El presidente de la Federación Mexicana de Remo, Pedro Cuervo, despidió a un entrenador y ofreció pagarle una bicoca de liquidación. El instructor demandó y ganó el juicio. Pero la responsabilidad no la asumirá el directivo –quien incluso se amparó, renunció a su cargo y luego reculó– sino dos seleccionados nacionales que supuestamente ni la debían ni la temían: ahora los atletas tienen que pagar un millón y medio de pesos.
Una demanda laboral interpuesta por un entrenador fracturó la Federación Mexicana de Remo (FMR): El presidente de ese organismo, Pedro Cuervo Aja, ocultó información, se amparó, provocó que el Consejo Directivo de la agrupación se desmembrara y dejó solos a dos seleccionados nacionales –Analicia Ramírez y el soldado Leopoldo Tejada–, quienes ahora deben pagar 1.5 millones de pesos al instructor despedido.
Además, en virtud de que está involucrado en ese litigio, el pasado 26 de enero el Cuerpo de Guardias Presidenciales orilló a Tejada a darse de baja como cabo de infantería.
La indignación de ambos deportistas, quienes hasta hace unos días formaban parte del Consejo Directivo de la FMR, los llevó a exigir el 17 de enero –durante la junta mensual de dicho Consejo– la renuncia de Cuervo por no atender correctamente la demanda laboral. El federativo aceptó sus yerros y anunció que se separaría del cargo.
Sin embargo, se arrepintió y se aferró a la dirigencia de la federación, lo que derivó en que cinco de los ocho integrantes del Consejo Directivo abandonaran esa instancia.
La historia comenzó en 2011. Cuando finalizaron los Juegos Panamericanos de Guadalajara, Daniel Jurado Acevedo fue destituido de su cargo como entrenador de la selección nacional de remo. Tras 10 años de trabajar para la FMR cobrando un salario mensual de 30 mil pesos, Cuervo Aja sólo le ofreció entre 60 mil y 70 mil pesos de liquidación.
El entrenador no aceptó ese dinero. Como fue informado de que quienes decidieron despedirlo fueron los integrantes del Consejo Directivo, en enero de 2012 entabló un juicio laboral por despido injustificado en el que demandó a la FMR; a su presidente, Pedro Cuervo; al vicepresidente, Maximino Gildardo García; y a los vocales Analicia Ramírez y Leopoldo Tejada.
La denuncia fue analizada por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCA) del Distrito Federal durante 2012 y 2013. A principios de 2014, ese organismo emitió un laudo a favor de Jurado y ordenó que se le pagaran 933 mil pesos. Aunado a ello, en noviembre de ese año la JLCA notificó a la FMR que el 13 de diciembre debía reinstalar al entrenador.
“Durante el proceso, la FMR tuvo muchas oportunidades de negociar, pero nunca se presentaron (sus representantes) ni siquiera a las audiencias en la Junta. Corrieron los meses hasta que a principios de 2014 salió un laudo a mi favor. Pensé que iba a haber un acercamiento, y nada”, dice Jurado en entrevista.
El 13 de diciembre pasado el instructor y su abogado, junto con personal de la JLCA, se presentaron en las oficinas de la FMR, ubicadas en la Pista de Remo y Canotaje Virgilio Uribe, en Cuemanco, para cumplimentar el laudo. El lugar estaba cerrado.
Del otro lado
Apenas el mes pasado Ramírez y Tejada se enteraron por sus propios medios de que la JLCA ya había emitido un laudo en el caso Jurado, que había fallado en contra de la FMR y que Cuervo había conseguido un amparo para eludir la acción de la justicia. Contrataron a abogados para acceder al expediente 61/2012, radicado en la Junta 15. Ahí observaron que ellos aparecían como los responsables de pagarle al instructor despedido.
El 17 de ese mes se realizó la junta mensual del Consejo Directivo de la FMR. Se abordó el problema de la demanda. Además de Analicia Ramírez y Leopoldo Tejada, los consejeros Maximino Gildardo García, Marina Rodríguez, Patricia Razzo y Arge Díez reclamaron a Cuervo que durante ese tiempo no hubiera informado sistemáticamente sobre el asunto, sobre todo porque se trataba de un proceso legal tan largo que podía concluir cuando él ya hubiera terminado su encargo como presidente.
De acuerdo con el libro de actas, del que Proceso tiene una copia, Cuervo aceptó renunciar a la presidencia de la FMR –tal como lo pidieron Ramírez, Tejada, Rodríguez, Razzo y García– y dejar a Gildardo García como interino para convocar a una asamblea extraordinaria. Se acordó que ambos se presentaran en la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) para informar de la situación.
“Solicita Pedro permiso para recoger sus cosas personales de la oficina y realizar la entrega lo antes posible. (…) Cuervo manifestó por propia voz su renuncia al puesto que venía desempeñando dentro de la Federación Mexicana de Remo, así como presentar al licenciado Gildardo García Velasco como presidente interino ante las autoridades de la Conade. El presidente saliente solicitó un periodo de 30 días para llevar a cabo la entrega-recepción de los bienes y documentos propiedad de esta federación”, se lee en el libro.
En esa junta Gildardo García dio a conocer que el despacho de abogados contratado por Cuervo había tramitado un amparo a nombre de García, pero que como no lo promovió él ni fue informado, la firma que aparece en el documento fue falsificada. Anunció que iniciaría una demanda contra quien resultara responsable.
El 19 de enero, Cuervo y García fueron a las oficinas de la Conade, donde se reunieron con el subdirector de Calidad para el Deporte, Othón Díaz, a quien informaron de la renuncia del presidente y de la forma como se canalizarían recursos para que la FMR siguiera operando. Cuervo ofreció varias entrevistas a medios de comunicación en las que confirmó su dimisión.
No obstante, el 19 y el 20 de enero, Cuervo envío por correo electrónico un par de cartas a los presidentes de los clubes de remo y de las asociaciones estatales que integran la FMR. Ahí asentó que la demanda laboral no había concluido (“No está firme la sentencia y ha sido recurrida”), que fue obligado a separarse del puesto bajo presión, que siempre se ha “conducido con honestidad” y apego a los estatutos y que si dejara la dirigencia sólo generaría problemas para la FMR:
“Por los motivos expuestos es que un servidor manifiesta libremente que he decidido NO presentar la carta de renuncia que reúna los requisitos para que dicho acto pueda formalizarse legalmente. Por lo cual, los hechos suscitados en la pasada Junta Mensual del Comité Ejecutivo carecen de validez y formalidad, ya que éstos se dieron de manera provocada y presionada por terceros.
“En estos términos, continuaré encabezando esta federación, en tanto el máximo órgano de gobierno de la misma reunido en asamblea general no determine otra situación que conlleve la revocación de su mandato, esto con el firme propósito de que al llegar a este evento estén las condiciones propicias para que una vez manifestado el deseo de la asamblea, la federación pueda continuar con la normalidad adecuada para el cumplimiento de sus funciones. De igual forma, no quiero pasar por alto el hecho de informarles que continuaré atendiendo los aspectos legales de la demanda presentada por exfuncionarios de la Federación hasta su resolución definitiva.” (sic)
En la asamblea realizada el pasado lunes 2 se ratificó a Cuervo como presidente de la FMR. Ante tal escenario, Ramírez, Tejada, García, Rodríguez y Razzo renunciaron al Consejo.
“Con nuestra renuncia ahora no va a tener a nadie que le pida cuentas ni que lo cuestione. Yo trabajé ocho años en el Consejo, primero como vocal y luego como director de Relaciones, pero ya se nos acabó la paciencia. Hago un llamado para que los demás que se quedaron trabajen en pro de la federación y no para ser tapadera y cubrir las cosas que este señor está manejando por debajo del agua. No habrá quien le reproche, pero creo que las cosas van a terminar saliendo a la luz tarde o temprano. Yo le perdí toda la confianza y con sus actitudes sólo deja ver que ve para sí mismo y para su conveniencia”, fustiga Tejada.
Golpes internos
El daño que Cuervo le ocasionó a Leopoldo Tejada es irreparable. Desde enero de 2008, el deportista formó parte del Ejército Mexicano. Representaba al club de remo del Cuerpo de Guardias Presidenciales y tenía el grado de cabo de infantería. Recibía un salario mensual de 11 mil pesos más prestaciones, como seguro de gastos médicos para él y sus padres o préstamos de nómina.
Cuando se hizo público que Tejada fue demandado por Jurado y condenado a responder por el litigio laboral, el Ejército le quitó la comisión deportiva que le asignó hace siete años.
“Tuve ese apoyo que era excelente. Mi proyecto de vida era hacer carrera militar mediante los ascensos deportivos y de mi profesión porque soy licenciado en administración. El Ejército Mexicano me cesó de mi comisión deportiva y me invitó a retirarme por tener un problema de carácter legal. Quise puntualizarles que no es mi culpa, que me llevaron entre las patas.
“Me dijeron que tenía que pasar a las actividades normales del Ejército o darme de baja. Este año es importante para mí porque están los Juegos Panamericanos y el Campeonato Mundial, donde voy a buscar el pase olímpico a Río 2016. Tuve que tramitar mi baja y ya no formo parte del Ejército por estos problemas políticos. Me duele porque no fue mi culpa. No pude defenderme”, se queja.
–Cuervo tenía la obligación de haber resuelto este asunto de la mejor manera. Pudo haber conciliado con Daniel Jurado. ¿Usted lo responsabiliza por lo que perdió? –se le pregunta.
–Así es. Justo eso le reclamamos. Que él no nos representó de la mejor manera y nos dejó morir. Como líder de la federación no buscó conciliar y terminar el problema, se fue al pleito, a alargarlo, y por eso terminamos en estas instancias. Los integrantes del Consejo que renunciamos fuimos a la CAAD (Comisión de Apelación y Arbitraje Deportivo) a presentar una reclamación, para que ellos nos digan si es válido que primero renuncie y luego se arrepienta. Todo lo que ha pasado es por su mala gestión.
De acuerdo con Tejada, en la asamblea extraordinaria Cuervo se comprometió a pagar a los abogados y todo lo que tenga que ver con la demanda contra la FMR. En caso de que la demanda se pierda, la FMR deberá liquidar la deuda con Jurado y reinstalarlo.
“Pedro nos comentó que ya se presentó un incidente de nulidad y que la JLCA lo aceptó para darle seguimiento. Nos dijo que los abogados le recomendaron no dar información del caso ni siquiera a nosotros. Yo por eso renuncié hace tres semanas, porque sólo me estoy distrayendo de mis entrenamientos, que es a lo que yo me dedico, y porque no tengo la confianza para trabajar con la FMR.”
A la fecha la cantidad que se le debe a Jurado ya rebasa el millón y medio de pesos, puesto que el débito original no se saldó a tiempo.
Analicia Ramírez aclara que ni ella ni Tejada despidieron a Jurado. Como representantes de los remeros, en 2011 enviaron una carta a Cuervo en la que solicitaron que se contratara a un entrenador extranjero con resultados en Juegos Olímpicos para que fuera el jefe de Jurado. El instructor mexicano aprendería del foráneo para, a su vez, trabajar con atletas de menor nivel.
La remera aclara que nunca intuyó que algo anduviera mal en la demanda sino hasta los XXV Juegos Centroamericanos de Veracruz, en noviembre de 2014, cuando Cuervo la llamó, le envió mensajes de texto y correos electrónicos para pedirle que le mandara una carta poder en blanco y firmada.
La insistencia la puso en alerta. Cuando regresó a la Ciudad de México contactó a Sadora Montenegro, defensora de la FMR en el caso de Jurado. El 6 de enero la letrada le envió el número de expediente, pero le avisó que ella ya no estaba llevando el caso por decisión de Cuervo.
“Cuando Leopoldo y yo vimos el expediente, nos dimos cuenta de que ya éramos los únicos responsables, y aunque yo jamás me paré en una audiencia, esta abogada metió una carta que me hizo firmar un día en su despacho, era de tres hojas, la leí y estaba de acuerdo con lo que decía ahí; pero en el expediente esa carta era de 11 hojas y decía cosas que yo nunca leí. Para fines prácticos, ese representa que yo sí estuve en la audiencia y enterada”, relata Ramírez. “Estamos metidos en esto por culpa de Pedro, que jamás nos informó nada”.
Cuervo Aja es también el actual secretario general del Comité Olímpico Mexicano, la asociación civil que recibe recursos económicos del gobierno federal para trabajar “en unidad” con la Conade.
La reportera se comunicó con Cuervo el jueves 19 para solicitar una entrevista. El federativo dijo que estaba ocupado y pidió que se le llamara más tarde. El resto del día su celular estuvo apagado. Se le dejó un mensaje de voz solicitando nuevamente la entrevista. Hasta el cierre de la edición seguía sin reportarse.








