De Ernesto Lammoglia Ruiz
Señor director:
He sido y soy un fiel lector hebdomadario de la revista Proceso desde su primer número; incluso la coleccioné muchos años. Por ello, más que por otra cosa, estoy impactado y con gran desconcierto al percibir el cambio notorio de su línea editorial.
El 15 de febrero de 2015 se publicó el artículo titulado Nepotismo, una de las causas del conflicto en el Poli, bajo la firma del reportero Arturo Rodríguez García, quizá con el objeto de denostar sin razón académica alguna, y menos administrativa, a la doctora Yoloxóchitl Bustamante Diez, exdirectora general del Instituto Politécnico Nacional (IPN) con argumentos que ella aclarará en su momento.
Sin embargo, su reportero, no estando bien informado, dedica más de la mitad del mencionado artículo a denostarme en lo moral y lo profesional, cuestionando sobre todo la legitimidad de mi actividad como especialista en psiquiatría y, además, considerando infundadamente que mi contrato como conductor del programa de los días lunes Diálogos en Confianza, de Canal Once, me fue otorgado en un acto de nepotismo por parte de la doctora Bustamante, sin considerar mis casi 30 años de presencia cotidiana en los medios de comunicación ni mi trabajo editorial y clínico que, puntualizo, tiene más de medio siglo.
Soy egresado de la Escuela Superior de Medicina (ESM del IPN), generación 59-63; me titulé como médico cirujano y partero en 1966, y terminé mi residencia en psiquiatría en diciembre de 1970 en los Hospitales de Salud Mental, de la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA), así como en curso de psiquiatría adjunto a la residencia. Esto es, tengo casi 51 años de ejercicio profesional como médico cirujano y partero y 45 años como especialista en psiquiatría. (Adjunto currículum vitae.)
Acudo a su ética y gentileza para que me conceda el derecho de réplica que señala la ley, con el fin de poder mostrar a usted y a sus lectores la verdadera naturaleza de los hechos en que fui señalado por su colaborador.
Adicionalmente, quiero recordarle que nuestro inolvidable don Julio me conoció por mi trayectoria profesional, de modo preciso desde los años 70, y seguramente él podría avalar mi petición.
Atentamente
Doctor Ernesto Humberto Lammoglia Ruiz
Respuesta del reportero
Señor director:
En atención a la carta precedente, me permito recordar que la información publicada, como lo asienta el reportaje referido, se documentó de la siguiente manera:
–Con los contratos entre el doctor Lammoglia Ruiz y el IPN, obtenidos por este reportero mediante solicitudes de acceso a la información.
–Con los tabuladores de ingresos del IPN.
–Con los artículos 81 y 83 de la Ley General de Salud, relativos a la certificación, a partir de lo cual se consultó el padrón de psiquiatras certificados por el Consejo Mexicano de Psiquiatría y el Registro de Cédulas Profesionales, en los que no aparece el doctor Lammoglia como especialista.
Cabe destacar que el texto en cuestión sólo presenta datos oficiales sobre el desempeño del doctor Lammoglia en Canal Once y su especialización, sin opiniones del reportero, y sin tocar su vida personal más allá del vínculo familiar que tuvo con la exdirectora del IPN, Yoloxóchitl Bustamante, quien, efectivamente, es el personaje central del reportaje por ser ella la que se desempeñaba con una responsabilidad pública y con facultades sobre el presupuesto de la institución.
Atentamente
Arturo Rodríguez García








