A todos sorprendió que Armando Guerrero Ramírez, un desconocido empleado bancario sin ninguna experiencia en la materia, haya sido designado presidente del Instituto Electoral del Estado (IEE) de Puebla, en 2012. “Soy un ciudadano de a pie, sin padrino, lo crean o no”, afirmaba.
Pero la realidad es otra: Su “padrino” político –y también socio– es el diputado local Eukid Castañón Herrera, el oscuro operador político y financiero del gobernador Rafael Moreno Valle, quien, pese a la derrota padecida ante el PRI el 7 de julio, es aspirante a la candidatura presidencial del Partido Acción Nacional (PAN).
Aunque Guerrero Ramírez desistió de inscribirse para integrar el Organismo Público Local Electoral (OPLE, que por mandato constitucional sustituirá este año al IEE y cuyos siete miembros serán designados por el Instituto Nacional Electoral, INE), su hasta ahora desconocida sociedad con Castañón explica su parcialidad en favor del PAN.
Castañón Herrera y Guerrero Ramírez se asociaron para invertir en una empresa que desarrolla aplicaciones de juegos con cargo a tarjetas bancarias y, en 2010 –en medio del proceso electoral de gobernador que ganó Moreno Valle–, el primero recibió del segundo depósitos por más de medio millón de pesos, como consta en documentos de los que Proceso tiene copia.
Esta sociedad comercial de Castañón, es sólo un caso en el complejo esquema de financiamiento que usa este personaje clave en el proyecto presidencial de Moreno Valle.
Conforme a un voluminoso expediente que obtuvo el reportero, con documentos hacendarios, notariales y bancarios, Castañón Herrera –clave en la reelección de Gustavo Madero y futuro diputado federal plurinominal del PAN– maneja millonarios recursos económicos en una red de empresas que, como epicentro, tiene una compañía de su propiedad desde 2003: Solución Total Consultores, S.C.
Según los documentos, entre 2008 y 2013 manejó más de 100 millones de pesos. Algunas de sus operaciones estuvieron bajo investigación de la Procuraduría General de la República (PGR) luego de que su amigo Gregorio Greg Sánchez, el exalcalde de Benito Juárez, Quintana Roo, fuera detenido bajo cargos de delincuencia organizada.
Las indagatorias se iniciaron a raíz de que, en abril de 2008, Castañón cobró 2 millones 400 mil pesos al ayuntamiento presidido por Sánchez para elaborar la reingeniería de la administración, recursos que supuestamente no declaró al fisco en el ejercicio correspondiente ni cumplió con el trabajo.
Inclusive, en febrero de 2011, Mario di Costanzo, diputado del Partido del Trabajo y actual director de la Comisión Nacional para la Defensa de los Usuarios de las Instituciones Financieras (Condusef), presentó un punto de acuerdo para exhortar a la PGR a seguir investigando a Castañón por un “desfalco” al ayuntamiento.
Según Di Costanzo, los regidores Berenice Polanco y José de la Peña acusaron a Castañón de presentar un trabajo incompleto, mínimo y que carecía de sustento jurídico, porque no estableció la reglamentación que permitiera la operatividad de las direcciones, oficinas y departamentos propuestos.
El diputado expresó: “El contrato entre el municipio de Benito Juárez y Eukid Castañón, además de carecer de interés público y de ser incumplido, representó un desfalco para las arcas públicas municipales, lo que representa un delito que debe ser perseguido y sancionado con toda la fuerza de la ley”.
Y es que, tras la detención de Sánchez, en mayo de 2010, Castañón siguió recibiendo desde Quintana Roo recursos en efectivo, pero ya no a su nombre, sino a cuentas de su socia y presunta prestanombres, Adriana Cerón Yano, quien luego se los transfería a él.
Por ejemplo, entre junio y julio de 2010 –en pleno proceso electoral en Puebla, que llevó a Moreno Valle al gobierno–, Cerón Yano recibió 279 mil pesos y de inmediato los transfirió a las cuentas de Castañón.
Sin embargo, repentinamente las investigaciones de la PGR cesaron y, al año siguiente, en 2011, Castañón fue uno de los principales operadores electorales de la campaña de Luisa María Calderón, candidata al gobierno de Michoacán y hermana del entonces titular del Ejecutivo, Felipe Calderón.
Priista, naranja, panista…
Expriista, exsecretario general nacional de Convergencia –hoy Movimiento Ciudadano– y militante del PAN desde 2011, Castañón ha sido estratégico en la carrera política de Moreno Valle, a quien se ligó cuando éste fue secretario de Finanzas del gobierno de Melquiades Morales (1999-2005).
Fue fundamental en la victoria de Moreno Valle, en 2010, aunque el escándalo de su amigo Greg Sánchez impidió su integración al gabinete y, entre 2011 y 2012, presidió el Instituto de Administración Pública del Estado de Puebla, un organismo subsidiado por el gobierno.
Con un presupuesto de casi 18 millones de pesos, 64% de las Transferencias y Subsidios para organismos de la sociedad civil, desde ahí trabajó para su jefe: Solicitó, en línea, afiliar a 80 mil militantes, acusaron panistas.
A finales de 2012 –después de que no consiguiera una curul de diputado federal plurinominal–, se incorporó como subsecretario de Gobierno, instancia que encabezaba Fernando Manzanilla, cuñado de Moreno Valle.
Aunque Manzanilla fue coordinador general de la campaña y Castañón el coordinador electoral, la relación se degradó. Aun así, en la elección de 2013, ambos fueron candidatos propietario y suplente en la fórmula para una diputación local.
Pasada la elección, Castañón fue designado contralor del estado y hubiera querido seguir en el cargo, de no ser porque Manzanilla, alegando razones personales, no rindió protesta como diputado local y lo debió sustituir Castañón.
Si Castañón hubiera rechazado la diputación, la habría asumido Juan Carlos Mondragón Quintana, expresidente estatal del PAN y miembro de El Yunque, a cuyos integrantes Moreno Valle detesta.
Desde su posición como diputado local y presidente de la Comisión de Gobernación, Castañón ha promovido iniciativas polémicas: Una fue la desaparición de los registros civiles en las juntas auxiliares, que provocó una protesta en San Bernardino Chalchihuapan, donde la policía estatal dio muerte al niño José Luis Tehuatlie.
Otra fue una reforma al Código Penal para imponer hasta 12 años de cárcel a quienes dañen edificios públicos o privados con grafiti. Aunque la pena se redujo a la mitad, Castañón mostró otra vez su mano dura.
Apenas hace un año, Eukid fue el principal operador de la campaña de reelección de Gustavo Madero, por encima de Marko Cortés, el coordinador general, y Jorge Manzanera, otro estratega con quien entró en choque.
“Todo lo quiere arreglar con dinero”, solía decir Manzanera, quien durante más de dos décadas fue el operador de Felipe Calderón y ahora lo es de Madero, quien a su vez integró a Castañón a la Comisión Política, el principal órgano de decisión del PAN, y al Comité Estratégico de Elecciones.
No fue sorpresivo, por eso, que encabezara la lista de candidatos a diputados plurinominales del PAN de la cuarta circunscripción, cuyo suplente pretendía ser Moreno Valle –para asumir la titularidad una vez finalizado su gobierno–, a lo que Madero se opuso.
Como suplente de Castañón quedó Cabalán Macari Álvaro, exsecretario de Infraestructura del gobierno de Moreno Valle, un exbailarín de Televisa y, simultáneamente, suplente del candidato a diputado federal por el distrito XII de la capital de Puebla, José Ángel Trauwitz Echeguren.
Castañón Herrera es, también, el operador de Moreno Valle en todo el país rumbo a su proyecto presidencial. Para sumarlos, a numerosos candidatos del PAN les ofreció lo de siempre: dinero.
Los socios
Y de dinero se trata la relación del influyente operador de Moreno Valle con Guerrero Ramírez, presidente del IEE, quien siempre proclamó su total independencia.
–¿Alguna vez ha participado en el proceso de organizar una elección, has sido presidente de casilla o algo semejante? –le preguntó Arturo Rueda, director del diario Cambio.
–No, jamás he tenido que ver con ninguna afiliación política, partidista ni funcionario de casilla. Yo no he participado de manera activa en ninguna organización electoral.
Pero para entonces, 2012, ya era socio de Castañón. La relación se materializó en dinero en 2010, en el proceso electoral que ganó Moreno Valle, conforme a los estados de cuenta del diputado local panista.
En efecto, el 26 de marzo Guerrero Ramírez emitió un cheque a nombre de Castañón por 261 mil pesos y, el 28 de mayo, otro por 300 mil pesos. Pero fue hasta finales de año que éste usó los recursos.
El 10 de diciembre, Castañón hizo un acuerdo con la empresa Cell and Pay, representada por Eugenio Navarro Cervantes, dedicada al desarrollo de aplicaciones de juegos con cargo a tarjeta de crédito o débito.
Algo pasó: En febrero de 2012, Castañón y Guerrero promovieron, con los mismos abogados, demandas mercantiles contra Navarro Cervantes ante el juzgado 48 civil para reclamar, el primero, el pago de 200 mil pesos y, el segundo, 500 mil.
Según los escritos de demanda de ambos, que son idénticas, el 30 de diciembre de 2010 ambos se reunieron en Puebla capital con Navarro Cervantes para recibir de ellos un préstamo que, en conjunto, fue de 700 mil pesos. El beneficiado pagaría unos días después, el 10 de enero de 2011.
Pero Navarro no pagó y ambos procedieron por la vía mercantil para recuperar su inversión. Un año después, en febrero de 2013, el juez les dio la razón, pero tuvieron que embargar al deudor una propiedad en avenida Revolución, en Mixcoac (Ciudad de México).
Ya para entonces, febrero de 2013, Guerrero Ramírez era presidente del órgano electoral del estado y asumió una conducta omisa ante numerosas conductas ilegales denunciadas por la oposición e incluso por panistas.
Ahora Guerrero Ramírez quiere ser integrante del nuevo órgano electoral designado por el INE. La sociedad con Castañón es posible que gravite en su futuro.








