Convoca a los políticos honestos a buscar que EPN renuncie

Señor director:

Los gritos que se escuchan en las calles de México son dos:

1.- ¡Todos somos Ayotzinapa!

2.- ¡Fuera Peña Nieto!

Luego entonces, Peña Nieto no es Ayotzinapa. Peña Nieto no tiene autoridad moral; un impune en conflicto de intereses no puede atacar la impunidad.

El procurador general de la República no puede procurar justicia con consigna de Peña Nieto; decir que el Ejército Mexicano no tiene nada que ver en la tragedia de Ayotzinapa es tolerar la negligencia y no castigarla. A un mal médico que no hace lo que tiene que hacer se le castiga sin miramientos por negligente, y a un mal militar que ante la solicitud de auxilio no ayuda, igual.

Sé que en México las cosas no van a cambiar, porque la mayoría de todos los que están en el poder (con sus honrosas excepciones), para llegar ahí  tuvieron que embarrarse de corrupción. Se dan los puestos en mi país bajo compadrazgo o complicidad, nunca por preparación o currículo para el puesto asignado. Basta recordar la tragedia de la guardería ABC, en donde la jefa de Guarderías era gerente de un restaurante y decoradora de interiores, y el jefe del IMSS, un político, no médico.

No obstante, los mexicanos estamos en la mejor disposición de obsequiar el beneficio de la duda, como durante tanto tiempo lo hemos hecho. Sé que aún existen políticos honestos y comprometidos, sin importar partido. Un ejemplo incuestionable de preparación y honestidad es el priista doctor Jesús Kumate Rodríguez (exsecretario de Salud y premio Belisario Domínguez).

A este grupo de políticos comprometidos y honestos les solicitamos buscar la manera de que renuncie EPN. Esto dará una lección a nuestros futuros gobernantes, y así realmente México se estaría moviendo.

Atentamente

Francisco González Durán (médico)