El director técnico de futbol Javier Aguirre, con una carrera de 39 años, ve comprometido su futuro por las imputaciones de la Fiscalía Anticorrupción de España sobre su presunta participación en el arreglo ilegal de un partido del Real Zaragoza –dirigido por él– contra el Levante en 2011. La directiva del equipo le hizo dos depósitos, uno por 50 mil euros y el otro por 35 mil para, según la fiscalía, hacerlos llegar a los jugadores rivales. Para colmo, está en la mira otro partido del Osasuna contra el Espanyol, cuando éste era conducido… por Aguirre.
MADRID.- El director técnico mexicano Javier Aguirre Onaindía, El Vasco, está viviendo el periodo más nefasto de su carrera de 39 años en el futbol.
El 27 de marzo compareció en el Juzgado de Instrucción 8 de Valencia, donde declaró sobre su presunta participación en la compra ilegal del partido que el 21 de mayo de 2011 disputó el que entonces era su equipo, el Real Zaragoza, contra el Levante Unión Deportiva.
Fue el primer damnificado del caso. El 3 de febrero pasado, una vez que el juzgado aceptó darle curso a la acusación de la Fiscalía Anticorrupción por ese delito, la Asociación Japonesa de Futbol lo cesó como director técnico de su selección.
El diario El País publicó que en una sociedad como la nipona, “en la que la corrupción y la trampa están muy penalizadas moralmente”, la destitución de Aguirre era previsible en cuanto el técnico mexicano fuera llamado a declarar.
Kuniya Daini, presidente de la organización japonesa, declaró que ante el comienzo de las eliminatorias para el Mundial de 2018, tener en nómina a un imputado podría perjudicar el ambiente de la selección de su país. La decisión le fue comunicada a Aguirre vía telefónica.
Además, el diario deportivo Marca publicó que la Fiscalía Anticorrupción inició otra investigación por la supuesta compra de otro partido, disputado por el club Osasuna y el Espanyol cuando él era director técnico del segundo.
No obstante, el principal objetivo de las pesquisas no es el entrenador mexicano ni su club, el Espanyol, sino el club navarro, en cuya contabilidad se han detectado diversas irregularidades.
El 27 de marzo El Vasco, con un traje azul oscuro, camisa clara, corbata azul claro y un fólder en la mano, arribó en taxi a la Ciudad de la Justicia de Valencia para declarar ante el Octavo Juzgado de Instrucción.
Declaró ante la jueza Isabel Rodríguez a puerta cerrada e, igual que los otros citados ese día, no hizo comentarios. “Disculpen, pero tengo instrucciones de mi abogado de no hablar”, dijo a los periodistas al salir por una puerta auxiliar, alrededor de las 13 horas. No pudo eludir a la prensa y sólo repitió, mientras se abría paso: “Todo bien, muchas gracias”.
Aunque estuvo frente a la jueza durante hora y media con su abogado, Aguirre salió casi tres horas después porque su declaración no empezó hasta pasadas las 14 horas. Antes que él declaró el expresidente del Real Zaragoza, Agapito Iglesias, y se extendió más de lo previsto porque es el principal imputado por el delito.
“Regresé el dinero”
Esa tarde del 27 de marzo, el diario El País publicó en su sitio en internet que en su comparecencia Aguirre negó que hubiera participado en el arreglo del partido y aseguró que reintegró el dinero al presidente del club, Agapito Iglesias.
A preguntas del fiscal, detalló que fue con Iglesias a decirle que le habían depositado una suma que no le correspondía, la cual devolvería. Así que, según él, fue a una sucursal bancaria, donde ya le tenían preparado el efectivo en un sobre porque el club había gestionado el cobro. Posteriormente devolvió esa suma a Iglesias.
El diario observa que Aguirre debió explicar lo que se deriva claramente del escrito de la querella, es decir, que su devolución del dinero coincide cronológicamente con los retiros de efectivo que hicieron los demás beneficiarios.
Esta declaración de Aguirre y la de Gabriel Fernández Gabi, quien fuera capitán del Zaragoza y hoy lo es del Atlético de Madrid, contradijeron a la de Iglesias, quien afirmó que esos depósitos correspondieron al pago de primas por permanencia en el club Zaragoza.
La versión del Vasco coincide con lo que el 19 de febrero relató su amigo Javier Martínez, presidente del club Pachuca de México, a la cadena ESPN. “Platicó que había un depósito en su cuenta sin saberlo él, y en el banco ya tenían el sobre perfectamente preparado para que se lo regresaran al presidente, porque había sido una equivocación (depositarlo) a la cuenta de Javier Aguirre”, explicó Martínez al periodista José Ramón Fernández.
Añadió que, a decir de Aguirre, el club le debía dinero por “algunos premios”, pero que no le explicaron de qué era el depósito en cuestión y por eso lo regresó. Con base en su larga amistad, Martínez considera que El Vasco “es incapaz de tomar un centavo que no haya generado él por su trabajo”.
En diciembre pasado, un cable de AP fechado en Tokio difundió que Aguirre se defendió del señalamiento de corrupción: “Tengo 39 años en el futbol profesional. He trabajado en México, Estados Unidos y Japón, y no tengo una sola mancha en mi carrera”.
También dijo que cree “en la limpieza y la honestidad del futbol español”, donde trabajó 12 años y “nunca supe de nada que contraviniera los intereses de la ética y el profesionalismo”.
Ante la justicia
Ikechuwku Uche y Javier Paredes fueron los primeros jugadores que declararon por el partido arreglado entre Zaragoza y Levante. Lo hicieron el jueves 26, cuando se abrió el periodo de instrucción.
El viernes declararon Iglesias, Aguirre y los consejeros del club Francisco José Checa y Antonio Prieto Martínez. También compareció el jugador Ángel Lafita. No acudieron Bertolo, Bouthar, Pallardó y Jarosik. Las comparecencias continuarán esta semana.
La denuncia presentada por el jefe de la Fiscalía Anticorrupción, Alejandro Luzón, detalla las transferencias bancarias y los retiros por 965 mil euros (casi 16 millones de pesos) que sirvieron para sobornar a los jugadores del Levante para que se dejaran ganar y evitar que el Zaragoza descendiera a la Segunda División (Proceso 1995).
Los acusados son 41 directivos y jugadores, además del Real Zaragoza como persona jurídica.
Desde 2010 el Código Penal español califica como delito los sobornos y fraudes en el futbol. Su artículo 286 bis prevé hasta cuatro años de cárcel y seis de inhabilitación, además de multas a quienes actúen para “predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una prueba, encuentro o competencia deportiva profesional”.
La prensa especializada dio a conocer que las autoridades anticorrupción están investigando hasta cuatro juegos amañados en la Primera División, pero no se conocen más detalles.
Las pruebas
La Fiscalía Anticorrupción documentó que el consejero del club, Francisco Porquera Pérez, ordenó transferir 965 mil euros de la cuenta 0128-5532-16-0100000063 del club, radicada en una sucursal madrileña de Bankiter, a las cuentas de Antonio Prieto Martínez, Javier Aguirre y nueve jugadores, a fin de que éstos hicieran llegar el dinero a sus rivales del Levante.
En total se hicieron 11 transferencias los días 17 y 19 de mayo de 2011, dos días antes del partido, a diversas cuentas de los bancos Santander, Ibercaja, CaixaBank, Caja Rural de Aragón, Caja de Ahorro de Salamanca y Soria y al Banco Español de Crédito. Al Vasco le depositaron 50 mil y 35 mil euros en esas fechas.
De acuerdo a la fiscalía, todos los integrantes del equipo zaragozano que recibieron dinero, excepto Antonio Prieto, lo retiraron de sus cuentas los días 19 y 20 de mayo para hacerlo llegar a los rivales que se corromperían.
Se detectó que Aguirre sacó 50 mil euros de su cuenta 3021-0152-00-2507450316 de Caja Rural de Aragón y al día siguiente retiró 35 mil más: las mismas cantidades que le fueron depositadas por los directivos.
El partido de la jornada 38 y última de la liga se celebró el 21 de mayo de 2011en el estadio de Valencia.
El fiscal asienta en su querella: “Como se había convenido, el Real Zaragoza ganó el partido, siendo el resultado del encuentro de 2 goles a 1. Gabriel Fernández Gabi marcó los dos goles para el Real Zaragoza en los minutos 38 y 73 y Christian Stuani anotó por el Levante en el minuto 80”.
Prosigue: “Como consecuencia del resultado acordado, el Zaragoza eludió el descenso de categoría y propició que descendiera a Segunda División el Deportivo La Coruña, que con los insuficientes 43 puntos conseguidos durante la temporada acompañó en el descenso a la Unión Deportiva Almería (30 puntos) y al Hércules Alicante Club de Futbol (35 puntos), ya matemáticamente descendidos antes de la disputa de la jornada 38”.
El fiscal concluyó que el Real Zaragoza estaba en el puesto 18, con 42 puntos, y debía ganar los tres últimos puntos en juego para evitar el descenso, y por eso el presidente Iglesias y los consejeros Francisco Porquera Pérez y Francisco José Checa González “acordaron con el director deportivo del club, Antonio Prieto Martínez, el entrenador Javier Aguirre y los capitanes Gabriel Fernández Arenas, Leonardo Daniel Ponzio y Jorge López Montaña, en representación y con la anuencia del resto de los jugadores, amañar ese último partido”.
Aunque el club alegó que tenía esos depósitos registrados como “primas” en sus libros de contabilidad, fue Gabi –ahora capitán del Atlético de Madrid– quien rechazó en su declaración la existencia de un arreglo ilegal y aseguró que él devolvió el dinero al club.
“Hice lo que me pidió Agapito. No sé para qué se utilizó luego ese dinero. Pensé que, como el club iba a entrar en concurso de acreedores, sería para eso”, declaró ante el fiscal.
La otra sospecha
La Fiscalía Anticorrupción investiga otro partido de futbol que presume arreglado. El 17 de febrero, el diario Marca dio a conocer que se investiga la presunta compra de juegos de la final de la temporada pasada.
“Se habla de 1 millón y medio destinados a ese concepto por la anterior Junta Directiva del Osasuna”, publicó el diario, citando a fuentes de la investigación.
Otros movimientos no justificados en las cuentas, como un faltante de 600 mil euros, son estudiados por la Liga de Futbol Profesional y la Fiscalía Anticorrupción.
La información difundida hasta ahora señala que las pesquisas se centran en la anterior Junta Directiva del club navarro, pero uno de los que iba a ser comprado era el que tuvo lugar contra el Espanyol, época en la que Aguirre dirigía a la escuadra catalana.
El diario deportivo advierte que el resultado de uno de los partidos fue arreglado de antemano, pero como finalmente el Osasuna descendió, no se pagó la cantidad acordada.
El día que se publicó este dato, el Espanyol difundió un comunicado en el que defiende su honorabilidad y muestra su “absoluta sorpresa” ante la investigación del intento de compra de partidos del final de la temporada pasada, entre ellos el Osasuna-Espanyol, cuyo resultado fue el empate a un gol.
Rafael Entrena, vicepresidente y portavoz del Espanyol, señaló: “No teníamos conocimiento de que hubiera alguien que hubiera puesto en cuestión la rectitud de este partido. Nadie, ninguna institución ni la fiscalía se ha puesto en contacto con nosotros para requerir información o comunicarnos que se estaba investigando”.
Aclaró que esa investigación “por lo que parece” afecta al Osasuna, y al Espanyol “sólo de manera derivada por haber sido uno de los últimos equipos que jugaron contra ellos la temporada pasada”.








