Hace cuatro años la Selección Mexicana de Beisbol ganó plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCC) en Mayagüez, Puerto Rico. Hoy, en su propio territorio y con un equipo armado al vapor, ni siquiera cumplirá las expectativas de la Federación Mexicana de Beisbol (Femebe) de colocarla entre los mejores cuatro equipos.
Además de su eliminación –es la primera vez que el beisbol mexicano queda fuera del medallero en unos JCC–, el equipo no podrá participar en los Juegos Panamericanos de Toronto 2015.
Esta malograda aventura comenzó el lunes 17 con el primer revés del equipo mexicano en este torneo ante Cuba –país ausente de Mayagüez por razones políticas– con pizarra de 1-10 y se prolongó el día siguiente con el tropiezo ante Puerto Rico (4-6) cuando se buscaba el pase a la siguiente ronda.
La derrota hizo que la prensa especializada señalara como responsable al presidente de la Femebe, Alonso Pérez González.
Éste, quien ha monopolizado el beisbol nacional amateur desde hace más de dos décadas, se desmarca del fracaso pues asegura que la selección fue formada por los directivos de los equipos de la Liga Mexicana del Pacífico, la liga invernal que se juega ahora mismo.
Según Pérez su labor se limitó a asuntos “estrictamente administrativos”; al desmarcarse del estrepitoso tropiezo explica que las ligas profesionales de beisbol –la de verano y la de invierno– imponen a sus propias selecciones. “La federación debe aguantarse con los peloteros que nos faciliten”, dice.
“No podemos decir ‘quiero a fulano, a zutano y a perengano’, porque primero los dueños de los ocho equipos que conforman la Liga Mexicana del Pacífico no nos prestan a los jugadores y segundo, son los que pagan sus sueldos. Fácilmente hay 60 peloteros mejores de los que vinieron a estos Juegos Centroamericanos. Así que esta selección vendría siendo de la cuarta división”, aclara.
–¿Subestimaron a los rivales?
–No sabría decirte, porque los directivos saben de la calidad de beisbol que se practica en el área. Por ejemplo, para estar presente en estos juegos, Cuba paró su campeonato nacional, mientras República Dominicana, Puerto Rico, Venezuela y Panamá trajeron a peloteros de la liga profesional. En el beisbol, excepto Cuba, todas las selecciones nacionales dependemos de las ligas profesionales que nos prestan a sus peloteros. Eso sí, unos prestan mejores que otros y ahí está la diferencia.
“Es un fracaso no estar en el cuadro de las medallas, no clasificar al menos en el cuarto sitio para ir a los próximos Juegos Panamericanos, no llegar con la preparación suficiente.”
Sin embargo, también responsabiliza al mánager, Ever Magallanes y a los peloteros, por no haber mantenido la ventaja que se tenía ante Puerto Rico: “Íbamos ganando y además era el partido clave para aspirar a las medallas. Aquí faltó interés para representar a México. Realmente todos los que amamos este deporte pensamos que a una representación nacional deben ir los mejores. Y no fue así en un país donde jugamos mucho beisbol y surgen muchos peloteros”.
Pérez explica que a escala infantil y juvenil México siempre participa con selecciones de primer nivel pero, dice, el problema se origina cuando los peloteros son firmados por equipos profesionales a los 18 años. “Entonces los equipos ya no los dejan venir a la selección nacional”.
Todos contra el mánager
Desde que Alonso Pérez controla el beisbol mexicano, el país siempre ha tenido selecciones competitivas, incluso para eventos como el Clásico Mundial, la máxima competencia que cada cuatro años organiza la Federación Internacional de Beisbol.
Pero en los últimos años el federativo se ha enemistado con los directivos de la Liga Mexicana de Beisbol e incluso se ha dado el lujo de desdeñar a los peloteros de ésta para convocar a jugadores nacidos en Estados Unidos de padres mexicanos y que militan allá en ligas menores.
Semanas antes de debutar en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014, el propio Pérez habría presumido: “No podemos presentarnos con un equipo mediocre”.
La afición culpó al manager Magallanes por aguantar al abridor Jesús Rodríguez, a quien Cuba castigó con seis carreras en dos entradas.
Un día después a Magallanes también le cargaron la culpa de que en el partido contra Puerto Rico no echara mano de su bullpen cuando el equipo boricua se acercaba peligrosamente. México llegó a la novena entrada con una carrera de ventaja y terminó perdiendo 4-6.
Como responsable de las selecciones de beisbol, Pérez tuvo al menos cinco años para planear al equipo, amén de que en el país hay muchos otros peloteros que no juegan en la Liga del Pacífico: “Todo mundo me echa la culpa. Ni que no supiera de beisbol: Fui seleccionado nacional y luego primer vicepresidente mundial de beisbol. ¡Cómo no voy a saber de este deporte! Me responsabilizan de que no hubo planeación. ¿Cómo no va a haber planeación? Si fuera dueño de los equipos, traigo a todos los jugadores de mi elección y de mi agrado. Esto es muy diferente.” (Con información de Noé Zavaleta.)








