La magia financiera del alcalde

Desde que era encargado de la hacienda municipal, el ahora alcalde de Ocotlán, Enrique Robledo Sahagún, ha comprado al menos tres casas con valor total de 5 millones de pesos, aunque su sueldo varió sólo de 28 mil a 61 mil pesos mensuales. La asignación de las obras públicas puede dar una pista sobre el origen de su fortuna.

Durante los seis años que Enrique Robledo Sahagún ha ocupado dos de los cargos más importantes del ayuntamiento de Ocotlán –encargado de la hacienda municipal y alcalde–, no sólo se ha hecho del liderazgo en el PRI municipal, sino también de varias casas en cotos o fraccionamientos, las cuales suman aproximadamente 5 millones de pesos, monto muy superior a lo que ha ganado en sus periodos como servidor público.

Una de las fincas es la número 5765 del fraccionamiento Ciudad Tepeyac, en Zapopan. Ahí el presidente municipal de Ocotlán adquirió una casa de 107.25 metros cuadrados el 7 de octubre de 2011. En las escrituras que constan en el Registro Público de la Propiedad (boleta registral 2294022) se detalla que su valor comercial ronda los 2 millones de pesos.

Otra vivienda, ubicada en la avenida Boulevard Valle del Silicio 33, colonia Nueva Galicia, de Tlajomulco de Zúñiga, fue comprada por Robledo el 15 de febrero de 2013 (boleta registral 2389839) y posee similar valor comercial.

El 21 de marzo de 2013 el funcionario adquirió una tercera propiedad, esta vez en el fraccionamiento San Felipe (calle Kenia número 140) de Ocotlán. En las escrituras del Registro Público se le atribuye valor comercial de 1 millón de pesos.

En la administración 2010-2012, Robledo fue el encargado de la hacienda municipal. Según la nómina de 2011, año en que compró la casa de Zapopan, tenía un sueldo mensual de 28 mil 312 pesos. Esto significa que ni con sus honorarios de los tres años le alcanzaba para pagar la vivienda, pues sumaron 1 millón 19 mil 232 pesos.

En octubre de 2012 asumió la Presidencia Municipal, y desde entonces hasta febrero de 2013 –lapso en que compró la casa de Tlajomulco– sólo tuvo ingresos oficiales por 308 mil 440 pesos, pues su sueldo mensual era de 61 mil 688 pesos.

Súbita riqueza

Robledo le compró la casa de Ocotlán a Guadalupe Luis Díaz Pérez, quien firmó como representante del Corporativo Industrial e Inmobiliario de Jalisco, pero también es el apoderado legal del Consorcio Hogar Diher, S.A de C.V., que en 2013 y 2014 obtuvo del municipio contratos para ejecutar obras públicas por más de 10 millones de pesos.

Algunas de ellas fueron: la pavimentación de tramos de las dos avenidas del municipio con concreto hidráulico y de calles en varias colonias, además de la construcción de la Comandancia Municipal, entre otras. Estas figuran en la lista que la Unidad de Transparencia de Ocotlán entregó en respuesta al oficio DGIS/090/2015, donde se pide la relación de obras contratadas al Consorcio Hogar Diher desde 2013 hasta la fecha.

De las 21 obras asignadas a esta firma, cuatro lo fueron por adjudicación directa y el resto en concurso por invitación. En este proceso se convoca a tres participantes y la invitación se difunde en el portal Compranet y en la página web de la dependencia o entidad; la presentación y apertura pueden efectuarse sin la presencia de los licitantes, pero con una representación del Órgano Interno de Control.

Para que se realice la adjudicación es necesario contar con un mínimo de tres propuestas solventes. Los plazos se fijan atendiendo el tipo de bienes o servicios requeridos. No obstante, fuentes internas del ayuntamiento señalan –a condición de no publicar su identidad– que no se realizó ningún concurso y sólo se cambió la modalidad para que la asignación “no causara sospechas”.

A través de una solicitud de acceso a la información pública se le pidió al Congreso del estado una copia de la declaración patrimonial de Robledo, pero la unidad de Transparencia respondió que no se puede entregar porque contiene datos personales.

Otra funcionaria municipal favorecida por el contratista Guadalupe Díaz es Karen Arlette Flores Pérez, exdirectora de Desarrollo Humano, quien formó parte de la planilla del aspirante del PRI a la Presidencia Municipal en las recientes elecciones y perdió.

En 2013 Flores Pérez compró, en la misma calle de Ocotlán, de Robledo, una casa con valor de 1 millón de pesos, no obstante que su salario oficial como síndico durante la pasada administración fue de 7 mil 793 pesos con 50 centavos.

De acuerdo con el exalcalde Juan Carlos Godínez, ella nunca se presentó a las sesiones de cabildo, pero acompañaba en sus mítines a los candidatos del PRI, cuyo Comité Directivo Municipal presidía.

Antes de la política, Robledo trabajó en el área administrativa de varias empresas de muebles. La mayoría de quienes fueron sus jefes coinciden en que no podían tenerle mucha confianza, pues había faltantes, y Robledo fue despedido en varias ocasiones.

Sin embargo, cuando Juan Manuel Alatorre Franco llegó a la alcaldía, llamó a Robledo a trabajar en el ayuntamiento. Entonces conducía un vocho. Ahora conduce una Suburban blindada, propiedad del ayuntamiento, que originalmente se compró para que los regidores salieran a sus comisiones, pero cuando Robledo asumió la presidencia se la apropió de inmediato.

La vida de Robledo cambió totalmente. Quienes lo conocen afirman que, incluso, cuando sus dos hijos terminaron sus estudios en el Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de Servicios 49 (CBTIS) de Ocotlán, los mandó a estudiar la licenciatura en contabilidad en el plantel Guadalajara de la Universidad del Valle de México.