Luego de un fallido primer intento en 1946 por dejar el pueblo de Indianola, Mississippi, para conseguir trabajo como guitarrista en Memphis, Tennessee, el joven Riley B. King (septiembre 16, 1925-mayo 14, 2015), un conductor de tractor en la plantación de algodón de Johnson Barrett, regresó en 1948 con dinero ahorrado decidido a convertirse en un músico famoso.
Recién llegado a la gran ciudad de Memphis, Riley escuchó el programa de su ídolo Aleck Rice Miller, mejor conocido como Sonny Boy Williamson II, e inmediatamente se dirigió a la estación de radio KWEM para pedirle trabajo al armonicista.
Trabajó como asistente de su ídolo por un tiempo, Williamson solía tocar varios días a la semana en el 16th Street Grill y cierto día tuvo problemas con fechas cruzadas: había aceptado un trabajo fuera de Memphis por 150 dólares, sin contemplar que tenía que cumplir con su compromiso en el Grill, donde le pagaban sólo 12.
Williamson sabía que su asistente tocaba la guitarra y tomó el teléfono, llamó a la dueña del 16th Street Grill para avisarle que mandaría un reemplazo pues tenía que salir de la ciudad. Confiando en él, la dueña conocida como Miss Annie aceptó al desconocido Riley King.
Emocionado por tener su primer trabajo pagado como músico, King dio una buena presentación, por lo que Miss Annie le ofreció trabajo tocando toda la semana por 12 dólares, pero sólo si conseguía trabajo conduciendo un programa de radio.
King sabía que no podía entrar al territorio radiofónico de Williamson, así que se dirigió a la WDIA en el centro de la ciudad un día lluvioso de 1948. Empapado y con su guitarra envuelta en periódico, se presentó en la cabina diciendo inocentemente que iba a grabar un disco y quería que lo pasaran al aire.
Obviamente nadie le hizo caso a su idea; pero el director de la estación luego de escucharlo cantar “Blues at Sunrise” y dado que querían incrementar su audiencia afroamericana, le comentó que tenía 10 minutos libres y que un nuevo producto llamado Pepticon se quería anunciar con ellos.
Ese día, a las 3:30 de la tarde Riley King salió al aire, tocó dos canciones y compuso la canción promocional del nuevo tónico:
Pepticon, Pepticon seguro es bueno
Lo puede conseguir en cualquier lugar de su vecindario.
Así comenzó a ser conocido como El chico Pepticon.
Logró tener un espacio semanal de 15 minutos los sábados, en donde podía promocionarse y su fama fue creciendo. Al Grill cada vez llegaba más gente queriendo ver al Chico Pepticon; su sueldo subió a 25 dólares diarios y hacía presentaciones en farmacias y tiendas promocionando el tónico, en las que llegaba a ganar hasta 100 dólares.
Con el tiempo tuvo dos programas de radio diarios y se volvió aún más famoso; pudo formar una banda y salir a tocar a otros estados. Fue en ese entonces que sus seguidores le empezaron a llamar Blues Boy, B. B. o sólo B.
A partir de ahí y hasta su muerte, ocurrida el pasado jueves 14, El rey del blues B. B. King nunca dejó de tocar. Viajó a 87 países acompañado de Lucille, su guitarra Gibson ES-355, ofreciendo alrededor de 300 conciertos al año.








