Piotr Bednarski nació en 1934 en la ciudad polaca de Heroszkowce. En 1939 el Ejército Rojo ocupó esa población y fue deportado a Siberia con su familia, por ser judíos. Años después escribió un relato titulado: Las nieves azules (ed. Malpaso. Barcelona, 2014. 142 pp.), en donde cuenta su estancia en un campo de concentración, las vejaciones que sufrió y los atroces asesinatos.
Pieta, el protagonista, sobrevive gracias a la belleza de su madre, quien atempera los odios a su corta edad y al deseo de vivir. Sin embargo, muchos hombres y mujeres no tendrán la misma suerte y serán humillados hasta la ignominia.
En Las nieves azules Bednarski hace una denuncia de la brutalidad soviética en los gulags. Ahí los sujetos reciben malos tratos y son usados hasta el desgaste. Cualquier rebeldía u oposición es castigada con traslados a otros campos más severos o con la muerte. Las condiciones causan que hombres y mujeres deseen morir. No obstante, la solidaridad entre los sojuzgados, así como la fe religiosa de que el mal terminará y a la larga el bien privará, les permite resistir e intentar cada día vivir con coraje.
Las nieves azules es una historia contada a través de diferentes anécdotas que conmueven porque provienen de sucesos ocurridos.
Vida familiar
Karl Ove Knausgard (Oslo, 1968) escribió dos novelas que fueron bien recibidas por la crítica y los lectores. Luego cayó en una crisis creativa y ocurrió la trágica muerte de su padre alcohólico. Ante esto el escritor se propuso escribir lo que sentía y había vivido. Durante tres años redactó 20 páginas diarias sobre su existencia y produjo seis novelas que agrupó bajo el título de Mi lucha, y que han alcanzado altas ventas y han sido traducidas a más de 20 lenguas. Hasta el momento en español es posible encontrar: La muerte de mi padre, Un hombre enamorado y La isla de la infancia.
En la primera (Ed. Anagrama. Col. Panorama de narrativas No. 861; Barcelona, 2014. 629 pp.), Knausgard cuenta su relación afectiva con Linda, los desencuentros y el deseo de vivir juntos. Después el nacimiento de los hijos, las dificultades de la vida en pareja y para escribir. Así como la desesperación que causa la vida por los equívocos, las tensiones, los resentimientos que enfrentan a los hombres y las mujeres.
Un hombre enamorado trata, entre otras cosas, sobre las vicisitudes de la vida familiar que provocan dolores e incomprensiones. Sin embargo, el deseo y el amor permiten superarlos. El afecto al otro lleva a aceptarlo y entender las motivaciones, inquietudes y animadversiones que tiene. Así, sus actos pueden ser estimados en profundidad e invitan a un trato amigable. También crean la situación emotiva para dialogar y decir lo que agrada y aflige. Aunque en ocasiones las pasiones y odios rebasan a la pareja y surge el conflicto.
Knausgard es un gran estilista que atrae por la fuerza de su prosa. Uno de sus personajes resalta la particularidad de su estilo: “…eres capaz de explayarte en 20 páginas sobre una visita al wáter y conseguir que a la gente que te lea se le humedezcan los ojos”. Sin duda, un espléndido escritor.








