VALPARAÍSO, CHILE.- La Copa América se está jugando en condiciones críticas de contaminación atmosférica. El lunes 22 el intendente (gobernador) de la Región Metropolitana, Claudio Orrego, decretó “emergencia ambiental” luego de que los índices de calidad del aire en Santiago se tornaran en extremo peligrosos para sus habitantes, en especial para niños y ancianos.
Esta medida implicó restringir la circulación de 80% de los vehículos motorizados carentes de convertidor catalítico, y de 40% de los que sí poseen. También llevó a suspender el funcionamiento de 3 mil industrias y a la cancelación de todas las actividades masivas al aire libre, con excepción de los partidos de la Copa América. Orrego justificó así este último hecho: “La realización de este torneo es un compromiso que asume el país con la Conmebol (Confederación Sudamericana de Fútbol) a nivel latinoamericano”.
Al anunciar la medida, el alto funcionario reconoció: “Estamos en condiciones atmosféricas y climáticas muy malas en Santiago”, y aseguró que eso se debe a la falta de lluvias y las malas condiciones de ventilación. La última vez que se aplicó una medida similar fue en 1999.
En los estadios de Santiago (Nacional y Monumental) se disputarán ocho encuentros de la Copa, incluidos los de inauguración y de la final, que se jugará el 4 de julio. Otras tres ciudades sedes (Temuco, Concepción y Rancagua) también han registrado en el último mes altos niveles de partículas suspendidas, lo que provocó que se emprendieran medidas excepcionales para disminuir la contaminación.
El problema no pasó inadvertido para la prensa internacional ni para las selecciones en competencia. El 22 de junio BBC Mundo lo abordó en la nota titulada La impresionante nube de polución que tiene en emergencia a Santiago de Chile. El diario La Nación, de Argentina, informó el mismo día sobre el asunto en el reportaje En plena Copa América, el smog ahoga a Santiago. El semanario deportivo El Gráfico, también de Argentina, cuestionó la viabilidad de este torneo mediante el reporte ¿Se suspende el torneo?, por el momento no, pero si la cosa no mejora…
La Agence France Presse (AFP) también dio cuenta de la crisis al titular: Contaminación ambiental: protagonista indeseable de la Copa América. El reportero entrevistó al médico deportivo Luis Maya, quien aseguró que “el smog y la contaminación no sólo afectan la salud sino también el rendimiento deportivo”. Añadió que esta situación perjudicará especialmente a los futbolistas que vienen de terminar una extenuante temporada en Europa, que en el caso de Argentina, Brasil, Uruguay y Chile son la mayoría.
El asunto también ha sido abordado por los equipos. Según expresó Carlos Pérez, médico de Bolivia, al diario La Tercera, su Selección consiguió tanques de oxígeno por si fueran necesarios antes y después de los partidos. “Hemos estado muy atentos por si algún jugador experimenta problemas de alergia o pérdida de oxígeno”, consignó.
Causas estructurales
En entrevista con Proceso, el presidente de la Fundación Defendamos la Ciudad, Patricio Herman, afirma: “El problema de la contaminación en Santiago lo tenemos hace unos 30 años”.
Y añade: los diferentes gobiernos “no han tenido las agallas para tomar muy en serio la contaminación del aire; el que, según estudios de la Universidad Católica, provoca 5 mil muertes prematuras al año, en su mayoría de niños y personas de la tercera edad”.
Apunta que el primer Plan de Prevención y Descontaminación del Aire (PPDA), de 1998, consideró 140 medidas “de tipo estructural”, que buscaban establecer una condición para que la contaminación se fuera erradicando paulatinamente.
Sin embargo, puntualiza, desde entonces todos los gobiernos se han dejado influir por los empresarios, quienes pedían que se desmantelara el plan, lo que efectivamente ocurrió.
Herman estima que si esas 140 medidas se hubieran instaurado, “hoy no tendríamos emergencias ni preemergencias ni alertas ambientales, pero como no se hizo, seguimos con la mala calidad del aire”.
Junto a su agrupación, el especialista en desarrollo urbano ha liderado la lucha ciudadana contra la expansión urbana. Subraya que una de las causales principales de la contaminación del aire son las estufas de leña. Así lo señala también una investigación de 2012 de la Universidad Andrés Bello, en la que se afirma que 49% de la contaminación aérea en Santiago es originada por este tipo de emisores. Según datos del Ministerio del Medio Ambiente, la localidad que más consume leña en Santiago es Las Condes, que es también la que concentra el mayor número de millonarios del país.
Paradójicamente, Las Condes es el sitio menos contaminado de Santiago. Esto se debe a que los vientos trasladan la contaminación desde el sector oriente al poniente de Santiago, donde se encuentran grandes núcleos de poblaciones en estado de pobreza o extrema pobreza.
Herman estima que el otro problema “es la gran concentración poblacional que afecta a la Región Metropolitana” –la más pequeña de las 15 zonas del país–, que acoge a 43% de los 17 millones de habitantes de Chile.
Herman recalca que, contrariamente a lo que las diferentes comisiones de expertos plantean, el Estado promovió en los últimos decenios el crecimiento de Santiago. “La expansión urbana fomenta el uso del automóvil y resta eficiencia al transporte público, además de ocasionar deforestación y pérdida de suelo vegetal de alta calidad”, concluye.








