Señor director:
En su visita a los 300 distritos electorales del país, Andrés Manuel López Obrador estuvo el 30 de enero en Torreón, Coahuila, y en un evento denominado Conferencia sobre la situación socio-política del país, el fundador y líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) fustigó duramente al presidente de la República, a quien llamó ladrón, igual, dijo, que los Moreira de Coahuila.
El dirigente opositor al gobierno llamó a los más de 400 reunidos en la plaza de armas a cuidar el voto y a “que no se metan los Moreira”, porque son buenos, señaló, para comprar el voto con dádivas como despensas, tinacos, pintura y últimamente televisores. La alusión a los Moreira seguramente se basó en que Humberto convirtió en comadre a la dirigente estatal del PRD, en el que antes militaba el propio AMLO.
En una “alusión fraterna”, criticó a los representantes de los medios de comunicación de La Laguna que, explicó, “en cuanto llego me hacen perder el tiempo en una conferencia de prensa, pero al día siguiente no publican nada porque ‘los maicean’”, refiriéndose a que reciben sobornos por no publicar sus declaraciones.
Relajado y de muy buen ánimo, refrendó su dicho de que el PRI y el PAN son lo mismo, y remató: “Ustedes aquí han tenido ya alcaldes panistas que fueron unos desvergonzados, que ven a la gente como mercancía”, y tras afirmar que el principal problema del país es la corrupción, pidió a los asistentes no perder la esperanza, porque, advirtió, “hay solamente dos vías para transformar al país: la lucha armada y la vía electoral pacífica. Y es esta última la que nosotros hemos escogido”, concluyó.
Atentamente
Eusebio Vázquez Navarro Matamoros








