“Cargada” panista en favor de Anaya

En medio de numerosas diferencias, disputas y acusaciones de corrupción, el PAN se prepara con miras a cambiar su directiva. Se estima que Ricardo Anaya, quien sobrepasa en preferencias a Javier Corral, usará la dirigencia partidista como “trampolín” para contender por la Presidencia de la República. Paradójicamente, uno de sus posibles contrincantes en la carrera presidencial, el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle –quien ya rompió con Gustavo Madero–, le organizó a Anaya una gran comilona que reunió a muchos de los más notables panistas…

Con el sello de “candidato oficial” de los grupos hegemónicos en el Partido Acción Nacional (PAN), que controlan la estructura y el “corrupto” padrón de militantes, Ricardo Anaya intenta una discursiva emancipación de ellos para convertirse en el sucesor de Gustavo Madero, pero también para proyectarse como aspirante presidencial en 2018.

“No tengo dueño”, repite Anaya una y otra vez desde que, el lunes 15 de junio –un día después de anunciar que buscaría presidir el PAN–, el gobernador Rafael Moreno Valle reunió a medio centenar de panistas de todo el país para darle su apoyo, durante una comida en Casa Puebla que, presuntamente sufragada con dinero público, fue vista como una “cargada” de corte priista.

Sin embargo, en lo que es ya una ruptura entre Moreno Valle y Madero, como parte de los reacomodos tras la derrota del 7 de junio, éste y sus allegados promueven a Anaya para que, además de presidente del PAN –algo que se da como un hecho ante Javier Corral–, sea también presidenciable frente al gobernador de Puebla y Margarita Zavala, quien desistió de buscar la presidencia del PAN.

–Qué bueno que Margarita se fue al 2018, pero allá te la vas a encontrar –animó José Isabel Trejo, secretario general del PAN, a un sonriente Anaya.

Como parte de este futurismo, Trejo declaró a Proceso que así como Madero declaró que no será presidenciable por la derrota, Moreno Valle debería analizar hacer otro tanto porque también perdió en Puebla, en tanto que Anaya sí puede ser candidato si gana gubernaturas en 2016:

“Es su prueba de fuego. Y si gana crecería muy rápido. No creo que los otros tengan factores de crecimiento. Yo sí apostaría por esa tendencia”, razona Trejo, quien omite la responsabilidad de Anaya en la derrota como secretario general y presidente interino de septiembre a enero.

Al igual que en otras ocasiones en que ha sido mencionado como  presidenciable –Madero lo nombró aún antes de desistir él mismo de ese proyecto–, y conocido su pragmatismo, Anaya ha guardado silencio en torno al tema que anticipa otra reyerta en el PAN, de por sí consumido por toda suerte de disputas.

Dos prominentes figuras panistas, que decidieron no buscar la Presidencia y ya manifestaron públicamente su respaldo a Anaya, discrepan sobre si éste, aparte de ser el dirigente partidista, podría ser también presidenciable.

Francisco Ramírez Acuña, exsecretario de Gobernación y exgobernador de Jalisco, reprueba el hecho de que Anaya o cualquier dirigente del PAN usen a su partido como “trampolín” para la candidatura presidencial o cualquier otra, aunque Juan José Rodríguez Prats, exsenador y exdiputado, afirma que está en su derecho.

“Los dirigentes del partido, tanto el presidente del CEN como los estatales y municipales, tienen que ser eso, dirigentes”, afirma Ramírez Acuña, quien fue candidato a presidir el PAN en 2010 y luego declinó por Madero, a quien hoy acusa de solapar la corrupción.

“No puede seguir siendo la dirigencia nacional, estatal o municipal trampolín para ser candidato presidencial, a gobernador o a presidente municipal. No. Eso tenemos que dejarlo muy claro, y yo estaré luchando para que los dirigentes sean dirigentes. Ni cabezas de grupo político ni tampoco trampolín.”

–¿Sería un error de Anaya buscar ser candidato presidencial?

–¡Por supuesto!

Rodríguez Prats, quien hace poco comparó a Madero con el priista Roberto Madrazo por buscar la candidatura presidencial desde la dirigencia de su partido, opina que no debe existir la prohibición para que Anaya, si es buen dirigente, pueda aspirar a contender en 2018.

–Si tiene aspiración presidencial, ¿eso no va a guiar su conducta como dirigente?

–Todos los políticos aspiramos a ascender. Él estaría en su derecho. Si lo hace bien, no se le puede coartar.

Recuerda Rodríguez Prats que el 2018 está lejano, y revela lo que Manuel Gómez Morín, nieto del fundador del PAN, le dijo a Zavala cuando ésta les anunció a ambos que no pretendería la dirigencia del blanquiazul, sino la Presidencia: “Para el 2018 quién sabe cómo esté este país, quién sabe cómo esté el PAN”.

Los tráilers de Moreno Valle

Salvo que el senador Corral no reúna las 47 mil 701 firmas de militantes requeridas en la convocatoria, el jueves 16 de julio iniciarán la campaña que concluirá con la elección del 16 de agosto, cuando acudan a las urnas casi 480 mil panistas con derecho a voto.

Padre de la reforma que permitió a los militantes elegir a dirigentes y candidatos, Corral denuncia que no existen condiciones de equidad y que los grupos que controlan la estructura y el padrón son los impulsores de Anaya.

Puebla es el estado que compendia toda esta conflictiva del PAN, y no sólo lo afirma Corral, sino ahora también el exgobernador Ramírez Acuña, quien, el miércoles 8, dio a conocer su determinación de no ir en pos de la sucesión de Madero y se sumó a Anaya.

Promotor de la creación en el PAN de una comisión que investigue la corrupción de directivos y gobernantes de ese partido, a lo que se comprometió Madero en 2010 y no cumplió, el primer secretario de Gobernación de Calderón revela a Proceso que Moreno Valle envió camiones repletos de regalos para apoyar campañas.

“Tenemos que hacer una revisión de las diferentes denuncias que hay en varios estados de la República adonde estuvieron llegando tráilers provenientes del gobierno de Puebla con diferentes regalos para el tema electoral, ahora en la pasada elección. Tenemos que hacer una revisión.”

–¿De cuántos sabe usted?

–Cuando menos sé de tres estados de la República adonde estuvieron llegando tráilers.

–¿Del gobierno de Puebla?

–Del gobierno de Puebla, claro.

–¿Hay delitos?

–Hay que ver si es dinero público o quién lo obsequió. Tenemos que revisarlo.

Ramírez Acuña plantea que se necesita auténtica voluntad política para combatir la corrupción, más allá de decir que el PAN requiere una “regeneración”, como postula Anaya.

“Yo no hablaría de regenerar al partido; tampoco soy de los que dicen que hay que refundarlo. No. El PAN está fundado, tiene ideas claras y precisas, pero tiene un desvío.”

Y un ejemplo es el padrón de militantes, que “está lleno de corrupción”, algo que comenzó desde la década de los noventa en el Estado de México. “Es donde se inicia el problema real, tanto en membresía como en corrupción, y en el partido no hicimos nada, y al ver que nada se hace, empiezan a agregarse otros estados”.

Añade: “Por eso propuse desde 2010 –y hoy ha tomado una gran vigencia– esta comisión, para recibir denuncias e ir a expresar al presidente de la República, al gobernador o al presidente municipal: ‘Oye, tu secretario o tu director o fulano de tal está robando’. ‘No, fíjate que no, es mi compadre”. ‘Ah, entonces si tú no actúas, tú eres cómplice’”.

–¿Y si no se acepta esa comisión?

–Si no se acepta es que no se quieren cambiar las cosas. No es regenerar el PAN, es retomar el rumbo, empezar a sancionar a funcionarios que sí han sido ladrones cuando esto se ha acreditado. Eso es comenzar a cambiar las cosas.

Mas cuando se le hace ver que Moreno Valle, quien asegura que apoyó con tráilers de regalos las campañas del PAN en varios estados, le organizó una “cargada” a Anaya, lo disculpa.

“Es un gobernador panista. Mientras no se le haga un señalamiento, que yo creo que se le tiene que hacer, un desconocimiento que se le tiene que dar, él tenía que atender la invitación como coordinador de la bancada.”

Anaya “no es creíble”

Muchos de los asistentes a la comida ofrecida en Casa Puebla fueron supuestamente financiados por el presidenciable Moreno Valle, entre ellos los ganadores de las gubernaturas de Querétaro, Francisco Domínguez, y de Baja California Sur, Carlos Mendoza Davis, al igual que numerosos diputados, como el chihuahuense Juan Blanco.

A Moreno Valle, acusado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de no cumplir totalmente la recomendación por la represión policiaca que ordenó hace un año contra pobladores de Chalchihuapan –en donde murió un niño–, supuestamente le son afines 40 de los 108 que integrarán la próxima bancada, de cuya coordinación ya se descartó públicamente Madero.

Puebla, que dejará de gobernar Moreno Valle el próximo año, es también refugio de allegados a Calderón, como Maximiliano Cortázar, Roberto Gil Zuarth, Javier Lozano y hasta el vocero de Madero, Raúl Reynoso Nuño, colocado en Comunicación Social del Congreso local.

Hasta Jorge Manzanera, el operador electoral de Calderón durante dos décadas, trabaja para Moreno Valle, y en particular para Anaya, ambos integrantes del equipo de campaña de Gil Zuarth en la elección de 2010, que perdió ante Madero.

Y es este estado también donde el PAN ha perdido la identidad desde que es gobernador Moreno Valle, afirma Juan Carlos Espina von Roerich, el panista que acreditó 22 mil afiliaciones masivas impulsadas desde las estructuras del gobierno.

“En Puebla ha habido un embate continuo, permanente, para vulnerar la identidad del partido. Hay un desdibujamiento absoluto. En el gabinete no hay panistas y tenemos diputados que fueron dirigentes de otros partidos.”

Exdiputado local y consejero nacional, Espina acreditó que, en sólo tres días –del 2 al 4 de noviembre del 2014–, se afiliaron 22 mil 54 militantes, y le pidió al CEN desde esa fecha que explicara si se trata de afiliaciones masivas.

Sin embargo, al agotar todas las instancias en el PAN, recurrió al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que ordenó al CEN dar respuesta. Como una vez más recibió evasivas sobre la afiliación masiva, volverá a acudir a esa instancia.

–¿Son clientelas al servicio de Moreno Valle?

–Muy seguramente. No hay una prueba contundente al respecto, pero sólo se puede entender así. Son afiliaciones recabadas que implican una operación y una red que sólo puede tener el gobierno.

Esta afiliación masiva “podría ser una afectación enorme” al proceso interno, dice y plantea: “Cualquier dirigencia que salga de un proceso viciado tiene una ilegitimidad de origen. Todos queremos tener instrumentos confiables para contar con dirigencias legitimadas”.

–¿Qué responsabilidad tiene Anaya de esto al haber fungido como secretario general y como presidente interino?

–Sin duda hay una responsabilidad importante –si no por comisión, al menos por omisión–, lo mismo que de todos los integrantes de la dirección nacional, sobre todo de la Comisión del Padrón, que han mostrado su inutilidad.

–¿Es creíble Anaya cuando promete la regeneración del PAN?

–No tengo un elemento para señalarlo a él de un acto en específico, pero todo el círcu­lo que ha rodeado a la actual dirigencia no se ha desmarcado tajantemente de actos de corrupción ni de otros señalamientos.

“No es creíble hasta en tanto no haya un deslinde de Anaya de quienes lo están acompañando. Específicamente Moreno Valle y Jorge Villalobos, entre otros, que están señalados de incurrir en actos contrarios al partido. La lista es larga.”

Rubrica: “Hay una pérdida de identidad muy clara en Puebla, así como a nivel nacional. Y si Anaya no se desmarca de estos personajes y prácticas, no es creíble que vaya a encabezar una regeneración del partido”.