Sobre la muerte

–¿En qué piensa, don Alejandro?

–En que yo sí pude despedirme de mi hermano, de mi papá. Y en que Javier (Sicilia) no pudo despedirse de su hijo…

Asistíamos a la velación de Juanelo, el asesinado hijo de nuestro queridísimo Javier, en Cuernavaca… Y don Julio no dejaba de mirarme con su mirada persistente, incómoda. No me dejaba estar conmigo.

–¿Qué piensa de la muerte?

Lo miré, tranquilo:

–Pues… Ocurre… Y ya.

–¿Y ya?

–Eso creo. ¿De qué sirve especular sobre ella?…

Don Julio observó el desgarrador entorno de dolor y lágrimas. Su mirada durísima se tornó, de súbito, infinitamente triste…

–Vea esto, don Alejandro… La muerte ocurre… ¿y ya?