Siempre sonriente, jovial a sus 49 años, Felipe de Jesús Cantú Rodríguez agita la mano derecha frente a su rostro: “Yo traigo mi banderita blanca”.
El pacifismo y la moderación fueron la estrategia para vencer a Margarita Arellanes –quien parecía imbatible– en la elección interna del Partido Acción Nacional (PAN) para candidato a gobernador de Nuevo León y no piensa cambiarla.
“Estoy muy convencido de que mi estrategia es la correcta y que voy a repetir la hazaña de ganarle a la favorita.”
Y la favorita ya en la elección constitucional es, por ahora, la senadora con licencia Ivonne Álvarez, nueve años menor que él, postulada candidata de la coalición PRI-Partido Verde cuando se daba por hecho que Arellanes sería la abanderada del PAN.
En un estado tradicionalmente bipartidista, se preveía una elección cerrada –cuya campaña se inició el viernes 6–, pero irrumpió un fenómeno único en el país: El primer candidato independiente a gobernador oficialmente reconocido, que con un discurso antipartidista ha cimbrado a las dos fuerzas tradicionales y a la estrategia de moderación de Cantú.
Jaime Rodríguez Calderón, conocido como El Bronco, ya desplazó al candidato del PAN al tercer lugar, aunque amenaza también a la del PRI, partido en el que militó el disidente durante tres décadas y al cual renunció apenas en septiembre.
El presidente del PAN, Gustavo Madero, asegura que El Bronco está artificialmente “inflado” en encuestas, pero Cantú es más cauteloso: No minimiza al fenómeno, pero asegura que la principal afectada será la candidata priista.
“Representa más una captura de votos del PRI, porque es el partido del que él salió hace apenas cuatro meses. Creo que tiene un impacto muy decidido en el copete que tenía el PRI de intención de voto y esa reducción que ha tenido (Ivonne) ha sido en alguna medida la que lo ha hecho subir a él.”
Cantú no ignora que además de sus adversarios externos están presentes las deslealtades internas, que él llama “el ITP” (Índice de Traición Panista), de las que él mismo fue beneficiario, de las que padeció y cometió Arellanes, quien sustituyó a Madero por el gobernador Rafael Moreno Valle, que hasta le puso un estratega: Juan Ignacio Zavala.
“No descarto que haya alguien que no apoye, pero todavía tengo tiempo para poder garantizar que eso no ocurra. Estamos apenas en la parte inicial de la campaña. Eso nos da capacidad para detectar algunos focos amarillos, pero focos rojos no tengo.”
Sin embargo, uno los panistas prominentes que no han apoyado su campaña es Fernando Canales Clariond, el único gobernador de ese partido que ha tenido el estado, secretario de Energía y Economía con Vicente Fox y cuyo hijo renunció al PAN en 2012 para sumarse a Andrés Manuel López Obrador.
–¿Es cierto que Canales Clariond apoya a El Bronco?
–Eso he escuchado. No sé si eso vaya a ocurrir. Con sinceridad yo creo que él se va a sumar a Acción Nacional de manera decidida.
–¿Ya lo buscó?
–Sí, por supuesto. Tuve una reunión antes del proceso electoral interno, no he tenido una posterior. Pero voy a tener una comunicación con él para poder asegurarme de que se una al equipo.
Cantú se defiende: “Tengo el bono democrático que me da la elección interna del PAN, con un plus: Al no ser el favorito me da la autoridad moral de decirle a la militancia que esto podemos repetirlo y lo vamos a repetir en la elección del 7 de junio”.
Y prevé: “Esa es mi bandera para la militancia, pero se convierte también en una bandera pública, porque yo me refiero a la sociedad diciendo lo que podemos generar”.
El mito de los empresarios
Cantú Rodríguez es un panista peculiar: Abogado por la Universidad Regiomontana, se hizo militante del PAN desde 1983, presidente de ese partido en Monterrey, diputado local y coordinador de la bancada de 1994 a 1997, cuando se convirtió en diputado federal.
Fue uno de los 12 diputados federales del PAN que votaron contra el Fobaproa en 1998, pero eso no lo afectó porque se convirtió en alcalde de Monterrey en el 2000. En 2005 se alió con Manuel Espino y se integró al comité nacional.
Cantú también colaboró con Fox y Felipe Calderón: Fue coordinador de delegaciones en la Secretaría de Desarrollo Social entre 2006 y 2007 y director de Operaciones de Diconsa de 2007 a 2008.
En 2009 se convirtió otra vez en diputado federal y presidió la Comisión de Energía bajo la coordinación de Josefina Vázquez Mota, cuya cercanía lo hizo, en 2012, integrante del equipo de su campaña presidencial, que se derrumbó al tercer lugar.
–¿Vázquez Mota ayuda o afecta a su campaña?
–Josefina ganó Nuevo León en la elección presidencial y representa un ícono del triunfo en Nuevo León, porque es la última elección estatal que hemos ganado, así es que por supuesto que contribuye.
Pero si Vázquez Mota ganó en la elección presidencial –aquel es uno de los tres estados donde no fue derrotada–, el PAN perdió las senadurías de mayoría y desde ahí se catapultó Ivonne Álvarez. La priista recibió el impulso del gobernador Rodrigo Medina, quien cerró el paso al secretario de Economía, Ildefonso Guajardo.
Cantú sabe que Medina es un factor clave para el éxito de la candidata priista y al gobierno de Enrique Peña Nieto le es estratégico también conservar Nuevo León; pero por ahora, acepta, no ve que haya apoyos ilegales a la campaña del PRI, como ya ocurre en Sonora, según Madero.
“No lo descarto, pero hasta este momento no he visto ningún apoyo descarado. Estaremos tratando de que eso no ocurra. Espero que nunca tengamos que denunciarlo”, dice el muy pacífico Cantú Rodríguez, quien ve en el gobierno de Medina una de las debilidades de Ivonne Álvarez.
“La primera promesa que hizo fue que daría continuidad el gobierno de Medina. Eso nos generó preocupación a muchos. Vamos a suponer que todo le saliera bien. Lo que nos promete es lo que hoy tenemos y es lo que muchos ya no queremos.”
Nuevo León sigue teniendo un problema grave de inseguridad y su fortaleza económica no es aprovechada, porque el gobierno de Medina no ha sido facilitador. Además, hay severos problemas de educación, salud, transporte, vialidad y empleo.
En seguridad, dice, hay un fenómeno curioso: “Tenemos el efecto ‘montaña rusa’: Cuando empieza el gobierno de Medina tenía siete homicidios por cada cien mil habitantes; lo sube hasta 44.8 y luego lo baja hasta 10. Entonces el efecto de alivio que da de 44 a 10 hace que se nos olvide que fue en este mismo sexenio en que creció sustantivamente”.
Resume: “Entonces, el planteamiento es que sigue habiendo problemas, crimen organizado presente, pero no con descaro ni está desbordado, y eso lo que hace es que haya esa sensación de alivio, pero eso no significa que estemos muy bien”.
Como ha ocurrido en décadas, los grupos empresariales son factor de poder en Nuevo León y lo serán también en esta elección, advierte Cantú.
“Tienen un impacto importante. Los principales grupos empresariales de Nuevo León tienen un efecto cascada en el electorado, precisamente por su criterio de líderes de opinión. Yo esperaría que, teniendo una imagen razonablemente buena, la respuesta de ellos sea también razonablemente buena.”
–¿Va a pactar con ellos?
–No se pacta, no. Eso no existe, es un mito urbano. Esa leyenda urbana no existe. Lo que sí hay es un interés de ellos de tratar de incidir, pero a últimas fechas han sido menos participativos. Es tiempo que se vuelvan a meter porque ellos han sido algunos de los castigados en estos últimos años.
Añade: “Son los que mejor pueden ayudar a seguir creciendo en el número de empleos y son a la vez a los que menos les ayuda el gobierno. De ahí que mi planteamiento es ese: tenemos que generar la facilitación para que crezcan”.
Salvo con uno, el candidato del PAN asegura que ya se reunió con el Grupo de los Diez principales grupos empresariales, aunque reconoce que Cementos Mexicanos ya dio su apoyo a la candidata del PRI.
–¿Esa es mala noticia para usted?
–No es una mala noticia. Los empresarios tienen que participar de manera directa. Entre más directa sea su participación más involucrados y más se van a dar cuenta de qué es lo que les conviene. Ellos tienen que pensar no solamente en ellos, sino en lo que le depara a Nuevo León. Y ahí es donde creo que tengo la ventaja.
Casineros en campaña
Además de él, Ivonne Álvarez y El Bronco, hay otros dos candidatos identificados con el PAN: José María Elizondo, a quien él sucedió en la alcaldía de Monterrey y ahora abandera al Partido Humanista, y Fernando Elizondo, exgobernador sustituto y secretario de Energía con Fox, que contiende por Movimiento Ciudadano.
En casi todas las encuestas, ninguno de los dos Elizondo rebasa el 3% de preferencias, mientras que la puntera es la priista y el segundo lugar se lo disputan El Bronco y Cantú, quien tendrá que hacer campaña con personajes que tienen el estigma de estar ligados a Juan José Rojas Cardona, El Zar de los Casinos.
Uno de ellos es José Serrano, quien coordinó la campaña de Arellanes, e Iván Garza, candidato a alcalde de Monterrey, a quien Madero hizo encargado del padrón electoral, supuestamente a cambio del financiamiento de su campaña por la presidencia del PAN en 2010.
Sobre Garza, Cantú aclara: “Él ha tenido un desarrollo profesional por su propia vía. Nunca habíamos coincidido. Ahora estamos coincidiendo en una campaña y lo que he visto de él ha sido un trabajo intenso y organizado”.
–¿Y José Serrano está ya en su campaña?
–Sí, ya hay… bueno, él está participando directamente en Monterrey, pero evidentemente todos los candidatos del PAN somos un solo equipo.
Cantú es optimista: Aunque en algunas encuestas es colocado en tercer lugar, en todas aparece con una tendencia creciente, al contrario de la candidata priista, que va en caída.
“Tengo un crecimiento constante. En ninguna de las encuestas he caído, y tengo que asegurarme que sea una tendencia sostenida para llegar a cruzar la línea con un primer lugar decreciente. Ella llegó a tener hasta 50 puntos de preferencias el año pasado y ha venido a caer a niveles de 34 y 30%.”
No duda que ganará: “Tengo toda la certeza. Es muy difícil plantear un porcentaje, pero mi crecimiento sostenido me va a dar el cruce de líneas gráficas mucho más pronto de lo que muchos suponen…”.








