Contrario a lo que el director de la Conade, Alfredo Castillo, ha repetido una y otra vez, la actividad física no contribuye significativamente a combatir la violencia. Baltazar Medina, presidente del Comité Olímpico Colombiano, tiene una opinión muy distinta, producto de la larguísima lucha que su país ha mantenido contra el crimen organizado: El ejercicio sólo sirve si se solucionan los problemas de seguridad, educación y salud de las comunidades.
BOGOTÁ.- Colombia, un país en el que la violencia del narcotráfico ha cobrado más de 20 mil vidas en las últimas dos décadas, descubrió que el deporte por sí solo es incapaz de jugar un papel significativo en la prevención del delito y que, en todo caso, éste debe formar parte de una estrategia integral de desarrollo social.
El presidente del Comité Olímpico Colombiano (COC), Baltazar Medina, dice que más que una política deliberada para que el deporte sea una herramienta para combatir la violencia y evitar que ésta se reproduzca en las nuevas generaciones, lo que existe es “el convencimiento del gran poder formativo que tiene esa actividad”.
En entrevista, Medina sostiene que “lo que hay que entender es que el deporte sólo puede contribuir a que un país sea menos violento en la medida en que también, paralelamente, se le resuelvan a las comunidades sus problemas de seguridad, educación y salud”.
En México, en contraparte, el director de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), Alfredo Castillo, ha insistido una y otra vez en que el principal objetivo de su gestión será fomentar el ejercicio para reducir la inseguridad. No ha presentado ningún plan al respecto ni ha abundado en la idea, pero la frase la repite en la mayoría de las entrevistas que otorga.
Medina, por su parte, insiste en que “el deporte, por sí solo, no puede cumplir esa tarea”.
–¿En algún momento Colombia se planteó que el deporte le podría servir contra las etapas de violencia que ha vivido? –se le pregunta.
–Yo no creería que para superarlas. Podría servir para formar a la juventud en algunos valores y que éstos le sirvan para alejarse y rechazar cualquier tentación que tengan de caer en prácticas delictivas.
De acuerdo con Medina, el deporte “es buena inversión pero no el deporte como solución a los problemas de violencia, sino el deporte como ayuda, porque no podemos pensar que el deporte por sí solo haga ese milagro de resolver conflictos tan delicados como los que vive México o vivimos en Colombia (la inseguridad pública que generan las organizaciones delictivas, en especial los cárteles de las drogas), porque aún ahora nosotros no podemos declararnos libres de esa problemática”.
De hecho, la política deportiva colombiana no es una respuesta a la violencia criminal que azotó con fuerza a este país en los ochenta y en los noventa, sino al fracaso de la delegación deportiva de 58 atletas que acudió a los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, la cual no obtuvo una sola medalla.
A partir de entonces, Colombia desarrolló una estrategia que apuntó a formar atletas de alto rendimiento mediante la detección de talentos y la incorporación de entrenadores de reconocido nivel al sistema deportivo, algunos de ellos extranjeros. También se buscó un aumento presupuestal que permitiera financiar esta política y estimular, a través de becas, a los prospectos y figuras más competitivas.
En 2002, una reforma tributaria estipuló que cuatro puntos porcentuales del IVA a la telefonía celular deben destinarse al fomento, promoción y desarrollo del deporte. Esa medida hizo que el presupuesto del sector se multiplicara: de 1.8 millones de dólares en 2001 pasó a 3.3 millones en 2003.
Para los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el Departamento Administrativo del Deporte y la Recreación (Coldeportes), la entidad gubernamental encargada del sector, invirtió 40 millones de dólares en la preparación de sus atletas durante cuatro años y el resultado fue histórico, pues Colombia obtuvo en esa justa una medalla de oro, tres de plata y cuatro de bronce.
Este año, Coldeportes tiene un presupuesto de 163.2 millones de dólares, equivalentes a 0.16% del presupuesto público de la nación. Esto significa que en 2015 Colombia invertirá 3.3 dólares per cápita en este rubro.
Para Medina, es aún una cifra muy baja. El presidente del COC sostiene que en deporte de alto rendimiento Colombia apenas invierte 15 millones de dólares al año, una de las cifras más bajas del continente en proporción con el tamaño de la población del país, que es de 48 millones de habitantes.
El presupuesto del COC para 2015 es de 10 millones de dólares, lo que incluye las transferencias del gobierno vía Coldeportes y lo que recauda el organismo por patrocinios de empresas privadas.
“El deporte es una buena inversión, pero no el deporte como solución de los problemas del país, sino el deporte como ayuda”, repite.
Medina sostiene que el fundamento de la política deportiva de Colombia no es la prevención social del delito, sino “la ampliación de la cobertura, la democratización de la práctica deportiva, de manera que cada vez más población tenga acceso a la práctica del deporte”.
Esto, agrega, es la base de un sistema nacional del deporte del que surgen los competidores de alto rendimiento.
De acuerdo con cifras de Coldeportes, las dos terceras partes del presupuesto del sector se destinan a la construcción y adecuación de escenarios deportivos, 12.8% al fomento de la cultura física y 9.4% al desarrollo del deporte olímpico y convencional.
El organismo gubernamental maneja además un programa de becas, denominado Altius, que incluye a los campeones de justas olímpicas y regionales, quienes reciben unos mil 600 dólares mensuales. Luego siguen las categorías Élite (mil 100 dólares al mes), Avanzados (740 dólares) y Talentos (unos 350 dólares). Este programa beneficia a unos 200 atletas.
Coldeportes cuenta con un Centro de Alto Rendimiento que ocupa un área de 34 hectáreas en Bogotá. Tiene 19 mil metros cuadrados en instalaciones y escenarios cubiertos, entre ellos un campo para tiro con arco, una unidad de fuerza y acondicionamiento físico, una alberca olímpica, un centro de ciencias del deporte, alojamiento para 120 deportistas con todos los servicios y un laboratorio de control de dopaje.
El reto de los Panamericanos
En los Juegos Panamericanos de Toronto, que se realizarán del viernes 10 al domingo 26, Colombia presentará una delegación de 296 deportistas, la más numerosa que haya enviado el país a esa competencia hemisférica.
Según Medina, Colombia espera superar en Toronto las 24 medallas de oro que obtuvo en los Panamericanos de Guadalajara en 2011, donde ocupó el sexto lugar del medallero, detrás de Estados Unidos, Cuba, Canadá, México y Brasil.
“Ahora esperamos ratificar ese sexto lugar y obtener 25 medallas de oro. Un mal resultado sería injustificable porque hemos hecho la preparación suficiente para tener nuestra mejor participación en la historia de los Juegos Panamericanos”, señala.
En Toronto, indica, hay ocho deportes clasificatorios para los Olímpicos de Río 2016, y si todo ocurre según sus pronósticos, Colombia podrá rebasar el número de 104 competidores que clasificaron a los juegos de Londres 2012.
Al referirse a la expectativa de México, de obtener 23 medallas de oro en Toronto, Medina considera que se trata de un pronóstico demasiado cauto y que, a pesar de que está por debajo de la meta de Colombia, no cree que se convierta en realidad.
“Yo creo que México tiene con qué estar muy por encima. Nosotros los tenemos dentro de nuestros pronósticos con 30 medallas de oro. No creemos estar arriba de México en Toronto”, asegura.
El dirigente deportivo percibe que los resultados de los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2014 mostraron que México ha tenido un crecimiento deportivo muy importante.
En esa competencia, realizada en Veracruz, México obtuvo el segundo lugar, detrás de Cuba, con 115 medallas de oro.
“Yo creería que los dirigentes mexicanos han sido prudentes en su pronóstico para los Panamericanos de Toronto como parte de su estrategia para infundir cierta confianza a sus oponentes”, considera Medina.
Entre los atletas colombianos de alto rendimiento que competirán en Canadá figuran la triple saltadora Caterine Ibargüen; Mariana Pajón, en bicicross, Jackeline Rentería en lucha, y Jossimar Calvo en gimnasia.
Adicionalmente hay dos deportes en los que Colombia es muy fuerte, el levantamiento de pesas y el ciclismo, donde de acuerdo con Medina “tenemos las mayores expectativas de medallas”. l








