Un pedazo menos a la Ciudad Deportiva de la Mixhuca

Entre sonrisas y parabienes, Miguel Ángel Mancera y el empresario Alfredo Harp Helú anunciaron la construcción del nuevo estadio de los Diablos Rojos del México. Pero la obra se va a edificar en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca, lo que significará quitar espacio comunal en beneficio de la iniciativa privada. No es la primera vez que ocurre algo así. En lo que va de la presente administración capitalina se han multiplicado las “privatizaciones” de sitios deportivos.

Luego de meses de sistemática reducción de espacios en la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca (CDMM), construida para que las clases populares realizaran actividades deportivas, un grupo de usuarios y vecinos de este recinto prepara una serie de plantones y reclamos por la privatización de estas instalaciones fomentada desde el gobierno capitalino.

El detonante fue el anuncio del proyecto de construcción de un nuevo estadio exclusivo para el equipo de beisbol Diablos Rojos del México, que costará 60 millones de dólares (900 millones de pesos). El inmueble será edificado en siete hectáreas de la CDMM, lo que dañará 10 canchas de futbol al menos. Además, decenas de árboles y palmeras serán talados. Esto se traducirá en afectaciones a 5 mil jugadores de los 250 equipos que integran las siete ligas afiliadas a la Asociación de Ligas de Futbol de Usuarios de la CDMM.

El terreno elegido por la autoridad capitalina y Harp Helú como el “punto ideal” para fincar el más ambicioso plan deportivo del acaudalado empresario está muy cerca de la Línea 9 del Metro y de la recta final del circuito del Autódromo Hermanos Rodríguez, cuya concesión fue otorgada a Operadora de Centros de Espectáculos S.A. de C.V. (OCESA), que de igual manera impone su ley, pues cada vez que programa un evento artístico o privado cierra las áreas destinadas a la práctica deportiva por días o semanas.

El martes 2, Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), y Alfredo Harp Helú, presidente del consejo de administración de los Diablos Rojos, anunciaron la edificación de la nueva sede del equipo, que contará con tiendas de recuerdos, áreas de alimentos y bebidas, explanada y una zona infantil.

El director del Instituto del Deporte del Distrito Federal (Indeporte), Horacio de la Vega, confirmó ese día una inversión de 200 millones de dólares para la transformación de la CDMM entre 2015 y 2017. Dijo incluso que todavía faltan por anunciarse “ocho o nueve proyectos más que tienen que ver con la Ciudad Deportiva”.

Los afectados presagian lo peor. Aseguran que esos proyectos quedarán en manos de particulares, como ha ocurrido durante el actual gobierno. Advierten incluso que Televisa pretende instalar un domo en la CDMM.

Así, los usuarios, vecinos y presidentes de las ligas de futbol se dicen engañados por Mancera, a quien responsabilizan de entregar el inmueble para uso y lucro de la clase empresarial, en contra de su objetivo originario.

Los agraviados adelantan su abierto rechazo al proyecto. Con los lemas “No a la construcción de un nuevo estadio en Ciudad Deportiva”, “No más construcciones en Ciudad Deportiva” y “No a la privatización de nuestro único pulmón en el oriente de la ciudad”, anuncian que expresarán su malestar con denuncias públicas, marchas, movilizaciones, protestas pacíficas, desplegados en los medios de comunicación, juegos de futbol en calles y avenidas, y cartas al presidente Enrique Peña Nieto.

Los inconformes plantean que, al igual que el procurador Jesús Murillo Karam, ellos también se cansaron. Por esta razón realizarán plantones frente al ayuntamiento capitalino y la sede del Indeporte. Anuncian que, de ser necesario, llevarán sus movilizaciones ante la “Casa blanca”, la suntuosa propiedad de Angélica Rivera que dañó la credibilidad e imagen de su esposo, el presidente de la República.

De este modo, Manuel Vázquez (presidente de la Liga de Futbol Equipos Unidos), Ricardo Alcaraz (Liga de Futbol Santacruz Aviación y presidente de las Ligas de Futbol de Usuarios de la Magdalena Mixhuca), Juventino Ortiz Vázquez (responsable de la Liga Guadalupe Victoria), Zenón Rodríguez Flores (titular de la Liga Coalición y Agrupación de Taxistas), Manuel Yáñez Sánchez (presidente de la Liga de Futbol Chivas Álamos) y Lorenzo Pérez Jardón (quien encabeza la Liga de Futbol Adeci), vecinos, usuarios y deportistas en general de la Ciudad Deportiva piden al mandatario federal su “inmediata intervención” para evitar la construcción del estadio.

En entrevista, los quejosos explican que ya escribieron una misiva al gobierno federal. Esperan que su mensaje logre el mismo efecto que el girado en agosto de 1996 al entonces presidente Ernesto Zedillo para impedir que el club Cruz Azul construyera su estadio en la Ciudad Deportiva. “El inmueble no se hizo por la presión que ejercimos”, refiere Juventino Ortiz.

Paralelamente, los inconformes advierten que, si no se frena el proyecto, “se perderán miles de árboles”. Al respecto, recuerdan que apenas el miércoles 10 Peña Nieto anunció 10 millones de dólares para el Fondo Verde y 20 millones de dólares al Fondo para el Medio Ambiente Mundial durante la XX Cumbre sobre el Cambio Climático convocada por la ONU en Lima, Perú.

Ahí, los presidentes de la Alianza del Pacífico –integrada por Perú, Colombia, Chile y México– firmaron una declaración de apoyo a los esfuerzos de la ONU para afrontar los retos que impone el calentamiento global.

“No queremos ni pensar lo que dirán sus homólogos si usted permite la destrucción de las áreas verdes de Ciudad Deportiva, porque tal parece que a Miguel Ángel Mancera, sólo le interesa privatizar las instalaciones para beneficio de la clase empresarial y así engrosar sus arcas”, se lee en la carta.

Los usuarios afirman que el jefe de Gobierno ha sido omiso e indolente a sus inquietudes planteadas desde noviembre. El Indeporte, responsable de administrar “lo que queda disponible” del inmueble, de hecho triplicó los precios de las rentas para las canchas de futbol.

El 10 de noviembre pasado se publicó en la Gaceta del Distrito Federal una “propuesta de actualización de cuotas” para el uso de las instalaciones y para la celebración de convenios de estacionamiento a tiempo completo –algo que ya fue privatizado el mes pasado: actualmente, la empresa encargada cobra 23 pesos diarios por unidad.

En el caso de las canchas de futbol, el Indeporte incrementó los precios de forma considerable: de 107 pesos por cada hora y media, los interesados ahora deberán pagar 325 pesos.

Los usuarios acusan que, pese a tratarse de una propuesta, la administración de la CDMM ya les exige pagar las nuevas tarifas. Se han negado a hacerlo, pues no fueron notificados formalmente y los responsables del recinto únicamente les dieron una copia de la Gaceta Oficial referente a dichas sugerencias y un oficio que el subdirector jurídico del Indeporte, Francisco Javier Torres Cisneros, envió al director de Deporte de Alto Rendimiento y actual coordinador de la Ciudad Deportiva, Pedro Martínez Balderas.

“Los aumentos son desmedidos. Las autoridades quedaron de analizar caso por caso y hacer una oferta que nos convenga. Ya empezaron a citarnos y la oferta la hacen con base en el número de horarios contratados. Nos han propuesto que, por cada cinco horarios de canchas con pasto paguemos cuatro. Sin embargo, el acuerdo no está por escrito; todo ha sido de palabra con Yuri Herrera, jefe de la Unidad Departamental de Renta y Control de Espacios”, expone Ricardo Alcaraz.

Zenón Rodríguez, otro de los afectados y con más de 30 años dedicado a las ligas en la CDMM, vaticina que, de continuar la privatización, será el fin de Ciudad Deportiva.

Alcaraz plantea además que de no obtener respuesta de Enrique Peña Nieto, la comunidad se verá forzada a integrar un Comité Prodefensa de la Ciudad Deportiva Magdalena Mixhuca.

Por lo pronto, los inconformes disputarán partidos de futbol en las arterias del complejo deportivo y del Indeporte, “como una forma de señalar que nos están mandando a jugar a la calle. Es una injusticia que el GDF siga cediendo la Ciudad Deportiva a personas con poder económico. ¿Dónde quedará la clase más necesitada? Mancera ha olvidado que esta instalación se logró por mediación del comediante Jesús Martínez, Palillo, para la gente de escasos recursos. Carecemos de dinero suficiente para pagar el acceso a instalaciones de élite, como el gobierno capitalino pretende”.

Encima, dice Alcaraz, instalarán campos de beisbol alrededor del estadio. “Pero esas áreas serán exclusivas para las ligas elitistas. Están acabando además con los árboles”.

Anhelos y realidades

En octubre de 2005, Proceso (1509) detalló que, en 2004, Harp Helú planteó sin éxito al entonces rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, construir un estadio de beisbol profesional, un campo semiprofesional y otro amateur en Ciudad Universitaria. Propuso edificarlo en el predio ubicado en avenida del Imán y la calle Delfín Madrigal, cerca de la estación Universidad del Metro.

“Ya tenemos el anteproyecto, que salió en la Gaceta de la UNAM. El proyecto lo está haciendo la empresa HOK con puros arquitectos mexicanos que son socios de esa firma de Estados Unidos, especialistas en estadios Triple A, de Ligas Mayores y otros deportes. Será el estadio más bonito y moderno para un equipo de la liga mexicana; no tendrá acabados de lujo, pero estará al mismo nivel de cualquiera de Triple A”, dijo entonces Harp Helú. El inmueble sería construido y donado por la Fundación Harp Helú.

En agosto pasado, los Diablos Rojos se quedaron sin sede (el Foro Sol, de la Ciudad Deportiva), después de que se anunciara la remodelación del Autódromo Hermanos Rodríguez por el inminente regreso al país de la Fórmula Uno, el próximo año.

Ocesa, la empresa encargada del autódromo, el Foro Sol e incluso el Palacio de los Deportes, explicó que las reformas al circuito afectarían una parte del Foro Sol. El GDF concesionó estas instalaciones a la empresa de espectáculos el 28 de marzo de 2003, a pesar de que el recinto fue concebido para el bienestar de la ciudadanía, según se lee en el Sistema de Información Geográfica de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda.

El pasado jueves 2, un jubiloso Alfredo Harp agradeció la colaboración del gobierno capitalino: “(Cumplí) otro de los sueños que tenía pendiente en mi vida: construir un estadio para los Diablos Rojos en la Ciudad de México”.

En su turno, Horacio de la Vega informó que el inmueble será donado por el empresario, pero no dijo cuándo.

En el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, el titular del GDF se adhirió a la causa: “Pareciera que la vocación de la Ciudad de México solamente estaba dirigida al futbol, y aquí se tiene que demostrar que no es así. Con este proyecto se está señalando que también hay una afición muy grande al beisbol”.

La puntilla ambiental

El 10 de junio pasado, el gobierno capitalino retiró a la CDMM la categoría de “Bosque urbano” y la cambió por la de “Área de valor ambiental”. A la par, De la Vega anunció el plan con el que se pretende modernizar dicho recinto a partir de este año, que incluye la edificación de una sala de armas, canchas y la pista de karts.

El pasado 16 de junio, El Financiero publicó que activistas de la Ciudad Deportiva ven con desconfianza el anuncio del GDF sobre la desclasificación de esa área verde, ya que “aseguran que en los últimos años ha presentado un deterioro ocasionado presuntamente por las propias autoridades para justificar la entrada de la iniciativa privada”.

El representante de la asociación civil Ecoactivistas, Elías García, expresó que “eso no es de gobiernos ambientalistas. Qué importa si hay uno o 100 árboles. Se debe procurar que sigan existiendo así”. También asentó que los afectados ya comenzaron a repartir volantes para informar a los usuarios sobre el anuncio gubernamental.

El lunes 8, Proceso solicitó al área de Comunicación Social del GDF una entrevista con el director del Indeporte. El exatleta rechazó la petición al argumentar que tenía su agenda “demasiada saturada”, mientras la gerencia de medios de los Diablos Rojos del México dejó abierta la posibilidad de calendarizar “en los próximos días” una charla con Harp Helú, ya que se encontraba en estos momentos en San Diego, California.