MÉXICO, D.F. (apro).- Dirigida por John Carney, Empezar otra vez (Begin Again, EU-2014), es una bocanada de aire fresco para toda alma atormentada que necesita un motivo para reencontrarse consigo misma.
La historia se desarrolla en Nueva York y tiene a dos personajes principales: Por un lado está Dan (Mark Ruffalo), un productor musical en declive, debido a un matrimonio fallido y a su afición por la bebida. Y por el otro, a Gretta (Keira Knightley), una compositora que está a punto de abandonar la ciudad debido a que su novio rock star (Adam Levine) le rompió el corazón.
Ambos personajes se encuentran en un bar. Dan busca ahogar sus penas en alcohol (lo acaban de despedir de su propia compañía) y Gretta canta una última canción antes de regresar a su pueblo natal.
La música hace renacer la esperanza en Dan, quien le ofrece grabar un disco, y aunque su apariencia de vagabundo hace dudar a Gretta, ambos terminan enganchados en una aventura musical.
La cinta posee un aire light que se agradece, aunque eso también evita que ahondemos en la personalidad de los personajes. Y es una lástima porque las decisiones de los implicados tendrían mayor fuerza y reforzarían la trama de manera importante. Con todo y lo anterior cabe mencionar que los primeros minutos pegan con tubo, ya después se afloja la intensidad.
Las canciones y actuaciones están en un perfecto equilibrio con la trama. Además de la actuación de los protagonistas, sobre sale la participación de Levine y Catherine Keener (en el papel de la esposa de Dan).
Finalmente el mensaje logra conmover de manera importante sin que la historia llegue a ser una obra maestra.













