Los números no cuadran: las autoridades futbolísticas informan que tienen más jugadores nacionalizados que los que admite la Secretaría de Relaciones Exteriores. Esto puede implicar falsificación de documentos, mentiras y favoritismos. No sería la primera vez que ocurriera. En 2003 la Femexfut registró a siete deportistas extranjeros como mexicanos mediante certificados y pasaportes falsos. Como sea, la nacionalización de futbolistas alcanzó su máximo histórico en 2014.
En los últimos 14 años, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) entregó la nacionalidad mexicana a 51 futbolistas extranjeros. Sin embargo, según el sitio web de la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut), actualmente compiten 53 jugadores naturalizados: 42 en la Liga MX y 11 en la Ascenso MX. Esto puede implicar una irregularidad, toda vez que los papeles migratorios de al menos dos jugadores no están registrados por la cancillería.
Además, ni siquiera existen cifras homologadas entre la Femexfut y la Liga MX. Esta última asienta que en el presente torneo inscribió a 49 naturalizados, y no a los 42 que aparecían en su portal hasta el miércoles 21 de enero.
En este contexto, la cantidad de futbolistas nacionalizados en los principales torneos del país puede llegar a 60, si se toman como referencia los 49 que disputan la Liga MX y los 11 que la Femexfut registra en equipos del Ascenso MX. Es decir, algunos futbolistas estarían compitiendo irregularmente, porque estos números no coinciden con los aportados por la SRE.
A esta cantidad habría que restarle la reciente baja del naturalizado César Chelito Delgado, quien se fue a Argentina. Aunado a ello, el 22 de enero los datos del ecuatoriano Joao Rojas, de Cruz Azul, fueron modificados. Repentinamente “desapareció” su estatus de naturalizado y volvió a enlistarse como el quinto extranjero de ese equipo. El cambio ocurrió cuando Proceso solicitó a la Liga MX que informara si dicho deportista ya contaba con carta de naturalización.
El vocero de ese torneo, Juan José Kochen, confirma que Rojas participa como extranjero, pero no precisa quiénes son los otros mexicanos por naturalización que hacen que la lista de la Liga MX consigne a 49 futbolistas. Kochen tampoco comparte la cantidad oficial de nacionalizados inscritos en la liga Ascenso MX para compararla con los 11 que enumera la Femexfut.
Así pues, en realidad no se sabe quiénes juegan como nacionalizados sin serlo oficialmente, dado que, por tratarse de datos personales, la SRE no hace públicos los nombres de quienes reciben constancias de naturalización.
Vicios y promesas
Los padrones oficiales levantan suspicacias, sobre todo porque en 2003 la Femexfut registró a siete extranjeros mediante la utilización de cartas de naturalización y pasaportes falsos (Proceso 1402).
Los involucrados fueron los brasileños Joao Batista da Silva, Marcos Ferreira de Oliveira y Adelino Batista da Silva; el argentino Juan Manuel Zandoná Romero; los uruguayos Miguel Ángel Larrosa Saúco y Sergio Vázquez, y el paraguayo Pablo Caballero.
Durante la investigación realizada por este semanario en septiembre de 2003, Larrosa, Zandoná y Caballero acusaron al promotor Guillermo Lara de haber ordenado a sus colaboradores falsificar documentos oficiales.
Ante las actuales sospechas, en enero pasado la SRE informó que abrirá una investigación interna, pero sólo para contrastar los nombres que tiene registrados con los que aparecen en la página de la Liga MX. Para iniciar una investigación oficial por falsificación de documentos se necesitaría que los interesados presentaran una denuncia ante el Ministerio Público.
La cancillería proporcionó a Proceso la relación de cartas de naturalización otorgadas a futbolistas a partir de 2004. De acuerdo con ese censo, en aquel año entregó tres, una más en 2005, dos en 2006, dos en 2007, una en 2008, una en 2009, ninguna en 2010, tres en 2011, no expidió ninguna en 2012, emitió 12 en 2013 y 18 más en 2014, para un total de 43.
“No tenemos nada que decir, ni sabemos qué cuentas esté haciendo la Secretaría de Relaciones Exteriores”, asevera Juan José Kochen.
En respuesta a una solicitud de acceso a la información gubernamental en la que se anexaron los nombres de los 53 jugadores naturalizados registrados en la Liga MX y Ascenso MX, la SRE informó el viernes 6 que realizó una búsqueda en los archivos de la Dirección de Nacionalidad y Naturalización de los años 2001 a 2015, y que “de las 53 personas que señala el interesado, únicamente se localizaron antecedentes de naturalización de 51”.
El caso Mancilla
Hace un par de semanas, el chileno Héctor Mancilla, de Tiburones Rojos de Veracruz, todavía aparecía en la página de la Liga MX como naturalizado, aunque no cuenta con la carta que lo acredita como mexicano. A principios de enero el club informó que estaba a la espera de que, en cualquier momento, la SRE le entregara el documento.
El 2 de diciembre de 2014, la directiva del Veracruz anunció a Mancilla como su primer gran refuerzo con miras al torneo Clausura 2015. De hecho, el jugador (quien fue campeón de goleo en el futbol mexicano en dos ocasiones: Apertura 2008 y Clausura 2009) realizó toda la pretemporada con el club.
Los últimos días de enero, cuando la competición ya se había iniciado, el delantero entrenó por separado, puesto que los Tiburones tenían cubiertas sus cinco plazas de extranjeros y la normatividad deportiva no permite que ningún equipo tenga más jugadores foráneos.
Cuando se suponía que Mancilla estaba a días de concluir el trámite, la directora general de Asuntos Jurídicos de la SRE, Sandra Elisa Hernández Ortiz, declaró que la dependencia no estaba dando trámite a ninguna carta de naturalización solicitada por un futbolista:
“Una vez que él (Mancilla) inicie el procedimiento habrá que ver si cumple con los requisitos. En estos momentos no tenemos registrado a ningún futbolista cuya solicitud esté pendiente de resolución. Él no ha iniciado un trámite con nosotros”, precisó la funcionaria en entrevista con este semanario, el 15 de enero.
–¿Puede haber alguna irregularidad en este caso? –se le preguntó.
–Vamos a investigar esta situación.
Finalmente, el 27 de enero la directiva del club veracruzano le dio las gracias al chileno. El equipo argumentó que no sería registrado en el torneo Clausura 2015 por no haber completado su proceso de naturalización “en tiempo y forma”.
En un comunicado, el club informó que Mancilla continuará el proceso migratorio “con el apoyo de Fidel Kuri Grajales –dueño del equipo– y los Tiburones Rojos, por lo que una vez concluido podrá vestir la playera de nuestro equipo. Agradecemos el profesionalismo y la entrega mostrada por Héctor Mancilla, y en reconocimiento de su trayectoria y calidad se le espera con los brazos abiertos”.
El representante de Mancilla, Diego Santana, ofrece otra versión. Refiere que el delantero acudió a la cancillería los primeros días de diciembre de 2014. Por esas fechas Wilson Thiago también gestionaba su carta de naturalización. El mediocampista de Jaguares de Chiapas no tuvo ningún problema para concluir el trámite porque nunca abandonó el país, a diferencia de Mancilla, quien se marchó de México en septiembre pasado para fichar por el Cúcuta Deportivo de la Segunda División de Colombia, después de finiquitar su contrato con Monarcas Morelia.
En entrevista, Santana acepta que el futbolista y la directiva de los Tiburones Rojos acordaron no hacer comentarios relacionados con su trámite migratorio. “En realidad, Héctor no quiso entrar en problemas ni tampoco era su intención involucrar en una polémica al Veracruz”.
El promotor dice que Mancilla, quien regresó al club chileno Deportivo Huachipato (en el que debutó como profesional), considera que tanto Veracruz como él hicieron bien las cosas y que no iban a buscar “otro medio” para obtener la carta de naturalización, pues –asegura– en México “cualquier puerta se abre” con dinero.
“Si hubiesen salido con un documento falso yo hubiera sido el primero en oponerme y cuestionarle: ‘¿Quién te dio esa carta (de naturalización)?’ Ahí hubiese detonado la bomba. ¿Para qué incurrir en eso? Si no se puede, no hay otra manera”, expresa Santana.
El entrevistado asevera que el club jarocho retomó el trámite de nacionalización de Mancilla, pero desconoce si fue el dueño o el abogado del equipo quien se encargó de realizar las gestiones ante la SRE. “Ahora usted me comenta que la funcionaria de la cancillería (Hernández Ortiz) confirma que Mancilla nunca hizo el trámite. Pudiera pensar que el club no hizo nada por mi jugador, pero Héctor ya no está acá”.
Al futbolista lo que pida
En los últimos meses, la SRE multiplicó la entrega de constancias de naturalización a futbolistas. En 2014 se registró el máximo histórico, con la expedición de 18 cartas.
Los jugadores colombianos Franco Arizala y Avilés Hurtado debutaron con Jaguares de Chiapas el pasado 10 de enero. Hurtado llegó al país el 17 de diciembre de 2012, contratado por el Pachuca, y se convirtió en mexicano a la velocidad de un rayo. Apenas estaba por cumplir los dos años de residencia permanente que exige la Ley de Nacionalidad cuando ya había concluido el trámite.
Sin especificar nombres, la SRE informa haber entregado a uno de ellos su carta de naturalización el 18 de diciembre de 2014. La otra la expidió el pasado 7 de enero, dos días antes del comienzo del Clausura 2015.
Hernández Ortiz, la directora general de Asuntos Jurídicos de la cancillería, asienta que la única manera de comprobar que los jugadores nacionalizados que participan en los actuales torneos cuentan con documentos oficiales es que la Femexfut o la Liga MX entreguen a la cancillería todas las constancias de nacionalización para cotejarlas con los datos oficiales.
“No le puedo decir más al respecto, porque no tenemos ningún trato con la federación. A nosotros sí nos interesa (entender qué está pasando) porque se está poniendo en duda un documento oficial. Si hablamos de 43 cartas de naturalización expedidas por la cancillería y aparentemente de otras 11, o más, que son dudosas, estaríamos tratando con un caso de falsificación de documentos oficiales.”
La funcionaria no descarta que se presente una situación similar a la ocurrida en 2003. “Podría ser, pero eso tendría que responderlo directamente la Femexfut. ¿De dónde están sacando esos números y quiénes son esos futbolistas?”, cuestiona.
–¿La cancillería exigirá a la Liga MX que exhiba las cartas de naturalización? –se le inquiere.
–En el momento en que la Secretaría de Relaciones Exteriores tenga la presunción de la comisión de un delito, de inmediato se presentará una denuncia penal.
El defensa Emanuel Loechsbor, uno de los dos jugadores naturalizados con que cuenta Cruz Azul, llegó a México en 2012 como refuerzo del equipo Neza, de la liga Ascenso MX. Él cuenta que decidió adquirir la nacionalidad mexicana porque su hija nació aquí. Pero él empezó los trámites en julio de 2014, antes del nacimiento de la niña.
“Tengo pensado continuar viviendo con mi familia en México. Fue más por eso que por el futbol, aunque también ser mexicano ayuda a la situación del cupo de extranjeros. Es más fácil mantenerse en un equipo si no se ocupa plaza como foráneo”, asegura.
Loechsbor recuerda que realizar la gestión con ayuda de sus abogados le tomó seis meses. El procedimiento no se hizo en cuestión de días, como en el caso de Avilés Hurtado. El día que obtuvo la constancia, dice, acudió a la cancillería, se formó, esperó como cualquier ciudadano hasta que le entregaron la carta de naturalización y firmó el acta en la que renunciaba a su nacionalidad argentina. La ley mexicana, sin embargo, permite la doble nacionalidad, y a pesar de ser un día importante, el deportista no recuerda la fecha en que se convirtió oficialmente en mexicano.
El 9 de julio de 2013, después de una década de radicar en México, Christian Chaco Giménez se volvió mexicano. El jugador arguyó que lo hizo en agradecimiento al país y por su familia, y no para ser convocado a la Selección Nacional, que entonces dirigía José Manuel de la Torre.
Fuentes consultadas revelan a Proceso que, en realidad, fue la Femexfut y la directiva del Cruz Azul las que intervinieron ante la SRE para agilizar el procedimiento. Al propio De la Torre le urgía contar con el mediocampista ante los apuros deportivos del combinado tricolor. El 9 de agosto, justo un mes después de haber recibido su constancia, Giménez fue llamado al equipo nacional.
Una nueva polémica se desató en octubre de ese año, cuando Rubens Sambueza, jugador del América, reconoció que en la cancillería lo ayudaron a agilizar su naturalización. El argentino anhelaba que el director técnico Miguel Herrera lo incluyera en el representativo patrio.
“Está todo en su trámite legal, obviamente después de que Miguel (Herrera) asumió (como técnico del Tri), mis papeles estaban abajo y los subieron, en el sentido de tratar de apurar la nacionalización. Hace rato que venía haciendo el trámite y ojalá que pueda salir cuanto antes”, declaró el 23 de octubre de 2013.
Pero la directora de Asuntos Jurídicos de la SRE niega que la dependencia haya dado un trato preferencial a Giménez y Sambueza. “Para nadie en particular. Aquí no hay ningún trámite fast track”.
El artículo 19 del Reglamento de la Ley de Nacionalidad establece que la SRE debe empezar a gestionar la carta de naturalización a más tardar 15 días hábiles después de haber recibido la solicitud. El Instituto Nacional de Migración tiene que emitir su opinión en un lapso no mayor a 45 días. Una vez que la cancillería reciba la opinión de Migración debe emitir una respuesta en tres meses, máximo. (Con información de Noé Zavaleta). l








