La telenovela más reciente de TV Azteca lleva el título equivocado. En sus episodios lo que abunda es el rencor, la amargura, la ambición, el deseo de doblegar a los demás. De amor se habla sólo cuando es frustrado. Ninguna señal del cariño incondicional, respetuoso, éste no existe ni de la madre hacia sus hijos.
La historia central de Tanto amor es reedición de La Cenicienta. Una humilde cocinera, hija de jardinero y empleada doméstica se enamora de un rico negociante. Se casa con él, luego de una gran cantidad de obstáculos generados por la familia de su príncipe azul. Así, asciende en la escala social. Alrededor de esta pareja se forman tríos, cuartetos que se enredan y desanudan con el paso de los capítulos.
Están presentes los mitos de Caín y Abel. Entre los hermanos se coloca la bruja metamorfoseada en esposa, amante, hija o madre. Sin pudor se acude a gran cantidad de lugares comunes. Entre los atributos femeninos tenemos la belleza física, los oficios manipuladores, la traicionera frialdad. Los hombres pueden ser profesionistas, empresarios, capataces. A tono con los relatos contemporáneos, salen a relucir delitos, violencia y armas.
Es tanto el amor que los personajes dirimen sus desacuerdos, o bien a gritos e insultos, o a bofetadas. La protagonista no se queda atrás, a palabras ofensivas responde con patadas o una cachetada bien puesta. La mayor parte de las escenas son lamentables, algunas grotescas. Eso sí, para estar al día veremos exteriores campiranos, hermosas cascadas, lagunas y arboledas.
Vestimenta moderna y escenas de cama en soft porno.
La violencia, la delincuencia, el tráfico de sustancias ilícitas es ya parte de las telenovelas, incluso si no es el tema principal; siempre hay alusiones a tales hechos. Por lo mismo, para que impacten en lugar de aburrir, es necesario plantearlas imaginativamente. Esto parece perdido en las piezas melodramáticas que produce en fechas recientes TV Azteca.
Melodramas como Tanto amor hacen que resulte fácil imaginar por qué la audiencia se escabulle para buscar mejores propuestas. Desde que existen opciones en internet, telenovelas adquiridas a Telemundo, a RCN de Colombia y series que se ven en las distintas plataformas como Netflix, Veo, etc., la señal abierta con melodramas tan mal realizados se sintonizan cuando no hay otra posibilidad. No obstante toda la publicidad, las obras de Azteca han llegado a caer hasta 3.51 puntos de rating en promedio. Muy difícilmente llegan a los 12-15 puntos.
Una vez que se dé el apagón analógico, sin innovaciones, la televisora del Ajusco resultará poca competencia para el sistema Cadena Tres digital.
Hace tiempo que dejó de serlo para Televisa.








