El encono del presidente de la Federación Mexicana de Esgrima, Jorge Castro, vuelve a ser motivo de escándalo. El federativo decidió que el entrenador cubano Alexander Lorente –quien lo acusa de incurrir en diversas irregularidades– es “persona non grata” y prohibió su asistencia a los certámenes de la disciplina. De hecho, Castro ya lo corrió de dos torneos de gran calado –a manotazos y con policías. De paso, en León, agredió a la corresponsal de Proceso.
LEÓN, GTO.- Amenazó y cumplió.
El presidente de la Federación Mexicana de Esgrima (FME), Jorge Castro Rea, decidió impedirle la entrada a cualquier competencia al instructor cubano Alexander Lorente Febles –exentrenador nacional– en represalia por las denuncias públicas que el caribeño hizo en contra del federativo, a quien acusa de corrupción, favoritismo y fraude. Castro ya lo expulsó de dos certámenes, uno en Tijuana, Baja California, y otro en León, Guanajuato.
En su afán persecutorio contra Lorente, actual encargado del combinado de esgrima de Zacatecas, Castro dispuso que en el Selectivo Nacional de Cadetes e Infantil –realizado en Tijuana en febrero pasado– policías municipales lo desalojaran a la fuerza de las instalaciones donde se desarrollaban las competencias.
Lorente estaba sentado en las gradas, entre el público y familiares de sus atletas, lo que no fue obstáculo para que el dirigente lo echara, sin más argumentos que su voluntad.
Castro no ha explicado oficialmente su decisión de excluir al instructor, quien ya no pudo acompañar a sus atletas durante el certamen.
La arbitrariedad de Castro ya ha sido expuesta en diversos reportajes publicados en Proceso entre 2005 y 2014, abundantes en testimonios y datos sobre la manera en que irregularmente “administra” viáticos, apoyos del erario, pagos para formadores e inscripciones para las justas. También se documentó que ignora el ranking oficial y envía a las competiciones internacionales a sus esgrimistas consentidos.
El segundo ataque
El domingo 3 de mayo, en la víspera del arranque del Campeonato Nacional de Esgrima efectuado en un complejo deportivo y de convenciones en León, Guanajuato, Castro “mandó decir” a la presidenta de la asociación zacatecana, Ana Leslie Martínez Ponce –a través del vicepresidente de la federación, Ángel Díaz Farfán– que Lorente no podría ingresar al encuentro por ser “persona non grata”.
Pasando por encima de la Ley de Cultura Física y Deporte, el dirigente resolvió unipersonalmente las políticas del Campeonato Nacional: Mandó pegar en el acceso principal del Complejo Galerías –donde se celebrará el campeonato hasta el miércoles 13– y en los salones de competencias varios letreros con esta advertencia: “Atención. La organización se reserva el derecho de admisión y permanencia en el evento”.
El Campeonato Nacional 2015 es una contienda clasificatoria para la Olimpiada Nacional en las categorías infantil, cadete menor, cadete mayor, juvenil, open y mayores, en pruebas individuales y por equipos.
Para participar, cada deportista pagó una “cuota de recuperación” de 200 pesos por prueba individual y, cada equipo, 400 pesos.
Tanto la inscripción como los pagos por hospedaje y alimentos se debían depositar a una cuenta de Banamex a nombre de María del Rosario Flores Esqueda, quien figura como directora general de la empresa RAAD’S de Jalisco.
El lunes 4, Proceso presenció, junto a decenas de competidores, entrenadores y padres de familia, cómo Castro Rea enviaba al director técnico Julio César López Figueroa, así como a María del Rosario Flores Esqueda, la directora de RAAD’S (contratada por Castro para la logística y el hospedaje), a que localizaran al seleccionador zacatecano y lo obligaran a abandonar los salones.
El incidente no terminó ahí. Al solicitarle una entrevista para aclarar la situación de Lorente, el federativo enfureció y, fuera de sí, echó también a la corresponsal de este semanario, a quien además arrebató de un manazo el teléfono celular, para borrar un par de fotografías que le había tomado y una más del letrero del acceso. Le gritó que estaba “en un evento privado” y que no la quería ver ahí.
Flores Esqueda incluso espetó que se había contratado una instalación privada “para no tener este tipo de problemas”. De hecho, la organizadora fue la primera que intentó borrar las fotos del celular de la reportera, antes de que finalmente lo lograra el propio Castro.
Acoso laboral
Ana Leslie Martínez Ponce, la presidenta de la Asociación de Esgrima de Zacatecas, asevera: “El entrenador Lorente no le ha faltado el respeto a los directivos ni ha hecho desorden. He hablado con Castro en varias ocasiones por esto, me dijo que él sólo deja entrar (a los certámenes) a las personas que él desea”.
Martínez contrató a Lorente unos meses después de que éste renunciara a la Selección nacional, harto del trato y las corruptelas de Castro.
Tras la arbitraria expulsión en el selectivo de Tijuana, Lorente viajó a la Ciudad de México y entregó varias cartas dirigidas al presidente Enrique Peña Nieto; al titular de la SEP, Emilio Chuayffet; a la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD), y al nuevo titular de la Conade, Alfredo Castillo.
En la misiva recibida en las oficinas de Castillo el 23 de abril pasado, el entrenador resume el asunto a tratar: “Resolver actitud antideportiva del presidente de la FME contra entrenador cubano que labora en Zacatecas”; compendia las denuncias contra Castro y pide una investigación que ponga fin a la persecución.
En la carta dirigida al excomisionado de Seguridad en Michoacán se lee: “Deposito en usted, como máxima autoridad del deporte mexicano, mi confianza para que se resuelva esta situación y se me permita continuar aportando mis modestos conocimientos al desarrollo deportivo de este estado y del país”.
Con estos antecedentes, la mañana del lunes 4 y antes de acudir al selectivo realizado en León, Lorente se apersonó en la Procuraduría Estatal de Derechos Humanos de Guanajuato (PEDH), para presentar una queja contra Jorge Castro Rea.
En el expediente que se abrió (125/2015-A), Lorente se dice víctima de una discriminación sin motivo.
“No quiero dejar de lado el hecho de que la convocatoria del evento que realizó la FME estableció de forma irregular y contraria a todo entendimiento de no discriminación, un punto que reza: ‘Esta federación se reserva el derecho de admisión al recinto donde se celebra el evento a cualquier persona miembro o no de esta federación nacional’, punto bajo el cual ha desarrollado una figura obtusa que denominó en mi perjuicio como ‘persona non grata’ el actual presidente de la FME.
“Sumado a lo anterior refiero que el día de hoy mi compañero entrenador Reynerio Sánchez Grave de Peralta fue llamado por Jorge Castro Rea, quien le indicó personalmente que en caso de yo presentarme a la competencia, me iba a causar daño físico. Esto ocurrió a las 11:30 (de la mañana) aproximadamente.”
Unas horas más tarde, Lorente fue expulsado del recinto deportivo.
En todo momento el instructor ha sido respaldado por la presidenta de la asociación zacatecana, quien promovió algunos recursos para que acabe el hostigamiento.
“Castro no tiene más argumentos que las cuestiones personales. Tenemos aquí en León a 27 atletas compitiendo todos estos días, y la presencia de su entrenador es esencial; hacen un trabajo conjunto. Al verse sin entrenador, el atleta se pierde”, abunda el cubano.
“Los más afectados son los niños. Yo lo que quiero es que se resuelva el problema de una vez, quiero paz. Estoy trabajando en Zacatecas bien, los resultados se están viendo, y él me sigue hostigando. Hay una persecución conmigo y con la presidenta de la asociación.”
Deja en claro que no tiene problema alguno con la FME: “Mis problemas son con el presidente de la federación… de él conmigo”.
Historia turbia
En Proceso 1978, de septiembre de 2014, Lorente se explayó en sus denuncias. Expuso las irregularidades del dirigente, con quien colaboró durante 26 meses.
“(El entrenador) entregó en la Conade una carta donde explicó por qué no podía seguir trabajando con el presidente de la FME, Jorge Castro, a quien acusa de haberse robado parte del salario de un grupo de entrenadores y de tratarlos como esclavos.
“En su extensa misiva, Lorente asevera que Castro obliga a los entrenadores a impartir cursos que no les paga, que no los lleva a las competencias internacionales y, sin embargo, justifica ante la Conade los viáticos que la dependencia destina para ese fin; que en los encuentros nacionales utiliza a los instructores como jueces y por 15 horas de trabajo les paga entre 300 y 400 pesos, cuando en dichos encuentros recauda miles de pesos por concepto de inscripciones”, dice la parte medular de esta denuncia.
Posteriormente, en el número 1979 de esta revista, se reportó la manipulación de los rankings por parte de Castro para elegir a quienes considera sus aliados y enviarlos a las mejores justas internacionales.
Un testimonio incluido en el reportaje fue el de Andrea Millán, una de las mejores espadistas de México, quien fue excluida del preolímpico rumbo a Londres 2012, a pesar de figurar en el primer lugar nacional, en revancha por haber denunciado que Castro proporcionó uniformes de ínfima calidad para los Juegos Panamericanos Guadalajara 2011, a pesar de haber obtenido de la Conade recursos para adquirir otros de marca alemana y mejor hechura.
Millán narró que Castro controla los viáticos de los atletas y que los insumos que la Conade le suministra los vende a competidores de otros países.
En el historial del dirigente figura también un proceso judicial por el secuestro de su hijo (Proceso 1482), un hecho denunciado por su exesposa, quien durante cuatro años batalló para encontrar y recuperar al menor.








