La actriz Cecilia Suárez: “México sufre una dictadura”

Ayotzinapa, los crímenes de periodistas y el encarcelamiento de luchadores sociales son signos del autoritarismo que ha padecido México durante los dos últimos sexenios, cobijado por la “apatía terrorífica” e indolencia de sus gobernantes, dictamina la actriz Cecilia Suárez. Tras su personificación de una periodista acosada por los hilos del poder en la obra teatral Bajo reserva, ahora encarna el papel estelar de una súper heroína mexicana en la comedia dramática Elvira: te daría mi vida pero la estoy usando que para ella escribió Manolo Caro, director de este filme recién estrenado.

Cecilia Suárez protagoniza Elvira: te daría mi vida pero la estoy usando, tercer largometraje de Manolo Caro, quien logró buena taquilla con sus anteriores filmes No sé si cortarme las venas o dejármelas largas (2013) y Amor de mis amores (2014).

Sin embargo, carcome a la actriz su preocupación por la situación violenta que padece México:

“Las últimas dos administraciones sexenales, la de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, han sido un desastre global.”

En entrevista, recuerda que el mes próximo se cumple un año de la desaparición de los 43 normalistas y aún no hay nada claro con respecto a ese problema:

“Con la indolencia desde el Ejecutivo yace ese terrible asunto, sin novedad alguna. ¡Me parece terrible! Es espeluznante que tengamos dos  memoriales en el Distrito Federal: el de las Víctimas de la Violencia en México, y el de los estudiantes de Ayotzinapa. ¿Qué es esto?, se trata de sucesos que nos indican que sufrimos una dictadura. ¿Cómo es posible que sean crímenes perpetrados por la gente que supuestamente debería de servir?”

Igual le intranquiliza la situación de los periodistas asesinados.

Trae a su memoria cuando protagonizó a una periodista que se enfrenta a un presidente quien ha cometido un delito sexual y la intimida para que calle la verdad, en la pieza Bajo reserva, dirigida por Enrique Singer, que finalizó temporada hace cinco meses, y en cierto instante parodia a Carmen Aristegui. La obra se la dedicaron a Aristegui en sus cien representaciones, para que no saliera del aire el noticiero matutino que conducía en MVS.

“La mala situación de los periodistas prevalece desde hace unos años, pero desde lo de Carmen Aristegui para acá, el periodismo está en una situación muy delicada. Desde finales del año pasado ha sido un tema álgido que evidentemente a este gobierno le tiene sin cuidado.”

Suárez confiesa su impacto por las noticias de semanas recientes acerca del asesinado fotoperiodista Rubén Espinosa, colaborador de Proceso, y de la activista y promotora cultural Nadia Vera Pérez junto con otras tres mujeres, en la colonia Narvarte:

“Desde hace tiempo se ha luchado por proteger y defender la libertad de expresión, pero parece que el mensaje va a la  inversa, lo cual es lamentable.”

Terminar temporada de Bajo reserva le dolió hondamente “porque coincidió con un momento tan preciso en la historia de nuestro país, justo cuando Aristegui fue echada de MVS, a mí me pareció trágico y casi premonitorio haber montado algo así”. Protestar es riesgoso, subraya:

“Pero debemos continuar en la lucha. Seguir hablando desde nuestra trinchera sobre las cosas que nos inquietan y las infinitas injusticias que ocurren en este país día a día.”

–¿Qué tan fácil es para el actor comprometerse?

–En este zoológico farandulero hay de todo y cada quien tiene su postura y cada una es respetable…

“Para mí es una obligación porque yo tengo la oportunidad infinita de que alguien me abra su micrófono y podamos platicar de todo lo que nos inquieta. En ese sentido me parece una obligación manifestar todas las situaciones que me alarman de México, que me duelen, que me parecen aberrantes y es inaceptable que se sigan repitiendo esquemáticamente.

“Todo eso impulsa a preguntarse ¿hacia dónde estamos  transitando como país? Por ello digo que esto empieza a adquirir tintes de dictadura, y eso es terrorífico.”

Enrique Peña Nieto no ha tenido ninguna buena disposición, dice:

“No la ha tenido desde su gobierno en el Estado de México, ni en todo lo que fue la campaña presidencial y ahora es una cosa tras otra, con una apatía terrorífica al respecto.”

–¿Qué siente?

–Se siente mucho dolor. Todos los que amamos a esta nación nos duele esta cosa cínica cargada de indolencia por parte de la clase política. Eso me parece una desgracia. En todo el territorio nacional hay presos políticos, o más grave aún, muertos por cuestiones políticas. Mucha gente ha perdido la vida por defender las causas justas en las que cree. Es una vergüenza para el país.

–Como actriz, ¿le gustaría  concretar algún proyecto con esas problemáticas?

–Si lo hay y es bueno, ¡bienvenido! Si no, de todos modos  no me veo a mí misma sólo como actriz, porque soy una ciudadana y desde allí es donde nos toca a todos luchar, no sólo a quienes nos dedicamos a esto, podemos aprovechar la visibilidad.

“E insisto, debemos manifestarnos como sociedad y no sólo quedarnos en marchas. Ya se requieren acciones duras para que de verdad se hagan valer nuestros derechos.”

–También se dice que las redes sociales son fuertes, pero que ya no basta sólo enviar un twitter. ¿Qué opina?

–Es verdad, no basta, se debe organizar un paro, afectar el bolsillo de la gente que posee  el poder, se deben poner en riesgo los intereses de las personas que manejan el dinero a final de cuentas, para que esa gente se la tome en serio.

Sueños de un director

Manolo Caro escribió el personaje principal de Elvira para Cecilia Suárez. Su finalidad es ser un director que defiende la libertad de expresión, la libertad sexual y la libertad de pensamiento, “eso es lo que me tiene comprometido”.

Elvira: te daría mi vida pero la estoy usando, ubicada como un dramedy (comedia dramática) y que estrenó el 14 de este mes en cines, surge, a decir del joven realizador, del dicho “se fue por cigarros y nunca volvió” (cantado por Rockdrigo González en su tema “Solares baldíos”). Arguye, emocionado:

“Como director tenía muchas ganas de experimentar nuevas atmósferas, desarrollar historias que hablaran de otros universos y ponerme retos en mi forma de dialogar y estructurar. Elvira… es lo más cercano que haré a una película de ‘súper héroes’. Ella es una súper heroína mexicana, donde su fuerza y determinación son sus súper poderes.”

La historia es un homenaje a toda mujer en la lucha de sacar adelante su hogar, afirma.

“Y aunque sigue viviendo en los parámetros de mis anteriores trabajos, estoy convencido de que esta película, con una base más dramática y sin abandonar los tintes de comedia hilarante y oscura, es un paso obligado a convertirme en el director que siempre soñé ser.”

Cecilia Suárez cuenta que Caro le habló por teléfono y le dio la sorpresa de tener un papel escrito para ella (“me dijo que me acababa de enviar el texto. Me fascinó la historia”).

–A estas alturas de su carrera, ¿cómo vive esa retroalimentación porque alguien se ocupe ya de escribirle guiones?

–Bueno, a Caro y a mí nos cobija una gran amistad de largo tiempo; pero es sin duda una sorpresa y es de agradecerse. Además, es un papel que implica un reto en el sentido de lo que cuenta y cómo se va transformando con todo lo que le toca vivir. ¿Qué puedo decir? Es maravilloso.

–A diferencia un sinnúmero de personajes suyos, ¿éste cómo lo trabajó?

–Es una mujer que está pasando por una situación límite, muy compleja, pero siempre va digna. Me enamoré más del personaje porque creo que es urgente que las travesías de dolor de las mujeres sean retratadas  justamente con dignidad, que no seamos unas garrientas; sino que a pesar de todo seguimos funcionando, no nos inmovilizamos, y eso me pareció importante. Eso me motivó, en todo sentido, contar la historia de esta mujer.

–La cinta retrata la infidelidad, pero también la homosexualidad de un hombre con mujer e hijos. ¿Le gusta cómo el realizador abordó tal situación?

–Me encanta cómo Manolo afronta eso, hablar de la intolerancia es importante. Todavía están sobre la mesa estas cosas en un país donde ya tendría que prevalecer el derecho a la igualdad en todo sentido; pero este tipo de asuntos nos hace darnos cuenta de lo lejos que estamos realmente de ello y de los grupos que todavía seguimos luchando contra viento y marea por los derechos que nos corresponden.

Aún “sigue el chauvinismo”, declara.

“Y hay que luchar por una buena situación de las mujeres, los gays, los niños, las personas de la tercera edad. La lista es larga…”

–¿Cómo ubicaría el cine que crea Caro?

–Para Manolo su cine es muy personal. No se priva de divertirse y al mismo tiempo, habla de cosas que le inquietan. Eso hace una combinación que a la gente le gusta mucho, y a los distribuidores también por lo que les deja en la taquilla. A los actores nos da la oportunidad de jugar en las dos canchas libremente y eso sucede poco, normalmente estás en la comedia o en el drama, no en una historia donde te permitan ambas cosas. ¡Es delicioso!

–¿Qué opinión le merece su manejo de comedia y drama a la vez?

–Nos conocemos muy bien en la vida, pero para mí redescubrir a Manolo en el set como director y aventarnos esa travesía juntos ha sido un deleite, justamente por su manejo de todo el equipo; por la seriedad y al mismo tiempo, la ligereza con la que lleva su relación con todos. Eso es un reflejo de lo que se ve en la pantalla.

“Es muy estricto en su nivel de concentración, de exigencias; al mismo tiempo es un tipo muy simpático y se le da siempre de manera muy relajada, muy gozosa, de modo que todo mundo pueda sentirse cómodo y de buen humor, pero en donde sabemos que allí estamos para trabajar.

En Elvira: te daría mi vida pero la estoy usando acompañan a Cecilia Suárez las actuaciones de Vanessa Bauche, Carlos Bardem, Angie Cepeda y Luis Gerardo Méndez, entre otros. Apoyan la producción Woo Films, Noc Noc Cinema, Itaca Films y Zamora Films.