Tras el brillo de las estrellas del espectáculo deportivo que es el futbol profesional, está el trabajo de especialistas en detectar a los jóvenes prospectos, pulir su técnica e impulsar sus carreras. Uno de los más reconocidos es José Luis Real, cuya vida y logros pueden leerse ahora en un libro singular.
En el libro Un formador Real, el periodista deportivo Enrique León Candiani presenta la biografía de José Luis Real Casillas, uno de los más reconocidos impulsores de futbolistas mexicanos. Con una primera edición de mil ejemplares e impreso con el apoyo de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), el texto narra en 122 páginas pasajes de la vida personal del Güero Real y de su notable trayectoria en este deporte.
Compuesto de seis capítulos, impreso en papel couché y abundante en fotografías, el libro relata la vida de José Luis Real en el seno familiar, donde a temprana edad asumió el rol de padre de sus seis hermanos, así como sus andanzas por el mundo del futbol, primero como mediocampista de Chivas del Guadalajara y luego del Atlas; después como técnico en selecciones nacionales menores, en liga de ascenso y en primera división. Por último, se narra su destacada trayectoria como detector, formador e impulsor de talentos.
León Candiani destaca en su obra la parte humana del Güero Real, expone sus principios relacionados con el fortalecimiento mental y espiritual del jugador y cuenta diversas anécdotas, que van desde el consejo recibido por César Luis Menotti de nunca hablar mal de los compañeros de profesión, hasta la confianza que le dio Marcelo Bielsa al incluir en la plantilla del Atlas a Jared Borgetti. Gracias al Güero y a su equipo de colaboradores, el ahora máximo goleador en la historia de la selección mexicana tuvo una oportunidad con el equipo rojinegro, a pesar de que el célebre Loco Bielsa consideraba que el entonces joven delantero era torpe y le faltaba coordinación.
El libro incluye prólogos de personajes destacados del medio futbolístico, como el comentarista deportivo Emilio Fernando Alonso y el director técnico Manuel Lapuente, a quien Real considera uno de sus maestros.
Y en la contra de forros del libro, el periodista Jaime García Elías concluye que el legado por excelencia de José Luis Real “ha consistido en ser congruente con la convicción de que el futbol, más que un fin, debe ser un medio para formar mejor a los seres humanos en temas como la disciplina, la gallardía, la nobleza; la exigencia implícita en la competencia; el respeto a las reglas del juego, al adversario, al árbitro y al público; la preocupación por la salud (con el consiguiente rechazo a las drogas)”.
El propio Güero escribió el último capítulo; en él afirma que para aspirar al éxito debe privilegiarse la actitud, el trabajo y la disciplina por encima de las propias condiciones futbolísticas del deportista:
“Si un jugador presume de cualidades óptimas en la cancha y deja a un lado la disciplina se perderá más rápido de lo que cree; pasará al archivo de: ‘Fueron los reyes del barrio y grandes jugadores, pero nunca los grandes futbolistas’. Sin embargo, aquellos que cumplen con los requisitos mínimos en aptitudes, pero se comprometen a un trabajo constante en horas, días, meses y años con una actitud de alcanzar la meta, superarán a los más talentosos.”
En este apartado destaca la miniguía del Güero para detectar talentos, que se acompaña por las cualidades básicas que a su juicio debe reunir un formador. Se trata de información que vale la pena leer con detenimiento, si tomamos en cuenta que futbolistas de la talla de Javier Chicharito Hernández, Carlos Vela, Rafael Márquez y Oswaldo Sánchez, portero recién retirado, y otros jugadores más, fueron influidos por el trabajo de José Luis Real Casillas en fuerzas básicas. A éstos hay que sumarles nombres como Pável Pardo, Jesús Corona, Carlos Salcido, Omar Bravo, Marco Fabián y decenas más, quienes en gran parte son resultado del excelente de su trabajo en las canteras de Atlas y Chivas, último equipo en el que ahora está de regreso
Más allá del interés que puede generar la vida y obra de un hombre exitoso en el ámbito del deporte de alto rendimiento, Un formador Real es una referencia obligatoria para quienes trabajan, o desean hacerlo, con jóvenes talentos del futbol en nuestro país.








