En 1967, luego de probar una imitación de LSD fabricado de forma casera por unos amigos suyos, el joven Chris Squire, entonces de 21 años, fue hospitalizado en el Chelsea & Westminster Hospital de Londres, tras ser encontrado balbuceando incoherencias y estar convencido de haber muerto.
Al salir del hospital, regresó a su departamento en Kensington del que no volvió a salir en al menos seis meses. Squire formaba parte del grupo The Syn; pero decidió recluirse para practicar el bajo, su instrumento, y prepararse para lo siguiente. Comentaba Squire hace unos años:
“Estar en el hospital fue como estar en la sala de espera de Dios. Durante un momento yo realmente no sabía si todavía estaba vivo. Ya en el departamento, cierta chica me cuidaba, ella trabajaba todo el día y yo solo me quedaba en casa. Lo más que podía hacer era un viaje a las tiendas al final de la calle. Lo único bueno de todo eso fue que practiqué y practiqué el bajo.”
El sonido que desarrolló Squire en su clásico bajo Rickenbacker revolucionó la forma de tocar el instrumento. Sus líneas melódicas y enérgicas son ya legendarias y han sido imitadas hasta el cansancio por aquellos que vinieron después que él.
Luego de su aislamiento voluntario formó el grupo Yes, junto a cuatro músicos quienes al igual que él buscaban un lugar donde encajar, pues tenían estilos muy diferentes y personales, difíciles para las bandas de la época.
Gozaron de mucha fama en los setenta, la época de oro del rock progresivo; llenaban estadios pese a tocar música considerada muy intelectual y que evocaba la idea de la estrella de rock llena de lujos y excesos, algo pasado de moda con la llegada del punk a finales de la década. Decía el bajista:
“Cuando el punk comenzó, Yes todavía tocaba para enormes audiencias en Estados Unidos, así que apenas notamos que algo estaba pasando, para ser honesto. Pero a medida que transcurrió el tiempo, hacia el final de los setenta nos volvimos obviamente mucho más conscientes del movimiento. Veíamos que nos tildaban de dinosaurios esas nuevas bandas, y nosotros pensábamos: ‘¿Quiénes son ellos?’ Y salíamos a tocar frente a 120 mil personas.”
El grupo nunca ha tenido una alineación estable por más de cinco años, a lo largo de sus casi cinco décadas de carrera. Han grabado casi 30 discos, siendo Squire el único que ha aparecido en cada uno de ellos; llegaron a la posición cumbre de las listas de popularidad en los ochenta, y han vendido más de 40 millones de copias alrededor del mundo.
El sábado 27, Chris Squire, nacido hacia 1948 en Londres, falleció en su casa de Phoenix, Arizona, tras padecer leucemia. Su muerte fue resentida por la comunidad musical en todo el mundo. Bill Bruford (Sevenoaks, Inglaterra, 1949), el baterista fundador de Yes, lo recordó así:
“Tenía un enfoque que contrasta fuertemente con las partes de bajo algo monótonas, inmóviles de hoy. Sus líneas eran importantes componentes estructurales contra melódicos que uno puede tararear, incluso sobre la melodía principal; eran pequeñas obras de arte, independientes en sí mismas.”
Jon Anderson (Accrington, Inglaterra, 1944), cantante original de banda Yes, escribió:
“Chris fue una parte muy especial de mi vida, éramos hermanos musicales. Viajamos un camino menos transitado y estoy muy agradecido de que él haya escalado las montañas musicales conmigo. A pesar de todo, seguía siendo mi hermano, y estoy muy contento de que fuimos capaces de volver a conectarnos recientemente.”








