Además de insultar a los socios y empleados mexicanos del Country Club, Robert Vernon Walton, James B. Park y Jeff Zibnak –estadunidenses residentes en Chapala– tomaron represalias contra otros extranjeros que se atrevieron a cuestionar esos malos tratos. Además, los demandaron por delitos que no pudieron demostrar y despidieron a quien fuera su representante legal por atestiguar a favor de uno de los agredidos.
Luego de que este semanario publicó que en la ribera de Chapala estadunidenses y canadienses cometen actos discriminatorios contra mexicanos y de extranjeros que se atreven a defenderlos (Proceso Jalisco 549), los denunciantes fueron acusados de delitos que no cometieron.
Uno de ellos es el estadunidense Charles Alfred Temple Jr., quien reside en México en forma permanente y al que se le señaló de estar involucrado en un asalto.
En una carta dirigida al Ministerio Público (MP) de Chapala, Temple dice que la primera semana de junio pasado se le informó “que se había presentado una denuncia, en la que se reclama que estuve involucrado en un asalto a Alicia Indalecio Toscano, cocinera del Country Club Chapala”. Dicho club está en el fraccionamiento Vista del Lago, a ocho kilómetros del municipio ribereño.
Temple se enteró de la acusación por medio de un comunicado interno del Country Club, en el cual se informa a los socios que el 25 de mayo la cocinera Alicia Indalecio fue acosada “agresivamente por dos personas, uno de los cuales es un socio. En su declaración y las de algunos testigos se establece que fue amenazada, asaltada” e incluso la sacaron de las instalaciones del club. Aunque no se mencionan nombres, se señala a Temple y a María Esther Solano Zamora, exrepresentante legal del club.
También se menciona en el comunicado que Alicia Indalecio ha recibido “llamadas telefónicas amenazantes contra ella y su familia. La trabajadora hizo una denuncia ante el Ministerio Público, la investigación está en proceso”.
En el documento del club se indica que el 16 de junio Temple “se presentó a una audiencia ante el consejo. Fue invitado a que diera su declaración sobre los hechos, pero declinó hacer ninguna aclaración por supuesto consejo de su abogado”. Igualmente, se menciona que “el consejo decidió que ante esta actitud no tenía otra opción que suspenderlo indefinidamente”.
En la misiva al MP Temple niega “categóricamente haber cometido cualquier delito en contra de la señora Toscano. Dicha acusación está basada en mentiras y corrupción, y no es nada más que un intento de difamarme y desacreditarme”.
Temple había declarado a este semanario que estaba inconforme con los malos tratos que algunos miembros del club dan a los mexicanos e incluso señaló que en el torneo de golf Copa Amigo escuchó a estadunidenses y canadienses hacer comentarios como “puercos mexicanos”, “estúpidos mexicanos” e incluso “chinguen a su madre los mexicanos”.
En esa carta, el estadunidense precisa que hasta el 6 de julio no había recibido ninguna notificación formal de la acusación. No obstante, comenta, “la creencia de que la denuncia se ha presentado ha tenido un profundo efecto en mi vida. Mi salud se ha visto afectada por la pérdida de sueño y apetito; constantemente estoy nervioso y molesto”.
Añade: “Mi vida social también se ha visto afectada. Soy un ávido golfista y miembro del Country Club de Chapala (socio número 005094), donde también funjo como consejero electo por la asamblea. Como resultado de la falsa denuncia de la señora Toscano, el club suspendió mi membresía, me negó acceso al club y me prohibió asistir a las juntas de consejo. Mi esposa también es golfista y también se le prohibió la entrada”.
Por esos motivos, Temple pide al MP que le informe sobre su situación jurídica e indica que envía copia de la carta al consulado de su país en Guadalajara.
Como el MP no le respondió, el 9 de julio Temple interpuso un juicio de amparo indirecto contra el juez Penal de Primera Instancia del Segundo Partido Judicial con residencia en Chapala y otras autoridades por “órdenes de búsqueda, localización, presentación o detención”.
En su solicitud, Temple señala que desde el 6 de julio policías investigadores del estado y municipales “han estado indagando por mi persona en mi domicilio particular, inclusive se ha informado en mi domicilio que tengo una orden de presentación o aprehensión en mi contra. Ante el temor fundado de que dichas autoridades logren detenerme ilegalmente y bajo presiones me obliguen a reconocer algún ilícito el cual no he cometido, es lo que me motiva la presente medida constitucional”.
El 14 de julio se admitió la demanda de amparo y el asunto se radicó en el Juzgado Sexto de Distrito de Amparo en Materia Penal de Jalisco, a cargo de Yolanda Cecilia Chávez Montelongo, quien pidió a las autoridades responsables rendir un “informe justificado” al respecto, es decir, aclarar si se emitió una orden de aprehensión o de presentación contra Temple y por qué.
El comisario de Investigación Adscrito al despacho del comisionado de Seguridad Pública de la Fiscalía General del Estado (FGE), Javier Ignacio Salazar Mariscal, negó el 16 de julio que exista proceso contra Temple. La misma respuesta dieron Edson Omar Franco Pardo, agente del MP número dos de Chapala, y el juez de lo Penal del Segundo Partido Judicial en Jalisco, Alan Rafael Acosta Navarro. Por tal motivo, el lunes 3 se sobreseyó el amparo otorgado a Temple.
La venganza del Country Club
Otro testigo de actos discriminatorios de residentes extranjeros hacia los mexicanos es el canadiense Bruce Alan Sondergaard, de 62 años, quien presentó una querella por agresión ante la Agencia Uno del MP de Chapala en contra de sus entonces compañeros del Country Club Robert Walton, James B. Park y Jeff Zibnak (averiguación previa 966/2015).
En su declaración explicó que el 13 de marzo de 2015 conversaba en la terraza del club con los tres señalados acerca de la asamblea general del día siguiente, en la que se nombraría a nuevos directivos. La junta previa, realizada el 24 de enero, se anuló cuando los socios mexicanos se retiraron ante la falta de un traductor.
“Esa asamblea se anuló porque yo fui quien les dijo que no tenía validez, ya que no se había tomado en cuenta a los mexicanos que son socios del club y ellos tenían derecho de elegir a quienes ellos quisieran que los representara. Este comentario molestó mucho al señor Robert Walton y de manera violenta me dijo: ‘¿Por qué defiendes a los cochinos mexicanos?’”, señala Sondergaard.
Cuando el declarante pretendía retirarse fue golpeado en el cuello: “James Park me agarró por detrás y el señor Jeff Zibnak me empujó hacia atrás”, especifica.
En el momento de la agresión estuvieron presentes la cocinera Alicia Indalecio Toscano –quien acusa a Temple de asalto– y la entonces apoderada legal del club, María Esther Solano Zamora, quien escuchó las palabras ofensivas de Walton y vio cuando golpeó a Sondergaard en la nuca con una botella. Además, acompañó a éste a la Cruz Roja para que lo atendieran.
El 27 de abril, la propia Alicia Indalecio acudió a declarar como testigo y confirmó la agresión de Walton a Sondergaard.
Indicó que se presentó a declarar aunque temía perder su trabajo en el club: “Se nos mencionó que si nos citaban a declarar no viniéramos, porque estas personas que golpearon al señor Bruce son muy influyentes y son muy ricos (…) Yo vine porque estas personas estuvieron diciendo en el mismo club que no les iban a hacer nada y se burlaban de cómo le habían pegado al señor Bruce”.
Como inculpado compareció James Park, quien aseveró que “Bob” (Robert Walton) le preguntó a Sondergaard por qué pidió que se cancelara la asamblea. Según él, el canadiense se enojó e insultó a Walton, quien a su vez lo llamo pendejo. Park afirma que el primero embistió a Walton pero él lo detuvo y le pidió a Bob que se retirara. Lo mismo habría hecho Sondergaard. Park declaró que sus acusadores no estaban ahí cuando ocurrió el incidente.
Por su parte, Walton admitió que insultó a Sondergaard, pero negó la agresión. Su declaración coincide con la de Park. En tanto, Jeffrey Zibnack argumentó que ni siquiera estuvo presente, pues a la hora que ocurrió el incidente él estaba bailando con su esposa.
Posteriormente, Alicia Indalecio cambió su postura; dijo que fue presionada por Esther Solano para declarar que fue testigo de la agresión hacia Sondergaard bajo amenaza de quitarle su empleo.
Al respecto, el estadunidense Samuel Douglas Thelin, coordinador médico de la Cruz Roja delegación Chapala, afirma que Sondergaard acudió a solicitar un parte médico de lesiones, pero “la sintomatología… no concuerda con la de una persona que haya sido atacada con una fuerza suficiente con algún objeto contundente y que le haya provocado alguna lesión en su cuello”.
El 9 de julio, la agente del MP investigador de Chapala, Gloria Atilano Rosales, decidió enviar la averiguación previa al juez de lo Criminal del Segundo Partido Judicial con sede en el municipio ribereño para que se abriera una averiguación judicial en contra de Walton, Park y Zibnack por el probable delito de lesiones calificadas.
También determinó ejercer acción penal y orden de aprehensión contra los tres señalados, así como reparar el daño moral y material que ocasionaron a Sondergaard.
El 4 de agosto se envió a los inculpados un oficio para citarlos el día 7 para que se apeguen a los métodos de la Justicia Alternativa. Ninguno aceptó.
En cuanto a Solano Zamora, fue despedida como representante legal del Country Club de Chapala tras declarar ante el MP que presenció la agresión hacia Sondergaard.
Asimismo, por medio de un correo electrónico con fecha del 4 de julio, el presidente del club, José Díaz González, envió un correo a miembros y trabajadores para informar que Solano Zamora, quien durante 12 años fue representante legal, tenía prohibida la entrada y, si la veían en las instalaciones, llamaran a la policía.
Antes de su despido, Solano Zamora fue acosada laboralmente, hasta que el Country Club argumentó que ya no requería de sus servicios por “pérdida de confianza”.
Este semanario recabó testimonios de empleados mexicanos que reconocen haber sido objeto de tratos discriminatorios de residentes extranjeros, pero no los denuncian por temor a ser despedidos.
En el comunicado donde el Country Club prohíbe la entrada a Solano Zamora se dice que “el consejo tiene el compromiso de rebatir los comentarios hechos en el artículo de la revista (Proceso Jalisco 549), pero no lo ha hecho a la fecha debido a las investigaciones legales que se están llevando a cabo”.








