En septiembre se cumplen 30 años de la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles de Coyoacán y de los sismos que sacudieron a la Ciudad de México donde murió El Profeta del Nopal, Rockdrigo González. Con tal motivo se programaron dos conciertos con la Orquesta Sinfónica de Coyoacán y el Grupo Quál para interpretar la más célebre de sus rolas, “Metro Balderas”, entre otras, los días 6 y 19 de septiembre. Hablan los protagonistas de estos “dos conciertazos”.
Cristaliza una añorada fantasía del rock rupestre mexicano.
Como se anunció el pasado 14 de junio en este semanario, “Tamaulipas celebrará en grande a Rockdrigo González”, y las rolas de El Profeta del Nopal podrán escucharse en vivo con arreglos para orquesta clásica cantadas por Fausto Arrellín y el conjunto Quál, comenzando el próximo 6 de septiembre con “Metro Balderas”, por la celebración por 30 años de fundada la Casa de Cultura Jesús Reyes Heroles en Coyoacán.
La batuta girará a cargo del joven coyoacananse Enrique Abraham Vélez Godoy (30 de julio 1987), director huésped de la Orquesta Sinfónica de Coyoacán Nueva Era, A. C. (OSC), quien el 19 de septiembre estrenará también otra pieza de Rockrigo con Quál: “La chica con suerte”, pero en el Centro Cultural Universitario (CUC) y con la Orquesta Filarmónica de las Artes (OFiA), conmemorando los sismos capitalinos de 1985.
En ellos pereció el mítico cantautor tamaulipeco que habitaba un edificio de la calle Bruselas número 8.
“Yo no había nacido en 1985, pero siento que Rockdrigo es un personaje ícono de esa época y merecía su homenaje no de manera triste, sino de forma conmemorativa profunda”, dice Vélez Godoy en un café frente ael Foro Cultural Coyoacanense, donde Quál y la OSC ensayarán por vez primera “Metro Balderas” la mañana del próximo jueves.
“Yo no veo que el gobierno vaya a hacer algo por conmemorar a los miles de fallecidos en aquella tremenda desgracia que cambió a nuestro país, fuera de algún simulacro pedorro y bajar la bandera a media asta, ni siquiera hay placa con los nombres de las víctimas pues el gobierno nunca dio cifras.
“Pero conocí a Rockdrigo porque es un personaje de la cultura popular, los jóvenes saben quién es y sólo le falta estar en los libros de texto de la SEP. Es un ícono, se hizo famoso por morir cuando se hallaba en la cumbre creativa de su carrera por ese mundo un tanto underground del rock nacional. Me hablaron de dirigir su famosísima canción, ‘Metro Balderas’, que canta El Tri, y me latió la idea. Ya me reuní con Fausto Arrellín, que es el guitarrista de su grupo rupestre para que me diera grabaciones en vivo, porque la verdad no le entendía bien a las partituras, eran puras bolitas y palitos en pentagrama, no viene la velocidad ni la letra, fue un arreglo muy rústico, muy rupestre.”
“Una rana con sinfónica”
Redactor del Manifiesto rupestre en 1984, Rodrigo Eduardo González Guzmán (Tampico, 25 de diciembre 1950) jamás grabó profesionalmente un disco; sin embargo, decenas de las piezas que compuso y cantó sobrevivieron los polvos urbanos del tiempo.
“Rancho electrónico” es una de ellas, donde además de criticar la falta de identidad en aquellos mexicanos “penetrados” culturalmente por el imperialismo yanqui, sugiere quizá la ambición de grabar algún disco en estudio, cuando escuchamos sus versos interpretados por Nina Galindo:
Era un gran tiempo de híbridos.
Era medusa anacrónica,
una rana con sinfónica,
en la campechana mental…
Artífice de este proyecto ha sido Jorge Pantoja, fundador del Tianguis del Chopo (UNAM) el 4 de octubre de 1980, y productor de la colección Rupestre, trilogía que consta de un libro, el cancionero compilado por Raúl Silva, y el documental del cineasta michoacano Alberto Zúñiga Rodríguez y Sinestesia Films (ganador del Festival Internacional de Cine en Chipre 2014, que abrirá el 1° de septiembre la 3ª Muestra de Cine Mexicano Independiente en Buenos Aires, Argentina). Nacido el 8 de agosto de 1955, Pantoja refiere:
“En el año 2000 fui nombrado director de Promoción Cultural por la actriz y delegada María Rojo, en Coyoacán. El área que coordinaba incluía la OSC, y su director fundador hace 30 años Miguel Bernal Matus pidió licencia; entonces la OSC se convirtió en A. C. para poder recibir apoyos. Platicamos de cambiar el acervo y atraer públicos, yo sugerí conciertos de música de rock y les propuse a Rockdrigo. Llamé a Fausto Arrellín y él por su lado mandó a hacer los arreglos en partituras.”
Motivado por Pantoja, el escudero del Profeta del Nopal Fausto Arrellín (Ciudad de México, 15 de febrero 1954) buscó quién arreglara las partituras para orquesta de algunas canciones de Rockdrigo:
“No queríamos arreglos como música clásica sino en base al grupo, o sea, la orquesta como integrante de Quál. Me dedique a buscar, pero nadie tuvo tiempo y de pura suerte caí al lugar muy chido por la salida a Cuernavaca, el compositor ruso Dumitri Dmitri me conectó con Slava, quien a su vez nos llevó a mí y a Paco Acevedo (bajista de Quál) con su paisano, el director ruso Sergei Gosachinsky.”
El plan se detuvo al ser removido de su puesto Pantoja, quien cuenta:
“Este año me acerqué de vuelta a la delegación directamente con José Luis Bustillos Terreros, titular de la OSC y maestro de Vélez Godoy, le platiqué toda la historia, de que había las dos partituras y se mostró interesado. Me llevó con el secretario particular del delegado, Saúl Torres, conocedor del tema los rupestres, así se armó y cuajó el proyecto Rockdrigo sinfónico.”
Alumno de los directores Arturo Diemecke y Enrique Patrón de Rueda, amén de contar con la amistad de Eduardo Magallanes, quien le obsequia arreglos para la OFiA, Vélez ha conjuntado conciertos y espectáculos de música popular con orquesta (Chava Flores, Paquita la del Barrio, Las Reinas Chulas).
“Me gustaría invitar a la hija de Rockdrigo, Amanda Lalena (Amandititita) para involucrarse en estas conmemoraciones sinfónicas a su padre. Acabo de hablar con Genoveva, hermana del Profeta del Nopal, y me aseguró que vendrá para la presentación en el CUC.”
La OSC y el trío Quál (Fausto, voz y guitarra; Paco al bajo y Mario Chánez, batería) actuarán el domingo 6 en la Casa de la Cultura Jesús Reyes Heroles, ubicada en Francisco Sosa 22, Santa Catarina, al mediodía.
Ahí, así como el sábado 19 en el Auditorio Fra Angelico del CUC (Odontología 35, Copilco) con la FiLO, el cabaret de Las Reinas Chulas, y Quál, Enrique Abraham Vélez Godoy intercalará además obras de Silvestre Revueltas (Redes), Moncayo (Huapango), Magallanes (El mexicano), Manuel Enríquez (Fantasía Latinoamericana) y los mambos de Dámaso Pérez Prado (arreglos de Eugenio Toussaint) y Arturo Márquez, a las 18 horas.
“Serán unos conciertazos. El sol merece brillar nuevamente por Rockdrigo; pero también para todo artista deben abrirse los escenarios musicales que cerró la nefasta administración de Lucía García Ortega, quien nomás duró un año en la Secretaría de Cultura del DF”, concluye Vélez portando una contrastante gorra rapera roja e informal vestimenta deportiva.








