“El patrón”, sobre la explotación del trabajador

GUADALAJARA, Jal.- Al argentino Sebastián Schindel le llevó más de 10 años crear El patrón, radiografía de un crimen, cinta que considera “un poco hija” del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) porque en su sección de Guadalajara construye de 2013 obtuvo todos los premios y servicios para terminarla.

En este año, el FICG acepta la película en competencia y gana los Mayahuel Mejor Ópera Prima Iberoamericana, dotado de 125 mil pesos, y Mejor Actor (Joaquín Furriel).

“Estoy inmensamente feliz. En otros festivales, el filme se ha ganado cuatro premios del público, uno fue en Corea del Sur, lo cual me llena de orgullo y me confirma que hice lo correcto al filmar así la película. Además, se estrenó el pasado 26 de febrero en Argentina, y ha tenido éxito. Aún sigue en cartelera. Y a raíz de Guadalajara, contamos  con ofertas para vender la película a varios territorios, como Chile, Centro América y con respecto a México también, pero aún estamos negociando. Los premios nos están ayudando a que este largometraje de ficción llegue a muchos territorios.”

Aquí un abogado se involucra en el caso de Hermógenes Saldívar, quien es analfabeto y del pueblo Santiago del Estero se traslada a la ciudad con el sueño de progresar económicamente junto con su esposa. Un dueño de carnicerías lo pone al frente de una y le promete casa propia, pero lo empieza a explotar y a maltratar, no sólo a él, igual a su mujer que espera un bebé.

Además, Hermógenes debe maquillar con químicos la carne descompuesta que su jefe compra. Esa esclavitud que vive Hermógenes desemboca en el asesinato.

“El tema de la esclavitud está en todo el mundo. Aquí  en Argentina salen noticias en los diarios que permanentemente encuentran personas en esa situación, incluso en las grandes ciudades”, explica.

El pasado 18 de este mes, autoridades del gobierno de Chihuahua, en México, acudieron al rancho El cerezo, en Baja California Sur, para atender el caso de explotación de jornaleros agrícolas, entre ellos 90 tarahumaras, los cuales vivían en condiciones inhumanas y 14 son menores de edad, algunos de ellos muestran señales de desnutrición.

–¿Cómo se le ocurrió hablar sobre este problema en la película? –se le pregunta a Schindel, quien sólo había hecho documentales y El patrón… es su primera ficción.

–El largometraje está basado en un hecho real. El abogado que defendió al verdadero Hermógenes quedó tan impactado con la historia que escribió un pequeño libro de no ficción. El mismo abogado me acercó al volumen, el cual es muy cinematográfico, era perfecto para hacer una película. Así fue cómo surgió el proyecto.

Explica que laboró en el proyecto muchos  años por problemas de producción.  “Sabía que la historia era muy potente y quizá me sentía un poco inseguro como director de cine y creo que estos diez años sirvieron para que yo madurara como director de cintas de ficción, por lo que ahora estoy muy satisfecho con el resultado”, argumenta.

El documentalista ahora quiere seguir experimentando en el camino de la ficción.