Señor director:
Le agradeceré dar a conocer en Palabra de Lector la presente queja en contra de Scotiabank y autoridades laborales y civiles.
Tiempo después de haber sufrido un accidente automovilístico (2009), el médico oftalmólogo autorizado por el banco expidió una constancia y dijo que, a causa de una lesión en los ojos, ya no podría ejercer mi trabajo al cien por ciento, de modo que debía estar en tratamiento de por vida a causa de una cirugía realizada, así como de las infecciones constantes y los principios de glaucoma que padecía.
En lugar de obtener apoyo por parte de la institución bancaria donde laboré durante 11 años, fui despedida injustamente el 12 de septiembre del 2011. Aunque yo tenía programada una cirugía para el sábado 10 de septiembre, en el banco me pidieron cambiar la fecha con el pretexto de que habría un evento en la sucursal. La verdad es que se trató de un engaño, pues fui despedida el lunes 12.
La cirugía postergada se realizó el día 17 del mismo mes, cuando, ya desempleada, me extrajeron la matriz y los ovarios por problemas de miomas.
Además, los engaños y estafas continuaron. Como empleada y por antigüedad, tenía acciones de la institución bancaria. De mi sueldo aportaba una cantidad, y el banco otra.
En un estado de cuenta del banco señalaron que, de acuerdo con mi autorización (yo no autoricé nada), vendieron mis acciones y que el dinero lo depositaron en mi cuenta de nómina. Nunca recibí ese dinero pero, eso sí, me demandaron por un crédito que ya no pude pagar y que implicaba la hipoteca de mi casa. El caso es que el importe por la venta de mis acciones era similar al monto de la deuda.
Para no tener problemas, acepté seguir pagando el crédito mediante convenio judicial. Entonces me pidieron realizar un abono. Como en el momento de firmar el convenio en el juzgado la cantidad que aparecía no era la que yo había depositado, me negué a firmar.
El juicio laboral correspondiente va a cumplir cuatro años. Me han reinstalado en dos ocasiones. En la última, un notario dio fe de que no me permitieron la entrada. El juicio civil continúa. Sería el colmo que me reinstalaran por tercera vez. ¿Por qué la Junta de Conciliación permite tanta injusticia? (Carta resumida.)
Atentamente
Esther Sánchez Moreno
Tapachula, Chiapas








