Propone un pliego petitorio para las marchas y protestas

Señor director:

Los acontecimientos de Iguala con los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa no es un hecho aislado; todo lo contrario, tienen una concatenación lógica que el gobierno procura no ventilar.

México es un país que posiblemente se ubique a la cabeza de los integrantes del Tercer Mundo con aspiraciones a escalar al último peldaño de los miembros del Primer Mundo cuando España lo abandone. Con ese fin, el esfuerzo del gobierno mexicano se enfoca en la estabilidad macroeconómica.

La filosofía económica vigente en el mundo actual, donde el comercio lo es todo y está en manos de grandes empresas globales y corporativos trasnacionales, con representantes locales que son varones del dinero o políticos encumbrados, no permite el cabal cumplimiento del contrato social, trae de la mano obligaciones privatizadoras de las riquezas nacionales, concesiones territoriales para explotaciones mineras y de energía, promulgación de leyes contrarias al bien común y, en el mejor de los casos, con muy poco o nulo beneficio popular.

Este marco contextual pone a flote correlaciones que puede ser interesante explorar para conseguir una mejora cualitativa y cuantitativa del país. Se trataría así de que el enojo popular fundiera en un solo pliego petitorio cinco grandes temas que le den cuerpo a la protesta.

A) Solución al conflicto del IPN con un estatus que no arrase con su nivel académico, sino que lo fortalezca creando vínculos con universidades de prestigio mundial, desplegando un esfuerzo vigoroso y sostenido para la investigación y generación de tecnología propia.

B) Solución al caso Ayotzinapa, con acciones judiciales contra los autores intelectuales en los tres órdenes de gobierno, y fortalecimiento de la educación rural y de las normales rurales enfáticamente.

C) Liberación del doctor Mireles, sin condiciones ni exilio.

D) Realización de una consulta sobre la reforma energética, y

E) Salir a votar masivamente en las próximas elecciones anulando el voto con un NO.

Se trata, pues, de un pliego petitorio que vincule estos cinco puntos con la presencia pacífica del pueblo y las marchas para lograr un México mejor, digno y educado con proyección al futuro. (Carta resumida.)

Atentamente

Renato Arroyo Porras