Nuevo León El derrumbe de la credibilidad electoral

Las flamantes comisiones estatales encargadas de organizar los comicios son una primera muestra del fracaso de la reforma en la materia y de la incapacidad del Instituto Nacional Electoral para garantizar imparcialidad y certezas. En Nuevo León, por ejemplo, cinco de los siete consejeros electorales están ligados al Partido Revolucionario Institucional y desde el PRD y el PT de la entidad se denuncia que ya comenzó la operación para favorecer a la candidata priista a la gubernatura.

MONTERREY, NL.- La mayoría de los integrantes de la Comisión Estatal Electoral (CEE) de Nuevo León tienen un pasado priista. Entre ellos está el consejero presidente, Mario Alberto Garza Castillo.

La CEE está conformada por siete consejeros: junto a Garza Castillo están Miriam Guadalupe Hinojosa Dieck, Claudia Patricia de la Garza Ramos, Sara Lozano Alamilla, Sofía Velasco Becerra, Javier Garza y Garza y Gilberto Pablo de Hoyos Koloffon.

Todos asumieron sus cargos en septiembre pasado, cuando la CEE adquirió la categoría de Organismo Público Local Electoral (OPLE, figura jurídica emanada de la reforma político-electoral de 2014).

Todos llegaron “palomeados” por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) y como parte de los cambios ordenados en la nueva Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales.

De acuerdo con la normatividad anterior, la CEE estaba formada por cinco comisionados vocales, todos designados por el Congreso local. El PRI y el PAN, por ser mayoría, se dividían las posiciones. Había jaloneos para quedarse con la presidencia, pero siempre llegaban a un acuerdo.

Pero ahora, merced a la reforma político-electoral aprobada el 10 de febrero de 2014, los nombramientos realizados desde el INE beneficiaron al PRI.

La cabeza, señalada

En entrevista, el presidente de la CEE acepta que fue asesor del exgobernador priista de Coahuila Enrique Martínez y Martínez (1999-2005), actualmente secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa).

Entre 2002 y 2004 Garza Castillo trabajó como consultor externo en un proyecto relacionado con la reforma electoral discutida en 2005. En particular, analizó la posibilidad de interponer controversias constitucionales al respecto.

Desde Francia, donde estudiaba el doctorado en ciencia política en la Universidad de París 1 Panthéon-Sorbonne, realizó además una investigación sobre la conveniencia de que los alcaldes tuvieran periodos de cuatro años.

“Al exgobernador Martínez claro que lo conozco, no puedo decir que es mi amigo-amigo, pero lo conozco; soy de Coahuila. Su hijo (Enrique) sí es amigo mío. Vamos a decir que son así, conocidos. Es muy amigo de un compadre mío, es un año o dos mayor que yo y prácticamente somos de la generación, pero no tengo vinculación partidista o de grupo político”, asevera.

Garza Castillo aclara que en Celaya, Guanajuato, también fue consultor de un gobierno panista. Examinó un plan sobre incidencia criminal. Aunado a ello, en 2009 ofreció sus servicios al PAN de Tamaulipas.

“Era consultor político, pero no soy militante. Soy politólogo profesional y de algo tengo que vivir. Siempre me he mantenido independiente. Tengo amigos en PRI, PAN, PRD”, dice.

Trabajó además como directivo en la Universidad Autónoma de Nuevo León. Ahí creó y diseñó la maestría en derecho y sistemas electorales. Paralelamente dio asesoría política al Poder Judicial de la Federación, lo cual habría sido imposible si estuviera afiliado a algún partido.

Quienes se quejan de la nueva formación de la comisión nuevoleonesa, expresa, pueden estar motivados por la pérdida de poder de los partidos políticos en la entidad, que ya no podrán designar a los consejeros estatales.

“Estos cuestionamientos (a mi persona) evidentemente pueden atribuirse a la pérdida del control del proceso que pueden tener las fuerzas políticas. Paradójicamente cuando sale la reforma electoral y se anuncia el modelo híbrido de atribución de competencias, yo era uno de sus críticos.

“Decía: cómo vamos a regresar a la recentralización de las funciones electorales, porque hasta cierto punto se estaba trastocando el federalismo electoral. Pero no. Te lo digo abiertamente: ahora soy el primero en celebrar que, gracias a este proceso de centralización, los institutos electorales, por lo menos en Nuevo León y estoy seguro que es el caso de los otros consejeros de los OPLE, hay autonomía e independencia local”, sostiene.

Entre las personas que aseguran que Garza Castillo favorece al PRI desde su actual puesto se encuentra el coordinador de la bancada panista en el Congreso local, Alfredo Rodríguez Dávila.

Otra fuente del Poder Legislativo estatal, que pidió anonimato, señala que el consejero presidente forma parte del grupo de políticos conocido como “Los Coahuilos”, en el que también está Enrique Martínez y Morales, hijo del titular de la Sagarpa y actual delegado de la Secretaría de Economía federal en la entidad.

Garza Castillo no forma parte del grupo del mandatario Rodrigo Medina ni de la actual candidata priista a la gubernatura, Ivonne Álvarez García. Pero es respaldado por políticos de viejo cuño, como la senadora Cristina Díaz, el diputado federal Abel Guerra y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, todos priistas.

Su padrino político, aseguran sus detractores, es el también priista Álvaro Ibarra, quien fuera secretario general de Gobierno antes de ser postulado como candidato a una diputación federal.

Sobre este señalamiento, el consejero presidente recuerda que desde 2013 intentó –seis veces– ser nombrado comisionado, magistrado o coordinador técnico electoral en Nuevo León. Si Ibarra fuera su padrino político, arguye, tal vez hubiera accedido a alguna de estas posiciones.

Los otros “priistas”

La consejera Miriam Hinojosa es una académica con maestría en relaciones internacionales por la Universidad de París I. Dirigió el programa de Comunicación y Relaciones Institucionales de la Universidad de Monterrey, donde fue profesora de ciencia política y del Departamento de Ciencias Sociales durante 18 años.

Durante una sesión del Congreso nuevoleonés, el opositor Rodríguez Dávila mencionó el pasado priista de la académica, quien trabajó a las órdenes Natividad González Parás cuando era secretario general de Gobierno, en el sexenio del priista Jorge Treviño Martínez (1985-1991). El dirigente de la bancada panista afirmó que Hinojosa Dieck, además, fue dirigente juvenil del PRI.

En diciembre de 2007 la investigadora fue nombrada comisionada ciudadana de la CEE, a propuesta del PRI según una fuente legislativa.

Gilberto Pablo de Hoyos Koloffon es otro de los vinculados con el Revolucionario Institucional, según los panistas. Colaboró en la campaña de Rodrigo Medina y desde hace años se ha dicho que fue ayudante de Humberto Medina Ainslie, El Golden Daddy, padre del mandatario y a quien se conoce como el poder detrás del trono en Nuevo León.

El 6 de octubre de 2014 el senador panista Javier Corral impugnó a 11 nuevos consejeros de distintos OPLE en el país ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Entre ellos mencionó a Hoyos Koloffon porque trabajó al lado de Medina en 2009.

La protesta no prosperó.

Javier Garza y Garza, por su parte, está ligado al PRI mediante nexos familiares. Antes de ser consejero presidía el Tribunal Estatal Electoral. Su hermano Alejandro fue procurador de Justicia al inicio de la administración de Medina y su fallecido hermano Marcelo fue director de la Agencia Estatal de Investigaciones cuando González Parás gobernó la entidad.

Hasta ahora, Garza ha mantenido una actitud combativa en la CEE y ha votado contra algunas decisiones que, aparentemente, favorecerían al Revolucionario Institucional. Dentro del Legislativo se asegura que esa actitud obedeció al hecho de que anhelaba la presidencia de la Comisión, que al final recayó en Garza Castillo.

En contraparte, Sara Lozano es hija de Celita Alamilla Padrón, diputada federal por el PAN (2000-2003) y extrabajadora en despachos de abogados panistas, según criticaron diputados del PRI.

Lo que olvidaron mencionar es que ella también laboró en el Instituto Estatal de las Mujeres y fue muy cercana a la presidenta de ese órgano, la priista María Elena Chapa, exdiputada estatal, federal y exsenadora.

El balance

Eduardo Arguijo Baldenegro, legislador local y secretario general del PRD en Nuevo León, considera que la mayoría de los comisionados del CEE trabaja a favor del PRI.

“Son cuatro o cinco los consejeros que forman la mafia priista. Fueron designados directamente desde la Ciudad de México, con fines partidistas. Nada que ver con su currículum o formación en asuntos electorales; fueron recomendaciones que se decidieron en el INE por apoyos del PRI en Nuevo León y del gobernador”, se queja.

Denuncia que los consejeros cercanos al priismo ya tomaron una decisión en beneficio de la candidata oficialista, Ivonne Álvarez. Acusa que retrasan la disolución de una alianza entre el PRD y el PT, lo que impide que cada partido haga campaña, pues mientras el Consejo no dé por terminada la sociedad partidista no pueden hacer promoción de sus candidatos por separado.

“La Comisión judicializó nuestra decisión y ahora vamos a arreglarlo en el Tribunal Estatal Electoral, y luego en el federal. Así, el PRD y el PT no tendrán candidatos a gobernador no sé cuánto tiempo. Lo podrán definir allá por mayo, cuando la campaña se esté acabando.

“Estas acciones tienen un fondo: no presentarle oposición a la candidata oficial del PRI, Ivonne Álvarez, no presentarle candidatos que le puedan hacer mella, ruido, y que queden fuera de la escena”, protesta.