El 18 de junio último desapareció el litigante Óscar López Susarrey, presidente del Comité Municipal del PRD en Zapopan. Nadie sabe quién o quiénes lo secuestraron ni qué los motivó.
Eunice Clemenz Camberos, una de sus clientes, menciona dos pistas: un casino donde López Susarrey probablemente tuvo un negocio y la disputa entre sus propios hermanos por los bienes intestamentarios que dejó su madre, Esther Camberos, La Comanche, calculados en 90 millones de dólares, que el abogado estaba a punto de ganar a favor de Eunice y su hermano Adán, el mayor de todos.
Adán, Carlota y Eunice acusan a sus hermanos Mayra y Carlos de otorgarse un poder para actos de dominio y de que el 18 de febrero de 2011 elaboraron un testamento falso –el número 4652–, en el municipio de Poncitlán, en el cual suplantaron a su madre cuando estaba enferma.
Al darse cuenta de esa maniobra, dicen Eunice y sus dos hermanos, doña Esther exigió la nulidad de actos y contratos por simulación; el 2 de febrero de 2012 incluso interpuso una demanda en la Procuraduría de Justicia (ahora Fiscalía General del estado) (Proceso Jalisco 552).
La semana pasada, Eunice se presentó en la redacción de este semanario y expuso: “A pesar de esta posible causa de la desaparición de López Susarrey, la fiscalía sólo ha encaminado su investigación por el lado del casino y ha dejado de lado el asunto de la herencia que nos dejó mi madre y ronda los 90 millones de dólares”.
Ella asegura que sus hermanos Mayra y Carlos no se presentan ante la justicia cuando los citan. Menciona incluso que el viernes 12 de diciembre ambos tenían que carearse con ella en el Instituto de Justicia Alternativa, pero no acudieron y las autoridades no hicieron nada.
Dice que cree a pie juntillas que sus hermanos tienen que ver en la desaparición del litigante. Y arguye: “Estaba a punto de ganar el juicio de la herencia. Por eso deben de investigarlos; además, la fiscalía debe llamarme a mí a declarar”.
Según ella, es posible que López Susarrey haya sido levantado cuando acudió a una cita en un restaurante de la colonia Chapalita: “Ese día tenía que verlo en su oficina a la una de la tarde. Lo esperé hasta las cinco pero nunca llegó. Y aunque la familia del abogado informó a la fiscalía sobre su desaparición, la dependencia no ha hecho la investigación correspondiente. Se ha concentrado sólo en el caso del casino, pese a que está esta otra pista (la de la herencia de La Comanche) para que investiguen” (Felipe Cobián R.).








