La precandidatura de Cuauhtémoc Blanco a la alcaldía de Cuernavaca revitalizó la “política de circo” que ha fomentado la mayoría de los partidos políticos. Con una constancia de residencia supuestamente irregular, el delantero de 42 años se inscribió como aspirante del Partido Social Demócrata local, pese a no tener ni la menor experiencia política y pocas veces se le ha visto en Morelos. El PRD ya anunció que impugnará el registro.
CUERNAVACA, Mor.- Hace unas semanas, en una de sus esporádicas visitas a esta ciudad –la cual busca gobernar–, Cuauhtémoc Blanco fue advertido de la descomposición social que sufre la capital morelense desde que, en diciembre de 2009, efectivos de la Marina acribillaron ahí a Arturo Beltrán Leyva, líder del Cártel de los Beltrán Leyva.
“¡Pinches políticos!”, estalló el exfutbolista en una reunión informal. Y cuestionó al presidente del Comité Ejecutivo Estatal del Partido Social Demócrata de Morelos (PSD-M), Eduardo Bordonave, a quien apenas conocía: “Si ustedes están en la política, ¿por qué no hacen algo por la ciudad?”.
Bordonave reviró: “Para hacer algo tenemos que ganar las elecciones, y para ganar necesitamos que la gente nos conozca; y de repente no tenemos los recursos económicos. Y ahora menos, con la nueva ley (político-electoral) que nos prohíbe contratar espacios en radio y televisión”.
El dirigente del PSD en Morelos, relata en entrevista, intentaba convencer al futbolista de que, en la cancha política, la asignación del presupuesto es un círculo vicioso, donde los recursos se entregan en función del resultado de las votaciones anteriores. El PSD-M conoce bien ese problema: en las elecciones para gobernador de 2012 acabó en penúltimo sitio, sólo delante de Movimiento Ciudadano, con 4 mil 897 votos, 4.8% del padrón electoral.
Julio Yáñez, el empresario que presentó a Blanco ante Bordonave, fue el aspirante a la gubernatura derrotado aquel año, en lo que fue su segundo tropiezo tras perder los comicios para la alcaldía de Cuernavaca en 2009.
En ese contexto, el presidente del PSD-M le insistió a Blanco que para conseguir más recursos es necesario que la gente conozca y quiera a los candidatos: a fin de cuentas, el otrora seleccionado nacional es la figura mediática de Bordonave para la alcaldía de Cuernavaca en la contienda de junio próximo.
El combate
La Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Morelos dificulta las aspiraciones del jugador de 42 años. En el artículo 117 pueden leerse los requisitos de elegibilidad para ser miembro de un ayuntamiento o ayudante municipal: “I. Ser morelense por nacimiento o ser morelense por residencia con antigüedad mínima de 10 años anteriores a la fecha de la elección, en pleno goce de sus derechos como ciudadano del estado; II. Tener cinco años de residencia en el municipio o la población en la que deba ejercer su cargo”.
En consecuencia, el PRD busca impedir la campaña de Blanco, y desde ahora el presidente del Comité Ejecutivo Estatal perredista, José Luis Correa, anuncia que el partido dominante en Morelos impugnará la candidatura del futbolista.
Asegura que hay irregularidades en la constancia de residencia que el ayuntamiento de Cuernavaca le expidió.
Cuando Blanco sea nombrado oficialmente candidato del PSD-M, adelanta Correa, se emprenderán acciones legales: “Contamos con sólidos elementos para invalidar un registro que no cumple con el requisito de la residencia”.
El perredista apunta que también solicitará una investigación al Registro Federal de Electores ante la sospecha de que el jugador tramitó su credencial del Instituto Nacional Electoral apenas unas semanas antes del anuncio de su precandidatura.
“La (Suprema) Corte tiene otros criterios: puedes tener propiedades en varias entidades de la República –hecho utilizado por Blanco para obtener la controvertida constancia– pero no puedes ser residente en varios estados del país”, asevera.
“Uno se forja una idea de las personas que viven en la ciudad, por lo tanto, al tratarse de una figura pública, sería normal que Cuauhtémoc tuviera algún tipo de acercamiento con la sociedad. En realidad nunca lo ha tenido. Ahora lleva dos años jugando para equipos de Puebla, pero antes jugó en Estados Unidos y tuvo su residencia en Chicago de 2007 a 2009”, expone Correa con las estadísticas del jugador en la mano. “También jugó en Santos Laguna en 2009, en Veracruz e Irapuato en 2010, en Dorados de Sinaloa de 2012 a 2013, en Lobos BUAP de 2013 a 2014 y en Puebla está desde 2014. ¿En qué momento ha vivido en Cuernavaca?”
Correa considera que la precandidatura de Blanco evidencia que el PSD-M está haciendo “un uso mediático irresponsable para trepar en la candidatura a una figura pública conocida por hechos ajenos a la contienda política. ¿Qué pretende el PSD? Generar las condiciones para no perder el registro local y jalar un poco la votación creando una especie de política de circo.
“No es la única vez que los partidos han postulado a candidatos del medio deportivo: Rubén El Púas Olivares fue candidato del Partido Socialista de los Trabajadores a una diputación local en el Distrito Federal, y el exárbitro Gilberto Alcalá fue diputado local por el PAN en Morelos. Es un hecho que la presencia de deportistas tampoco ha propiciado un gran resultado ni un gran efecto electoral. Sin embargo, sacan votos para mantener el registro.”
El dirigente del partido de izquierda no mencionó que el PRD también ha promovido a deportistas, como la exvelocista Ana Gabriela Guevara, quien ganó una curul en el Senado en 2012, o Iris Mora, una exseleccionada nacional de futbol y ahora entrenadora que actualmente busca ser diputada federal por Quintana Roo. Por el PRI, en tanto, Fidel Kuri –propietario de los Tiburones Rojos del Veracruz– quiere ser diputado.
Correa, empero, no entiende las razones de Blanco para incursionar en la política: “Viene directamente a quemarse. No tenía necesidad de hacer este tipo de cosas, a menos que haya dilapidado toda su fortuna. Las elecciones no se ganan con los pies. La política es un juego que hay que ganar con la cabeza”.
–¿Entonces Blanco no llegará a candidato? –se le pregunta.
–Tal vez sí llegue a candidato, pero en el momento en que se registre lo vamos a combatir legalmente. La autoridad resolverá lo conducente. Incluso si este escenario nos fuera desfavorable, a Cuauhtémoc lo derrotaremos con los votos. Aquí, Blanco no va a hacer ni la cuauhtemiña.
“La realidad es que Cuauhtémoc no sabe de política. En un debate lo van a hacer pinole. Basta que le pregunten: ¿Cuántas toneladas de basura se generan en Cuernavaca? El debate ubicará a cada quien en su nivel. En el PRD no hay temor, porque las personas que van a representarlo tienen la consistencia intelectual para afrontar el debate contra el que sea.”
Más aún: el perredista anticipa que debe investigarse el dinero que Blanco reciba del PSD. “Muchos futbolistas profesionales disfrazan sus ingresos a través de dobles contratos, y eso amerita una investigación de naturaleza fiscal. No creo que Cuauhtémoc venga a este municipio a hacer un espectáculo por simple gusto”.
Las probabilidades
Blanco divide opiniones desde su destape oficial, el 22 de enero, y a pesar de que los partidos todavía no determinan a sus candidatos oficiales, su imagen y la de Jorge Messeguer (precandidato perredista a la alcaldía de Cuernavaca y exsecretario de gobierno de Graco Ramírez) ya decoran los espectaculares que flanquean las principales arterias y los autobuses del transporte público.
El anuncio de las aspiraciones políticas de Blanco se produjo en pleno desarrollo del torneo Clausura 2015 de la Liga Mx. En la actualidad, el ariete cumple su segunda temporada con el Puebla.
Un día después del anuncio, la Federación Mexicana de Futbol advirtió que sus afiliados deben mantener una posición neutral en asuntos de índole política o religiosa. Para efectos prácticos, el astro deberá renunciar al futbol a más tardar en abril, fecha que coincide con la conclusión del torneo y el arranque de las campañas en Morelos.
Blanco nació en la Ciudad de México, en el barrio de Tlatilco, el 17 de enero de 1973, y creció en el barrio de Tepito. Al menos desde 2000, desde su incursión en el futbol español, no mantiene una residencia fija.
El día de su presentación oficial como precandidato, Blanco denunció con el rostro endurecido que fue amenazado “un poquito” para no contender por el ayuntamiento de Cuernavaca.
Bordonave señala que sabe quiénes amenazaron a su precandidato y quién está detrás de esa maquinación: “Ya se ve qué tipo de intereses estamos tocando”.
–¿Estas amenazas provienen de algún partido político? –se le inquiere.
–Es algo muy sencillo: ¿Quiénes tienen algo que perder en todo esto? Si sales a las calles vas a ver muchos espectaculares del PRD.
–¿Ven a Cuauhtémoc Blanco como presidente municipal de Cuernavaca?
–Lo vemos con una campaña exitosa, y por lo que hemos percibido en las calles nos da para llegar a la alcaldía y para más, para impulsar diputaciones. Muchos piensan que nos estamos colgando de la imagen de Cuauhtémoc. La idea es ganar la presidencia municipal de Cuernavaca con la imagen de Cuauhtémoc. Pero hay otra realidad: el partido ha ido solo en elecciones y hemos mantenido el registro. Nos han criticado, pero habrá que criticar a aquellos partidos que buscan alianzas en lugar de competir con sus candidatos propios.
Bordonave confía en el triunfo electoral pese a que “como partido tal vez no tengamos la estructura para la defensa del voto, porque hemos tenido representantes en las casillas, pero después de un rato se desaparecen como por arte de magia. Claramente nos dicen que se pasaron de bando porque los otros partidos les ofrecieron dinero. En este tipo de casos se dan todas las mañas electorales”.
–¿Existe el riesgo de que el PSD pierda la candidatura de Blanco por una impugnación?
–Existe el riesgo de que los partidos políticos mañosos se salgan con la suya. Hay el riesgo de que el perdedor no sea el PSD, sino que la misma ciudad pierda una opción real con un candidato que puede ganar. No se trata de vencer a los demás partidos, sino a los políticos.
“Asumimos el riesgo de que los políticos mañosos se salgan con la suya. Al final la decisión la tomará el Tribunal Federal Electoral, en el que siempre hemos confiado y nos ha dado la razón en la mayor parte de los asuntos.”
Como sea, el presidente del PSD adelanta que el futbolista será designado el 7 de marzo candidato oficial del partido, si bien admite que inscribieron a otro precandidato, César Baena, por “una cuestión de llevar un acompañamiento” en la precampaña. Las reglas electorales establecen que no puede haber precampaña si sólo hay un candidato.
Bordonave niega que Blanco reciba un peso del PSD tras haber aceptado la precandidatura. “Si tenemos 1 millón 300 mil pesos para todas las elecciones del estado (entre ellas 33 presidencias y 18 diputaciones), no nos alcanzaría para pagarle. Habrá que remontarse a la historia, incluso a las notas periodísticas que mencionan los contratos firmados por Blanco. Sería absurdo pensar que podemos pagarle”.
Por el contrario, admite que buscará que el jugador realice su propia inversión al partido. “Todavía no ha llegado ese momento, porque él nos dijo: ‘Espérense a que sea candidato y ya verán que la gente va a jalar conmigo’”.
Bordonave garantiza que, de ser necesario, Blanco debatirá públicamente. Y adelanta que para suplir la inexperiencia del precandidato en cuestiones políticas, el partido ya mantiene pláticas con colegios de profesionistas para integrarlos a las actividades municipales.
Al final de cuentas, afirma, “si Cuauhtémoc se sabe defender a las patadas, no creo que no sepa defenderse de las realidades de esta ciudad, máxime cuando ni siquiera ha tocado un peso del erario”.








