El caso judicial del pitcher mexicano Daniel Pesqueira –quien quiso ir a jugar a Estados Unidos pero fue frenado por los Diablos Rojos y la liga mexicana– entró a una fase crucial: los acusados clave ya declararon y el juzgado reunió elementos fundamentales para fallar en un litigio que tendrá amplias repercusiones. La decisión dará el golpe de gracia –o convalidará– a los contratos “abusivos” que los equipos mexicanos hacen firmar a los jóvenes con la aquiescencia de las autoridades estadunidenses.
El presidente de la Liga Mexicana de Beisbol (LMB), Plinio Escalante, afirma que las demandas del empresario tijuanense David González no tienen sentido puesto que el pelotero mexicano Daniel Pesqueira –a quien González representa e intentó vender a Medias Rojas de Boston– entrena desde hace dos años con el equipo Diablos Rojos del México, al cual supuestamente pertenece.
El 23 de enero, durante más de ocho horas, el directivo declaró ante los abogados de González y el representante de un juez de la Corte de San Diego, California, donde está radicada una de las dos demandas que el empresario interpuso contra las Grandes Ligas y la LMB por haber interferido en la contratación de Pesqueira con Medias Rojas de Boston en marzo de 2012.
Con base en la declaración de Escalante y en la documentación que le solicitó la Corte, el juez determinará si tiene o no jurisdicción sobre la LMB para determinar si son válidos los contratos que esa liga envió a la National Association Baseball League y ésta, a su vez, a Grandes Ligas, institución responsable de pedirle a Boston el regreso de Pesqueira a México.
Si el juez determina que tiene jurisdicción sobre la LMB, se reanudará la demanda que González presentó en la Corte Superior de California en el condado de San Diego –número 37-2014-00005652-CU-BT-CTL– contra Grandes Ligas, a la cual acusa de ayudar a la liga mexicana a “esclavizar a los peloteros mexicanos”.
Los jugadores mexicanos no pueden firmar contratos con equipos ligamayoristas como agentes libres –como ocurre en la República Dominicana o Venezuela– y la única vía para llegar a esos clubes es a través de uno de los 16 equipos de la LMB y pagando 75% de su contrato a esta liga.
En febrero de 2012 el pitcher zurdo Daniel Pesqueira Arellano se presentó en Fort Myers, Florida, donde Medias Rojas de Boston tiene su campo de entrenamiento primaveral. El jugador sería evaluado y si a la organización le gustaba su desempeño, le ofrecería un contrato para la temporada regular. El equipo hizo ese acuerdo con David González, quien oficialmente representaba en ese momento al pelotero.
El 6 de marzo, empero, el scout de Boston, Eddie Romero, informó a González que el equipo regresaría a Pesqueira a México porque la LMB le avisó que tenía contrato vigente con los Diablos Rojos y, por lo tanto, no podía entrenar ni ser vendido a un equipo de Grandes Ligas. Como el jugador aparecía en la lista de reservas de la LMB, no era elegible (Proceso 1995).
“El equipo, en este caso Diablos, firmó un contrato con un pelotero y lo mandó escaneado vía correo electrónico a la LMB, es un procedimiento válido y lo permitimos. La LMB no puede poner a ningún pelotero en la lista de reserva si no tenemos el contrato. Y ahí están los contratos de Pesqueira, con su firma, con el consentimiento del papá y el acta de nacimiento del muchacho”, explica Escalante.
–Pero el jugador y su padre alegan que sólo firmaron un documento, en 2009 –se le señala.
–Bueno, pero sigue perteneciendo al equipo México.
–¿Cómo, si no volvió a firmar nada? Ni lo entrenaron.
–Es que así son las reglas del beisbol. Pesqueira ha estado jugando para los equipos de los Diablos Rojos, en la Liga Norte de México con Marineros de Ensenada y también estuvo en Tepic con el equipo sucursal, y ya entrenó en la Academia de la LMB en El Carmen, Monterrey. Él ha seguido firmando contratos y jugando con Diablos. Para 2015 ya firmó su contrato y está invitado al campo de entrenamiento de Diablos Rojos. No entiendo qué pretende David González.
Este último, por separado, revira: “Como esclavizan a los peloteros, no se pueden ir a ninguna parte. Pesqueira está ahí porque no le queda de otra, el muchacho quiere jugar”.
La historia
En septiembre de 2013 Daniel Pesqueira y su padre, Alberto Pesqueira, determinaron que el pelotero se integrara a los Diablos Rojos del México, cuyo presidente ejecutivo es Roberto Mansur Galán.
Primero se presentó en la Academia de Beisbol Alfredo Harp Helú, dueño de los Diablos Rojos y Guerreros de Oaxaca, donde estuvo mes y medio. Después pasó otros 15 días en la Academia de la LMB en El Carmen, Monterrey, y luego entrenó con los Diablos Rojos Universitarios de la Liga de Beisbol del Noroeste, en Tepic, durante la temporada invernal.
En el verano de 2014 se integró a los Marineros de Ensenada, equipo sucursal de los escarlatas en la Liga Norte de México. Ese año volvió con el equipo de Tepic.
“En 2014 les firmé, ahora sí, un contrato a los Diablos, con la nueva firma que tengo desde que cumplí 18 años. Diablos me dijo que firmáramos para hacer pretemporada y ver si me quedaba en el equipo (en la LMB) o me mandaba a sucursales. No tuve buen desempeño y me fui a Ensenada con los Marineros todo el verano”, dice el joven Pesqueira en entrevista.
–¿Estás con Diablos por voluntad propia o porque no tienes más remedio?
–La verdad es que ya estábamos enfadados mi papá y yo. Iba a estar sin jugar hasta que la demanda se resolviera, pero mi papá estaba harto y yo ya quería jugar donde fuera. No me quedó de otra más que jugar en México porque Diablos no me soltó. Me iba a quedar como el perro de las dos tortas. Por eso decidí irme con los Diablos. Mi papá me dijo que ya no peleara más y me fuera con ellos.
–¿Has hablado con Roberto Mansur sobre este asunto?
–Mansur fue a la academia y habló conmigo sobre la demanda. Me dijo que si me hubiera quedado con ellos ya estaría en Estados Unidos y que por aferrado sigo batallando.
–¿Le dijiste que el único contrato que firmaste es el de 2009 y nada más?
–La verdad, no. Como dicen, Mansur es Mansur (el hombre más poderoso del beisbol profesional mexicano) y ya no le quise mover. Yo no quiero tener problemas con Diablos. Pero es verdad que lo único que firmé fue en 2009 en Chulavista a Donald Cañedo (scout de Diablos) cuando me invitaron a ir a la Academia de Oaxaca. Fue todo lo que firmé y otra vez hasta 2014 por mi propia voluntad. Los otros contratos de 2010 y 2011 y de los años que sean yo no los firmé.
–¿Estás contento con Diablos o preferirías que te soltaran para irte con otro equipo en México?
–Estoy muy a gusto. No puedo quejarme porque es una de las mejores organizaciones. La única molestia que yo tengo es que presentaron esos contratos que yo no firmé. Por lo demás, me han tratado bien, me han entrenado bien, desde que llegué he sentido el apoyo y me han atendido mis lesiones. Estoy probando suerte aquí, a ver si es cierto, como ellos me prometieron, que me van a mandar a Estados Unidos.
“Mansur prácticamente me dijo: ‘Con ese físico y con lo que estás tirando, nosotros te aseguramos que vamos a ir a Estados Unidos; sólo es cuestión de que tires strikes y conserves tu velocidad, que es muy buena’. Con todo este problema yo estaba perdido, preocupado porque no podía jugar en ningún lugar. Tuve que empezar de cero.”
–¿Le guardas rencor a Mansur y a la liga mexicana porque ya estabas entrenando con Boston y te regresaron?
–La verdad sí, porque no sólo era Boston. Tampa Bay y otros equipos estaban interesados. Pero ni modo. Ahora estoy con Diablos y qué les puedo decir.
Versión en duda
Es falso que Boston tuviera intenciones de contratar a Pesqueira, como señala David González en las demandas, aclara Plinio Escalante. Refiere que la directiva de Medias Rojas le hizo saber al vicepresidente de Operaciones de Beisbol y Negocios de la Minor League Baseball, Tim Brunswick, que sólo le estaban haciendo el favor al ligamayorista Adrián González, hijo del empresario tijuanense, de invitar a su amigo a entrenar.
En la comunicación vía correo electrónico entre Escalante y Brunswick, el 6 de marzo de 2012 –a la cual tuvo acceso este semanario–, este último escribió que Boston le aclaró a Grandes Ligas que Adrián González y Pesqueira son amigos, que el club nunca tuvo intención de ofrecerle un contrato al pitcher y el único propósito por el cual lo tenían en Fort Myers, en el entrenamiento de primavera, fue por hacerle un favor a su jugador.
“No me dieron chance por ser amigo de Adrián. Él nunca se metió para decir que me echaba la mano. Todo lo hice con el sudor de mi frente”, alega Pesqueira.
El pelotero, quien en abril cumplirá 21 años, agrega que antes de ir al campo de entrenamiento con Boston, el scout Eddie Romero fue a verlo lanzar en Tijuana. Le pidió que tirara dos entradas y lo filmó. En Florida estuvo dos semanas. Los primeros cuatro días no entrenó por esperar que el médico del equipo le hiciera exámenes físicos. Si los pasaba, podía empezar a entrenar, le dijeron.
Durante una semana trabajó a la par que el resto de los jugadores de Grandes Ligas y Ligas Menores. Dice que en su última sesión de bullpen, recibió comentarios buenos por su trabajo.
“Eddie me filmó y me preguntó si me quería quedar con Boston. Le dije que claro que sí, pero que ellos tenían la última palabra. Me dijo que iba a tirar en los primeros días de entrenamiento para checarme. Tiré bullpen y ya iba a lanzar en partidos. ‘Si te va bien te vamos a firmar’, eso me dijeron tres días antes de que me regresaran a México”, sostiene.
David González añade: “Antes de que Daniel se fuera a Fort Myers yo negocié con Eddie un pago de 200 mil dólares y eso no lo puede negar en la Corte, porque va a declarar con detector de mentiras y, si miente, puede ir a la cárcel. Aunque me haya ofrecido un dólar, ya hay una negociación”.
–¿Tiene algo por escrito que respalde su dicho? –se le inquiere.
–No, pero en Estados Unidos no hay problema. Lo verbal cuenta. Lo puedo llamar a la Corte, a su tiempo, una vez que se quede la demanda en California. Romero va a tener que decir la verdad. No estoy jugando, estoy haciendo lo que me decidí a hacer: voy a desenmascarar a la Liga Mexicana por todas las cosas chuecas que ha hecho.
“Ningún equipo de Estados Unidos puede firmar la exclusividad de contratar sólo peloteros mexicanos a través de la liga, porque se mete en un problema. Es discriminatorio y está ayudando a esclavizar a los peloteros mexicanos. No lo puede hacer Grandes Ligas ni Ligas Menores ni nadie en Estados Unidos. Están metidos en la bronca más grande de su vida y creen que con palabras lo van a resolver.”
David González añade que las respuestas en la declaración de Escalante quedaron archivadas en 184 hojas. Informa que se le requirieron más de 150 documentos al presidente de la LMB, pero sólo entregó alrededor de 20.
“Quedó de entregarlos esta misma semana. Entre lo que no entregó están dos de los seis contratos de Daniel Pesqueira que dijo que están registrados en la liga. ¿Sabes cuál es uno de los que no entregó? El contrato de 2009, el único que Daniel y su papá reconocen que sí firmaron. Dijo que no sabía que ese papel existía. ¿Entonces por qué anda declarando que son seis?, ¿entonces por qué mandó la información a la National Association para decir que Daniel le pertenece a los Diablos y por qué le avaló esos seis contratos a los Diablos y ahora sale con que no sabía?”
Indignación
El 29 de enero el director general de la Fundación Telmex, Arturo Elías Ayub, presentó la temporada 2015 de la Liga Telmex de Beisbol, que llevará el nombre de Adrián González, con cuya familia, dijo, trabajarán para desarrollar peloteros mexicanos de 14 y 15 años, quienes participarán en un torneo con fases municipales, regionales y una final nacional.
El torneo que se realizará desde ahora y hasta julio próximo servirá como semillero para que los González capten jóvenes talentosos a fin de ayudarlos a convertirse en profesionales y llevarlos a las Grandes Ligas.
“Es una barbaridad lo que está pasando”, dijo Elías Ayub en relación con el sistema que opera en México, donde los peloteros que aspiren a jugar en las Ligas Mayores tienen que firmar forzosamente con un club de la Liga Mexicana.
“Yo sí voy a hacer un gran esfuerzo con las autoridades porque estas cosas no pueden ser. Esto acaba siendo una piedra en el camino para nuestros jóvenes mexicanos. Podemos empezar por pedir a los papás de esos jóvenes que no firmen contratos a lo tonto (con equipos de la LMB), porque firman un contrato que los ata casi para toda su vida.”
–¿Esto es similar al “pacto de caballeros” que opera en el futbol? –preguntó un reportero a Elías Ayub.
–Es más grave en el beisbol, porque un equipo de futbol no puede firmar tantos jugadores, hay un límite; y aquí (un club) puede tener a mil chavos firmados. Además, no creas que les dan mil dólares al mes. Firman gratis y los firman muy chavitos.








