Hace 15 años, el presidente del comisariado del Ejido de Mesa de San Juan Bautista hizo dudosos intercambios de terrenos por favores con diversos políticos del estado, y en especial del municipio, denuncian los colonos de Pedregal de Monticello. Lo malo es que, dicen, esos líderes de ejidatarios y funcionarios zapopanos siguen sacándole jugo a ese negocio: vendieron tierras que no les pertenecían y afectaron espacios públicos de la colonia, además de su abasto de agua potable.
Habitantes de la colonia zapopana Pedregal de Monticello, en el kilómetro 13.5 de la carretera a Colotlán, se quedaron sin áreas verdes porque el Ejido de Mesa de San Juan Bautista las vendió a particulares para su urbanización.
Los ejidatarios también se deshicieron de las áreas de donación destinadas a una escuela, un jardín de niños, un mercado y un centro de servicios médicos, que debía construir el ayuntamiento. Los denunciantes señalan que el expresidente del comisariado ejidal, Sacramento Ramírez Ramírez, vendió y regaló en total tres hectáreas.
Algunos entrevistados pidieron omitir su nombre por temor a represalias, pero el profesor jubilado Jesús Delgado y Antonio Quintero Águila declaran sin reservas. Ya fueron amenazados de muerte por denunciar ante las autoridades la venta ilegal de esos terrenos.
Una mañana, Quintero Águila encontró atorada en la rejilla de su puerta una hoja de papel con el mensaje: “Vale más que te calles el hocico o se los va a llevar la … a ti y al profe Chuy”. Desconocidos han ido algunas noches a “tirar balazos” frente a su casa, para amedrentarlo.
Según los entrevistados, la mesa directiva del ejido hizo un gran negocio con la venta de tierras que no son suyas. Delgado relata que hace aproximadamente dos décadas los colonos compraron sus terrenos a los comuneros, pero en el proceso de regularización descubrieron que el asentamiento no les pertenecía a éstos.
Para sustentar su afirmación, muestra el oficio fechado el 12 de mayo de 2014, en el cual José Alfredo Magaña Luqui, jefe de Asistencia Técnica del Registro Agrario Nacional (RAN), le hace saber al subdelegado técnico de la misma dependencia, Andrés Garibaldi Morales, que la colonia El Pedregal, con una superficie de poco más de 42 hectáreas, “se encuentra fuera de cualquier afectación de origen ejidal y/o de bienes comunales”.
Delgado señala que a pesar de que su estafa fue descubierta, la mesa directiva del ejido sigue metiendo las manos en los asuntos de la colonia y ahora pretende que las calles de acceso público sustituyan a las áreas verdes y de donación que vendieron a particulares.
Detalla que esta propuesta salió a flote el 25 de julio pasado, en una reunión de funcionarios de Zapopan, la asociación vecinal y la mesa directiva del ejido para discutir cómo se repondrían las áreas verdes.
Recuerda que a esa reunión acudieron el regidor panista José Antonio de la Torre Bravo; el director de Gestión y Administración de Reservas Territoriales, Carlos Octavio Hernández Álvarez; un representante de la síndico Beatriz Ramírez Alcocer, y otros funcionarios que no dieron su nombre.
Hasta entonces los colonos se enteraron de que el ejido no sólo pretende cerrar las calles, sino que propuso que la escuela se construyera sobre dos barrancones por los que fluye un cauce natural de agua y, además, ofreció a las autoridades que aceptaran terrenos fuera de los límites de la colonia, en una zona donde están vendiendo lotes para fundar un nuevo asentamiento cercano al vertedero de basura de Picachos.
Resalta que la colonia tiene su asociación vecinal, pero no actúa como tal porque sus funcionarios están subordinados al ejido. Incluso, relata, la secretaria de la misma, Bertha Alicia Rodríguez Pérez, es al mismo tiempo tesorera ejidal, y su presidente, Manuel Gómez Hernández, “ha tenido el descaro de sacar de las asambleas a los residentes que no están de acuerdo” con sus decisiones.
A decir del profesor Delgado, el año pasado Gómez Hernández trató de imponer a los colonos una cuota para que el ejido otorgara constancias que facilitarían la escrituración de los terrenos, todo a sabiendas de que éstos nunca fueron ejidales.
Señala que el 20 de noviembre pasado los colonos le enviaron al presidente municipal de Zapopan, Héctor Robles Peiro, un oficio para informarle de su sospecha de que el titular de la Dirección de Gestión y Administración de Reservas Territoriales del ayuntamiento negoció con la mesa directiva del ejido, que supuestamente le daría dos lotes, cada uno de mil metros cuadrados, a cambio de no “molestarlos”.
En dicho oficio se advierte que no es el único funcionario bajo sospecha de obtener terrenos de esa forma. El regidor panista José Antonio de la Torre Bravo también es señalado de recibir un lote de 3 mil metros cuadrados para edificar una casa de campo. De acuerdo con el oficio de los colonos, fue el propio expresidente del comisariado ejidal, Sacramento Ramírez Ramírez, quien le obsequió ese predio al regidor en 2012, cuando éste era coordinador del grupo parlamentario del PAN en el Congreso estatal, a cambio de que le consiguiera un trabajo en el ayuntamiento de Zapopan.
“La persona que construyó en las áreas verdes es el regidor José Antonio de la Torre y el que regaló o vendió es el señor Sacramento Ramírez Ramírez, quien públicamente, en una asamblea de la asociación de vecinos, aceptó haber vendido los terrenos destinados a las áreas verdes y quien ahora es trabajador de ese H. ayuntamiento, hoy bajo su atinada dirección”, dice el documento dirigido a Robles Peiro.
Pecados terrenales
Este semanario buscó el nombre de Ramírez y Ramírez en la nómina del ayuntamiento, pero la página de Transparencia no lo registra. No obstante, varios colonos afirman que el excomisariado ejidal circula en un vehículo del municipio y lo utiliza incluso los días festivos y fines de semana.
El profesor Delgado no es el único que atribuye la propiedad de la casa de la calle Zafiro al panista De la Torre Bravo. Otros entrevistados dicen que ven entrar y salir de ahí al regidor, a su esposa y su hija.
Esa construcción es bien conocida porque los habitantes del Pedregal de Monticello saben que afectó su abastecimiento de agua. Quintero Águila explica que la vivienda se levantó en una ladera y, para nivelar el terreno, se utilizó el material que estaba destinado a la construcción de un tanque elevado.
Prosigue: como los vecinos pretendían que el agua cayera a las casas por gravedad, cooperaron con 30 mil pesos para el diseño de dicho tanque, pero cuando llegó el material los responsables de la obra lo desviaron al domicilio de “Pepe Toño” porque, dijeron, esas eran las órdenes del político panista.
Según otro colono, él llegó a contar 80 góndolas cargadas de arena y piedra que fueron a parar a la casa del regidor. Y en cuanto al agua, ya sin el material requerido, los responsables de la obra sólo construyeron un aljibe que no responde a las necesidades de la gente.
Cada semana el ayuntamiento de Zapopan tiene que abastecer el aljibe con agua proveniente de uno de sus tanques de almacenamiento que se encuentra en una ampliación de Copala, pero no alcanza para todas las viviendas, así que deben surtirse mediante pipas.
Los habitantes están indignados porque mientras ellos tienen problemas de abasto de agua potable, al regidor del PAN le alcanza para llenar su alberca.
Una entrevistada relata que cuando Ramírez y Ramírez estuvo al frente del Ejido, hace 15 años, regaló terrenos al por mayor a las autoridades en turno, entre ellos a un alcalde de Zapopan: Cornelio Ramírez Acuña. Y aunque puede haber más funcionarios involucrados, dice, los colonos no tienen la certeza de quiénes son, porque el ejido nunca actúa con transparencia.
Comenta que en estos años han disminuido los integrantes del ejido: eran más de 100 y sólo quedan 25, pero mantienen el control sobre la colonia.
Al respecto, el profesor Delgado menciona que los colonos le han pedido a Robles Peiro que se investigue a los funcionarios señalados de recibir lotes en la zona, y que se proceda contra los ejidatarios que vendieron las áreas de donación destinadas al equipamiento de servicios, pero no han tenido respuesta del presidente municipal priista.
Agrega que también solicitaron el apoyo del gobernador Aristóteles Sandoval mediante una carta que le enviaron el 26 de noviembre pasado y donde expusieron que la Dirección de Obras Públicas de Zapopan ocultó los planos de los predios donados para el equipamiento de la colonia. Pero el gobernador tampoco responde.








