Señor director:
Le ruego incluir en Palabra de Lector la siguiente carta, que dirijo al presidente Enrique Peña Nieto y al director general del IMSS, José Antonio González Anaya.
Señor presidente: El 22 de noviembre de 2014 traté de internar a mi padre Daniel Lara Nuchi en el Hospital de la Raza del IMSS, por un fuerte dolor abdominal que requería una intervención quirúrgica urgente.
Debido a que en aquel momento de la madrugada no contaba con los documentos que lo acreditan como derechohabiente del IMSS, el servicio y la atención médica de urgencia le fueron negados por el doctor José Luis Coca Santillana, asesor de la Coordinación Médica del mencionado hospital.
Cuando insistí yendo a hablar con él en repetidas ocasiones, ese doctor me solicitó 80 mil pesos en efectivo, “más lo que fuera saliendo”, para poder intervenir a mi padre quirúrgicamente.
Yo le pregunto, señor presidente: ¿Cuántos de nosotros traemos 80 mil pesos en efectivo en el bolsillo? Le pregunto.
Le ofrecí firmar un pagaré y una carta-compromiso para aclarar el estatus de mi padre ante el IMSS el siguiente lunes a primera hora (ya que esto ocurrió un sábado), y dejar mi automóvil en garantía.
Ante mis súplicas, el doctor Coca se dedicó a darme evasivas aventándose “la pelotita” con un tal doctor Chang, del mismo centro hospitalario, hasta que tajantemente expresó: “Aquí nunca nadie se ha atendido de la forma como tú propones”.
Ante esto, me vi en la necesidad de llevar a mi progenitor a un hospital privado, donde su intervención quirúrgica me generó gastos que no estoy en posibilidades de cubrir. Se trataba de una operación de vesícula biliar, pero debido a la demora en la atención médica de urgencia, mi padre sufrió un paro cardiaco y un choque séptico.
Las secuelas provocadas por la tardía intervención eran de carácter permanente e irreversible, por lo que sólo esperábamos su muerte, que se produjo el día 5.
Puedo demostrar que mi padre sí era derechohabiente del IMSS, pero aunque no lo fuera, debió atendérsele de urgencia. La negativa es una clara transgresión a la Ley General de Salud.
Actualmente me encuentro solicitando al IMSS el reembolso de los gastos erogados por mi persona en el hospital privado y una indemnización por los daños morales, físicos, económicos, personales, familiares, presentes y futuros, de esa negativa.
Todo lo expresado aquí está consignado y debidamente documentado en la queja al IMSS con referencia QC/UHGCMR/0035-12-2014, investigación médica que se está desarrollando en el Hospital de la Raza, dada la compleja situación moral y económica en la que nos ha dejado a mí y a mi familia la muy probable (y ahora efectiva) ausencia de mi padre.
Le solicito, señor presidente, que se investigue y sancione a fondo la actuación del doctor Coca por su negligencia, irresponsabilidad, arrogancia y falta de humanidad, quien aun cuando vive de nuestras cuotas al IMSS y de nuestros impuestos trata a los ciudadanos con la punta del pie, conducta por la cual mi padre falleció.
Su intervención directa, señor presidente, la solicito porque luego resulta que en el IMSS parece nunca haber responsables. (Carta resumida.)
Atentamente
Daniel Lara V.








