de actividad física y deportiva.
En total, de 2008 a 2012 la dependencia federal gastó en ese rubro mil 963.78 millones de pesos que, sin embargo, no se tradujeron en un beneficio para la población.
Un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) reveló en julio de 2013 que México se convirtió en el país con más personas obesas (32.8% de su población), por encima de Estados Unidos (31.8%).
El organismo internacional también informó que aproximadamente 70% de los mexicanos padece sobrepeso y casi una tercera parte obesidad. Un tercio de los jóvenes también la sufren.
En mayo de 2014 la OCDE anunció que el país gasta más de 200 millones de dólares anuales en tratamientos médicos para las personas que padecen alguna enfermedad como consecuencia de su obesidad. Para entonces, como la población adulta de Estados Unidos con obesidad aumentó a 36%, México bajó al segundo lugar mundial.
En el Informe de Evaluación Específica del Desempeño 2012-2013, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), concluyó que los indicadores del programa de cultura física “son poco indicativos del seguimiento de personas y/o alumnos que han adquirido el hábito de realizar actividades físicas y de cómo los ha beneficiado”.
En dicho análisis, el Coneval evaluó el último año en el que se desempeñó Portilla como subdirector de Cultura Física y parte de la fase piloto del Ponte al 100 cuando ese cargo lo ocupó José Alberto Chávez, un médico veterinario cuya amistad con el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, le valió ese puesto.
Lo anterior significa, de acuerdo con ese informe, que debe cambiarse la metodología para cuantificar la población atendida para depurar y evitar duplicidad en los padrones de participantes en las actividades que promueve la Conade, toda vez que no es posible conocer con certeza el número de mexicanos que de forma constante realizan actividad física ni cuáles son los beneficios en su salud.
“Sería conveniente ajustar o incluir a nivel fin y propósito indicadores más representativos que den cuenta de los resultados respecto de la población mexicana o estudiantes que realizan actividades físicas y deportivas de manera habitual y sistemática; (…) sería conveniente que el programa llevara a cabo un estudio y/o evaluación con trabajo de campo que permita identificar los resultados en la salud de las personas a partir de las nuevas estrategias establecidas y del Sistema Nacional de la Capacidad Funcional”, se lee en el informe (disponible en el sitio web www.conade.gob.mx).
Metas “agresivas”,
resultados pobres
Los programas Actívate, Vive Mejor y Ponte al 100 tienen como objetivo masificar la práctica regular y sistemática de actividades físicas, recreativas y deportivas entre la población para generar hábitos saludables. Ambos han operado bajo tres modalidades: activación física, centros del deporte escolar y municipal, y eventos multideportivos.
Según el informe, la Conade reportó que en 2013 se atendió a más de 8.8 millones de personas, 5.3 millones de hombres y 3.6 millones de mujeres. La cifra contrasta enormemente con los datos de años anteriores, puesto que el Coneval determinó que se duplicaron los padrones, es decir, que varias personas fueron contadas más de una vez.
De ahí que la Conade reportó que en 2012 atendió (es decir activó físicamente) a 54.4 millones de personas, en 2011 a 44.4 millones, en 2010 a 32.5, en 2009 a 28.8 millones y en 2008 a 27.4 millones. Sin embargo, las cifras no son fiables porque no se sabe quiénes son esas personas, dónde están y muchos menos si continúan con la actividad física y si ésta ha influido en su salud.
“Es necesario que el programa consolide su MIR (Matriz para Indicadores de Resultados), corrija los indicadores que presentan ambigüedades y los mantenga durante los próximos años. Asimismo, es necesario que consolide sus sistemas de generación, captura y sistematización de información para hacer confiables los resultados mostrados.”
Esta no es la única evaluación que se ha realizado al Programa Cultura Física de la Conade. Desde que en 2007, por disposición oficial, se implantó la evaluación de los programas de la administración pública federal, ha estado sujeto a revisiones. Tampoco es la primera vez que el ente externo evaluador cuestiona los resultados.
Por ejemplo, en el Informe de la Evaluación Específica de Desempeño 2010-2011, correspondió a la Academia Mexicana de Auditoría Integral y al Desempeño, AC, revisar el programa y su resultado también fue avalado por el Coneval.
En ese informe se destacan los resultados de la encuesta que la propia Conade realizó para que los participantes –la población que fue activada– calificaran el programa. El 98% de los encuestados tuvo una respuesta favorable.
“Sin embargo, como se comenta más adelante, la información estadística presentada por el programa contiene diversas inconsistencias, lo cual fundamenta una duda razonada sobre la corrección de las cifras de los indicadores”, se lee en el documento que también está disponible en la página de internet de la Conade.
En el apartado “Avance de indicadores y análisis de metas”, el evaluador externo refiere que el indicador que mide el Fin del Programa muestra una meta conservadora (30%), lo cual no es congruente con el resultado de 98%, por lo que sugiere analizar el método de muestreo.
“En el Indicador de Propósito se utilizaron estadísticas con diversas inconsistencias, por lo que la cifra no es confiable. Este indicador muestra que 30% de la población realiza ejercicio de manera habitual como consecuencia del programa, lo cual no es realista. Dos Indicadores de Gestión (Componente) muestran logros importantes, ya que se superaron las metas, las cuales son agresivas; sin embargo prevalece la duda sobre la corrección de las cifras que alimentan a los indicadores. Para el año 2011 se han planteado metas muy agresivas, lo cual enfatiza la necesidad de contar con procesos sólidos de recopilación de información y de análisis y supervisión de la misma”, indica.
Asimismo, en el apartado población y cobertura, la Conade reportó que en el 2010 su población objetivo era de 40 millones de mexicanos y que se atendió a 32.5 millones, es decir, al 81.3%, cifra que, según la evaluación, tampoco es creíble:
“En varios cuadros estadísticos relativos a la población atendida se aprecian diversas inconsistencias, estimaciones, errores y omisiones que plantean serias dudas sobre la corrección de esta cifra. Por otra parte, el acumular cifras de participantes en eventos o en las actividades escolares, no necesariamente significa que se está logrando el objetivo de que la población practique deporte habitualmente.”
Por lo anterior, en la evaluación se concluyó: “Las inconsistencias observadas en la información estadística hacen dudar sobre la corrección de las cifras. Los indicadores de Fin y Propósito no son relevantes ni pertinentes para medir el objetivo fundamental del programa, que es el que la población mexicana tenga el hábito de la cultura física y el deporte. Consecuentemente, no nos es posible emitir un juicio sobre el desempeño del programa”.
Botín político
A pesar de las grandes dudas que plantean los programas, Alfredo Castillo determinó poner en manos de Manuel Portilla Diéguez el programa Muévete en 30, que hace una semana arrancó simultáneamente en 21 estados del país.
En el banderazo de salida, que tuvo lugar el domingo 23 en Paseo de la Reforma, según la Conade se dieron cita 12 mil personas. Ahí Portilla anunció la estrategia nacional para la masificación de la activación física, que calificó como el programa “más importante” de la dependencia.
Después, en improvisada entrevista con un grupo de reporteros, Portilla aclaró que Muévete en 30 “es un programa piloto que estamos lanzado” y que Ponte al 100 “seguirá en la parte buena del plan que empezaremos a hacer”.
El funcionario no aclaró qué se retomará de Ponte al 100, pero dijo que Muévete en 30 se aplicará en escuelas, instituciones públicas y privadas, y organismos gubernamentales de salud, como el IMSS y el ISSSTE que, por cierto, cuentan con sus propios programas de combate al sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad.
“También vamos a capacitar a promotores, y desde luego en municipios, para tenerlos activos (y avanzar en) la masificación del deporte. Esperamos que este programa sea aprobado en el resto del año para que en 2016 se ponga en marcha de manera oficial”, informó.
Lo anterior implica que hasta después de la mitad del sexenio se sabrá si arrancará oficialmente o no el programa más importante del gobierno de Peña Nieto. Además, las características del Muévete en 30 son una calca de las de Actívate, Vive Mejor que el propio Portilla aplicó durante la administración del panista Felipe Calderón.
En ese programa del sexenio calderonista se capacitó a los promotores de la activación física, se aplicó el proyecto Municipio Activo y también, supuestamente, se aplicó en dependencias gubernamentales.
En la propia Conade los empleados interrumpían sus labores durante 30 minutos al día para realizar los ejercicios prescritos, al lado de sus escritorios y con la ropa y calzado que llevaran puestos.
Hasta hoy no existe ni una sola evidencia de la eficacia de ninguno de esos programas.
A sus 45 años, además de subdirector de Cultura Física, Manuel Portilla ha tenido otros tres empleos: secretario particular del diputado federal Bernardo de la Garza en la LVIII Legislatura; diputado local en el Estado de México en la LV Legislatura –donde fue presidente de la Comisión de Derechos Humanos– y diputado federal de representación proporcional en la LX Legislatura.
Para ser diputado federal tampoco tuvo que esforzarse porque una Juanita le regaló la curul. Con el fin de engañar al entonces Instituto Federal Electoral, militantes del PVEM postularon como propietarias de las curules a mujeres para cubrir la cuota de género, pero apenas tomaban posesión eran reemplazadas por sus suplentes hombres. Portilla sustituyó así a Pilar Guerrero Rubio.
El amigo de De la Garza estudió hasta el tercer semestre de la carrera de administración, pero el currículum que entregó en 2010 a la Junta de Gobierno de la Conade no especifica en qué universidad. Ante la evidencia, los integrantes de ese órgano comentaron que su nombramiento no estaba justificado. De la Garza entró al quite y argumentó que Portilla tiene conocimiento del medio deportivo, pues en sus años mozos fue “jugador de futbol” (Proceso 1739).
En la página de la Conade también está disponible un documento que da cuenta de los logros de esta dependencia durante 2014. En el apartado de avances y logros se consigna que en el programa Ponte al 100 se realizaron 1.3 millones de evaluaciones de la capacidad funcional en 2 mil 828 centros de medición en mil 85 municipios.
También, que se llevaron a cabo 10 ferias de activación física –eventos idénticos al del domingo 23– y que se impartió capacitación a custodios y reclusos de cuatro centros penitenciarios ubicados en Guerrero, Hidalgo, Jalisco y Nayarit, lugares donde, por cierto, los internos no pueden seguir las recomendaciones alimenticias porque no eligen su comida.
En su primer informe de gobierno Peña Nieto anunció que en el programa piloto de Ponte al 100 se evaluaría a 3 millones de mexicanos en más de 4 mil centros. Esa meta no se cumplió ni en 50%. l








