VERGARA-FUENTES Un ruidoso rompimiento

El empresario Jorge Vergara escogió un medio internacional –el programa televisivo Univisión Deportes– para anunciar el rompimiento laboral con su esposa, Angélica Fuentes Téllez. Luego se reunió con sus trabajadores y anunció que se iniciaba una nueva era, pero sus críticos, sobre todo quienes están dolidos porque el equipo Chivas no levanta, dudan de sus promesas. Muchos están a la espera de que se confirme su divorcio porque, dicen, detonará una rebatinga en el corporativo Omnilife.

A Jorge Vergara Madrigal, dueño del Grupo Omnilife y del Club Guadalajara, nada le sale bien en lo deportivo. Prueba de ello es que el equipo, adquirido en 2002, hoy atraviesa por el peor momento de su historia.

Para colmo, el jueves 2 el empresario tapatío anunció en el programa TV Univisión Deportes, la principal cadena estadunidense que transmite en español desde Miami, Florida, la destitución de su esposa, Angélica Fuentes Téllez, de la dirección ejecutiva de su empresa de complementos alimenticios y del club deportivo.

Incluso dejó entrever su rompimiento sentimental con ella porque, comentó, es “directamente responsable de todo lo que pasa”, en referencia a las presuntas irregularidades financieras detectadas en el corporativo.

Fuentes Téllez, de 52 años, fue directora ejecutiva de Omnilife desde 2007 y en 2010 compró 43% de las acciones de la empresa. El año pasado ocupó el puesto número cuatro de las mujeres más poderosas, según el ranking elaborado por la revista Expansión. Cuando asumió las riendas de la empresa, ella se hizo notar por el despido de 600 empleados, 13% de la plantilla, y redujo 20% los costos.

Vergara habló también de una investigación por un presunto fraude en la empresa: “En eso estamos en este momento, en el descubrimiento de todos los asuntos irregulares que hay, porque son varias vertientes; estamos investigando. Tendré información más clara en un par de días. Desgraciadamente tengo que admitir que estaba un poquito ciego y no me di cuenta de lo que estaba sucediendo” .

El miércoles 8, Vergara puso al frente de la empresa a José Luis Higuera Barberi.

Este semanario ha documentado las excentricidades del empresario: su boda en la India con Fuentes Téllez en 2008, a la que asistieron empresarios como Carlos Álvarez del Castillo, director y dueño del diario El Informador; Julio García Briseño, del sector fotográfico, y Raúl Padilla López, exrector y cacique de la Universidad de Guadalajara; el cumpleaños de Fuentes Téllez celebrado en Venecia en 2013, cuyo convite costó más de 40 millones de pesos, así como las denuncias de sus trabajadores por abusos e intimidación laboral (Proceso Jalisco 403 y 451).

La supuesta ruptura sentimental llama la atención, pues apenas a finales de febrero pasado la pareja realizó una fiesta para festejar los 60 años de Vergara en el Museo de Artes de la Universidad de Guadalajara y el Instituto Cultural Cabañas (Proceso Jalisco 540). En las fotografías y videos del evento, difundidas en las redes sociales, la pareja lucía contenta, rodeada de sus invitados.

El domingo 5, el diario Mural publicó una entrevista con el empresario Juan José Frangie, exdirector de Chivas, en la cual comenta que desde 2007 Fuentes Téllez comenzó a intervenir en las decisiones del equipo –“era de un estilo muy rudo, muy pesado”, comentó–, lo que lo obligó a renunciar.

Pese a los desplantes de su pareja, Vergara ha sacado ventajas económicas a su escuadra. Según el presidente del Club Guadalajara, Francisco Cárdenas –quien aún mantiene un litigio para recuperar al equipo–, tan sólo por los derechos de transmisión Vergara se llevó en los últimos cinco años alrededor de 200 millones de dólares. La cifra contrasta con la mínima inversión en la adquisición de jugadores de refuerzo.

El diario Récord consignó en su versión digital que de 2007 a 2012, Vergara sólo invirtió 5 millones de dólares en contrataciones; para el torneo de Apertura 2013 desembolsó únicamente 170 millones de pesos por las contrataciones de Rafael Márquez Lugo, Miguel Sabah y Aldo de Nigris.

El empresario incluso llegó a jactarse de que cada gol anotado por sus delanteros le costaría 6 millones 800 mil pesos, colocándolos como los goles “más caros de la historia”.

El más dispendioso de los descalabros de Vergara quizás haya sido la contratación del equipo de asesoría del legendario holandés Johan Cruyff, quien en siete meses sólo se limitó a cambiar el césped artificial por otro natural y vender a su amigo John Van’t Schip para el banquillo del equipo local, asegurando que era el nuevo Pep Guardiola, en alusión al entrenador español.

Pese a ello, el Guadalajara es uno de los equipos más rentables del futbol mexicano. En abril de 2013 Vergara dijo a la cadena ESPN que la marca Chivas está tasada en 150 millones de dólares y a todo el club lo cotizó en más de 500 millones, incluida su plantilla, el nuevo estadio y la publicidad.

Se le recuerda también por su fugaz mecenazgo de la película taquillera de Alfonso Cuarón Y tu mamá también, protagonizada por Gael García Bernal y Diego Luna, pero fue a partir de que toma las riendas de las Chivas cuando comenzó a posicionarse en portadas de revistas del corazón y diarios deportivos.

Las crónicas sobre Vergara no son tan halagüeñas. Los diarios deportivos destacan su intolerancia a la crítica. Tanto, que mantiene el veto a los reporteros del periódico Récord. Se recuerda también su pleito del 15 de noviembre de 2012 con un aficionado, después de que Chivas perdió 2-1 frente al Toluca.

Vergara también es conocido por su proclividad a regatear la compra de jugadores y asistentes. Por lo general se inclina por las opciones más baratas. Así ocurrió, por ejemplo, en el torneo de Clausura 2014 con la renovación de la dirección técnica del equipo.

El nombre que más sonaba para reemplazar a Ricardo Antonio La Volpe era el de Víctor Manuel Vucetich, pero de repente surgió el del argentino Carlos Bustos, quien resultó más económico que el extécnico del Monterrey y la Selección Nacional.

El diario El Universal señala que las pretensiones económicas de Vucetich fueron determinantes para que la directiva del Guadalajara se inclinara por Bustos, quien digirió al Morelia y tan sólo tenía dos años de experiencia como entrenador en el futbol profesional.

De manera extraoficial se dijo que Vucetich pidió más de 2.5 millones de dólares anuales, seis refuerzos de renombre, así como cero intromisiones por parte de la directiva, mientras que Bustos pidió 60 mil dólares mensuales y aceptó de buena gana ajustarse al cuerpo técnico institucional ya plantado en el “rebaño sagrado”.

Rafael Puente del Río, exdirector operativo del Guadalajara, fue quien recomendó a Bustos. Antes, sugirió a Emilio Azcárraga Jean la contratación de Miguel El Piojo Herrera para que dirigiera la oncena del América.

Cadena de enredos

El 16 de mayo de 2014, al término de una conferencia en el marco del evento ExpoFut en Guadalajara, Puente del Río fue abordado por los reporteros, quienes le preguntaron por la falta de contrataciones rimbombantes en el chiverío. El interpelado se crispó. Para acallar a todos dejó en claro que no habría fichajes “bomba”.

Acostumbrada a los escándalos, la pareja se hizo notar el 30 de abril de 2014, cuando Vergara despidió a La Volpe por supuesto acoso a la podóloga del equipo, Belén Coronado, quien incluso denunció al extimonel de la selección mexicana. La Fiscalía General del Estado desestimó la prueba del polígrafo a la que se sometió Coronado porque, según la dependencia, se la hizo en un organismo privado. Hasta el cierre de edición no había resuelto el caso.

El 26 de marzo último, el presidente de la Liga MX, Decio de María y Campos, señaló que si La Volpe quiere contratarse con un equipo en el balompié nacional deberá desistir de su demanda laboral contra Chivas y arreglar el problema en la Comisión de Controversias de la Federación Mexicana de Futbol.

El exfutbolista de Chivas Ricardo Snoopy Pérez, quien hoy tiene su propio programa radiofónico Veloz y Preciso, comenta que en los últimos cinco años Vergara ha gastado casi 15 millones de dólares por las contrataciones de Aldo de Nigris, Sergio Amaury Ponce, Luis Pérez, Aarón Galindo, Jared Borgetti, Carlos Ochoa, Rafael Márquez y por el regreso de Omar Bravo.

En ese lapso, resalta, también han desfilado por la dirección técnica alrededor de 18 personas, entre entrenadores, preparadores físicos y ejecutivos. Vergara los ha corrido a todos, “con nadie está bien”.

Según Snoopy, la inversión realizada por Vergara es ínfima en comparación con lo que pagan otros clubes por los jugadores que están en su mejor momento y con los que se metió a la bolsa: 200 millones dólares en cinco años, sólo por los derechos de transmisión de los partidos de su equipo y otros 90 millones por la venta de la franquicia Chivas USA.

Desde 1970, comenta, es la cuarta ocasión que Chivas disputa el torneo para evitar irse a la división de ascenso. El exdelantero derecho sostiene que en nueve años no ha surgido un talento de la cantera del equipo que juegue en esa posición. Vergara, dice, desgastó el modelo de fuerzas básicas y las jóvenes promesas llegan muy “tiernos” a su debut, sin el tiempo necesario para madurar.

Antes, recuerda, los jugadores hacían escala en El Tapatío, de la división de ascenso, pero como Vergara vendió esa franquicia a la Universidad de Guadalajara (convertida hoy en los Leones Negros, que hoy comparten con Chivas el fondo de la tabla), se quedaron sin esa posibilidad.

Todo, insiste Snoopy, con el afán de abaratar el costo del equipo, porque Vergara también se deshizo de los jugadores que cobraban más, como el arquero Oswaldo Sánchez y el defensa Carlos Salcido, quien a sus 34 años regresó al chiverío después de jugar el Mundial de Futbol en Brasil.

Esa estrategia comercial se ha repetido en los últimos años. El dueño de Chivas se ha desprendido de jugadores insignia, como Javier El Chicharito Hernández y Marco Fabián, quien regresó a la escuadra después de pasar un año en el Cruz Azul, aun cuando obtuvo buenos ingresos con ellos.

El exfutbolista dice que Vergara también le restó identidad al equipo al llevárselo a su estadio Omnilife en el municipio de Zapopan, donde jamás ha llenado las graderías y los alimentos y bebidas se venden al doble o triple de lo que costaban en el inmueble de calzada Independencia.

Con la salida de Chivas del estadio Jalisco, Vergara le dio una estocada a su propia afición y a la verbena popular que se organizaba en las inmediaciones del inmueble durante cada encuentro. Eliminó también al mariachi que amenizaba el medio tiempo y al locutor Rafael Almaraz; intentó modificar los colores del escudo oficial, al imprimirle un tinte naranja, y desplazó a la tradicional mascota del equipo por un musculoso Chiva Fighter.

Antes, dice Snoopy, se jugaba mal, pero siempre había llenos en el estadio Jalisco porque los aficionados se identificaban plenamente con uno o dos de los jugadores; los consideraban ídolos. Desafortunadamente, en la actualidad no existe ningún futbolista de Chivas que arrastre por lo menos a 500 personas.

Complicidad de autoridades

Francisco Cárdenas, presidente del Club Deportivo Guadalajara, insiste en que la compra de Vergara fue fraudulenta porque despojó a la asociación civil de todo su patrimonio y dispuso de éste como si fuera suyo, mediante el pago de 6 millones de pesos a 164 de los 190 socios que tenía el club.

En términos reales, el equipo le costó a Vergara menos de 100 millones de dólares, un gran negocio, sin duda, comenta.

Con respecto a la demanda que entabló la asociación civil para recuperar la escuadra con todo su patrimonio, aún no hay una sentencia definitiva. El Primer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Tercer Circuito decretó que alrededor de 100 marcas comerciales del Guadalajara que había registrado Vergara a su nombre regresaron a la asociación civil.

Ahora, comenta Cárdenas, se encuentran protegidas en el Instituto Mexicano de Propiedad Intelectual, al igual que los terrenos de Colomos, La Gigantera y Verde Valle, inscritos todos en el Registro Público de la Propiedad. No obstante, el tribunal se niega a decretar la ejecutoría de la sentencia.

E insiste en que la demanda de nulidad se estancó en los juzgados mercantiles porque los abogados de Vergara involucraron a todos los socios de la asociación que vendieron sus acciones como terceros responsables, y cada uno debe ser notificado personalmente para reiniciar el juicio.

–¿Se puede presumir que las autoridades están de lado de Vergara? –le pregunta el reportero.

–No puedo generalizar, pero hay decisiones que me dejan ver que son sensibles a un tipo de interés alejado a lo que es el estricto derecho, llámese tráfico de influencias, dinero, intercambio de favores. Pero de que son sensibles, lo son.

“Nosotros no tenemos ni el poder ni el dinero; no somos ricos ni poderosos. La única arma que hemos esgrimido hasta el día de hoy es la razón jurídica. Y si a pesar de eso hemos podido avanzar es porque la verdad jurídica nos asiste.”

Cárdenas recuerda que Vergara conformó el Consejo de Futbol del Guadalajara con empresarios de la ciudad para que lo asesoraran, pero lo desactivó porque él y su esposa Angélica Fuentes son quienes toman las decisiones.

Ahora, dice, con el rompimiento laboral con su esposa, a Vergara le será más difícil vender al equipo. Y si se deshace el matrimonio, es previsible que la pareja se dispute la posesión de la escuadra y todos los bienes del corporativo Omnilife.