A principios de 2012 un grupo de personas, entre ellos dos bomberos y un comandante de Zapopan se apropiaron del predio La Loma, en Tesitlán, y comenzaron a fraccionarlo. Como no tenían documentos para comprobar que eran los dueños se disfrazaron de comuneros e intentaron constituir una comunidad indígena para quedarse con la superficie usurpada. Y aunque el ayuntamiento zapopano está enterado de las irregularidades, no hace nada por desalojarlos de La Loma.
Tres funcionarios de Zapopan –dos bomberos y un comandante de la policía– están presuntamente involucrados en la invasión y venta irregular de un predio de casi 30 hectáreas en Tesistán, cuyo valor comercial estimado es de 256 millones de pesos. Y aun cuando los propietarios levantaron una denuncia penal en marzo pasado contra los tres implicados, hasta el momento ninguno de ellos ha sido detenido.
El 10 de marzo el presidente de la asociación civil Comunidad de Propietarios del Predio La Loma –también conocido como Malvastes–, Eduardo Rodríguez Rivera, presentó una denuncia penal por invasión contra Efrén Villalobos Pérez, Teresita y Marina Cobián Rangel, Mateo Orozco López y José de Jesús Loera Vela. Los dos últimos habitan hoy en el terreno invadido, y dicen pertenecer a la Comunidad Indígena de La Magdalena.
Según la querella, los señalados ofrecen en venta lotes del terreno ubicado en las inmediaciones de Tesistán que, dice Rodríguez Rivera, él compró el 18 de diciembre de 1990 a los hermanos Saúl y Erasmo Castro Castro, según la escritura 12183.
El terreno, agrega la denuncia presentada ante la Fiscalía General del Estado, está inscrito a su nombre y al de otras 270 personas que conformaron la asociación civil. Sin embargo, según Rodríguez Rivera, en febrero de 2012 los señalados en la querella invadieron el predio y argumentaron que lo hacían porque tenía “un título de propiedad anterior al nuestro, pero no mostraron nada y se aprovecharon que la mayoría aun no construíamos nuestras propiedades y nos impidieron tomar posesión de nuestra propiedad”.
Los agredidos pidieron apoyo al ayuntamiento de Zapopan, pero “no tuvimos éxito”, comenta el demandante. La asociación acordó presentar su queja ante el MP para “salvar el patrimonio de nuestros hijos”.
Rodríguez Rivera asegura que escuchó que los invasores intentan vender los predios a particulares aun cuando carecen de documentación que los acredite como los legítimos propietarios.
El pasado 24 de junio fue detenido Efrén Villalobos, bombero de Zapopan, quien, según la averiguación previa 1393/2014-D de la agencia número 1 de Delitos Patrimoniales, fue acusado de invasión de un predio de La Loma perteneciente a Pablo López Reyes, aunque él intentó deslindarse.
“Me he dado cuenta que los verdaderos responsables de los delitos que resulten de la presente indagatoria han venido utilizando mi nombre para hacer fraudes contra las personas que engañan vendiéndoles predios del fraccionamiento Lomas de Tesistán”, declaró Villalobos.
Señaló que los culpables por esos ilícitos y los que resulten son, en todo caso, Teresita y Marina Cobián Rangel; José de Jesús Loera Vela; Luis Orozco Alvarado, Arnulfo Robles Magallanes, alias Nuco; Carlos Delgado; Marcos Magallanes; Antonio Lozano Elías de Ibarra, así como el bombero Eliú Durán Alvarado y el comandante Guillermo “N”, estos dos últimos adscritos al ayuntamiento de Zapopan.
Un deslinde dudoso
De acuerdo con la nómina de Transparencia, Villalobos ingresó a laborar en enero de 2004 en la Subdirección de Bomberos del municipio. En esa misma fecha Durán Alvarado entró a trabajar en la misma institución como bombero chofer.
En su testimonio Villalobos expuso: “Quien me convenció para poder tomar posesión del predio lote 96 de la manzana I, del fraccionamiento Lomas de Tesistán, fue Loera Vela, a finales de 2011, diciéndome que no existían propietarios en esa zona, por lo que podíamos disponer de esos predios el suscrito y otras personas”.
El 23 de julio último Villalobos presentó su declaración por escrito, ya que se encontraba preso en el reclusorio preventivo de la zona metropolitana de Guadalajara, a disposición del juez noveno de lo penal del Primer Partido Judicial del estado de Jalisco, bajo el número de proceso 550/2012, acusado del delito de despojo que, expuso, “me entregó de manera personal José de Jesús Loera Vela, en el que el ofendido es Pablo López Reyes”.
Villalobos fue liberado el 28 de agosto. No fue la primera vez que estuvo encarcelado, comenta Salvador Quiñones, abogado de la asociación civil.
“La cuestión penal –dice– está lenta. El asunto de la invasión se encuentra en la fiscalía, en la agencia 1 de Delitos Patrimoniales; incluso hay tres promociones en las cuales ya se dio nombre y domicilio de los involucrados, pero no ha habido respuesta.
“Efrén ha sido detenido en varias ocasiones junto con Mateo Orozco López por la misma causa. A los demás –entre ellos a José de Jesús Loera Vera, hijo del presidente de la asociación vecinal del fraccionamiento– no los han molestado, ni siquiera al que inició esta causa.”
El terreno que invadió Villalobos pertenece a López Reyes; el 27 de agosto acudió el secretario de acuerdos del Juzgado Noveno de lo Penal a restituir el predio a su dueño. Sin embargo no se completó el objetivo.
Orozco López, uno de los paracaidistas, amedrentó al secretario del juzgado, quien acudió al lugar con 40 elementos antimotines del ayuntamiento. Había alrededor de 40 personas y Orozco le dijo que “estaba llamando a más gente –cuenta Quiñones–. No me explicó por qué el temor, cuando el funcionario tenía el respaldo de 40 antimotines”.
Desde esa fecha las autoridades no han hecho nada para sacar a los invasores del terreno.
Villalobos acudió el lunes 1 ante el Tribunal Unitario Agrario del Distrito número 16 (expediente 562/2012) para conocer cómo va el proceso de reconocimiento de la Comunidad Indígena de La Magdalena, una presunta organización que está en proceso de constitución y que él dice encabezar.
Sin embargo, Quiñones sostiene que “en términos jurídicos no procede, pues todos sabemos que las comunidades indígenas se crearon hace bastantes años”. La de La Magdalena, insiste, no tiene que ver con 2012, fecha en que, según Villalobos y otros presuntos comuneros, dicen haberla organizado. Y fue en febrero de ese año cuando él y otras personas invadieron el predio de La Loma.
“Efrén Villalobos sabe que la escritura madre del predio La Loma y los planos están registrados ante el Registro Público de la Propiedad –expone el abogado de la asociación–. De hecho, ante el secretario del Tribunal Agrario 16 él mismo comentó que se desiste de la acción de la posesión del terreno. Además, dijo que reconoce que no tiene ningún derecho que les asista.”
Indica el abogado de los afectados que el caso ya se había cerrado, pero se le dio curso, luego de que Durán Alvarado, el otro bombero, pidió ante el Tribunal Agrario 16 que se le reconociera como el líder de la Comunidad La Magdalena.
“Eliú destituyó a Efrén mediante una asamblea ficticia; incluso se presentaron pruebas de que solicitó firmas de los integrantes de la comunidad bajo engaños. Efrén presentó los escritos ante el tribunal”, comenta Quiñones.
Asevera el representante de los afectados que el día de la audiencia, el secretario del Tribunal Agrario 16 “le dio a entender a Efrén que se uniera con Eliú Durán, para que el representante común de la Comunidad La Magdalena –que iba a ser nombrado el viernes 5 en asamblea–, estuviera avalado por ambas partes. Efrén no estuvo de acuerdo”.
Al final, Durán Alvarado y Loera Vela reventaron la asamblea, pues llevaron a una veintena de personas que no tenían relación con el asunto. El Tribunal Agrario decidió enviar el asunto a la Procuraduría Agraria, aun cuando no es de su competencia, refiere Quiñones.
Además, comenta, las autoridades revelaron que existe un proyecto para construir una aeropista cerca del predio en aproximadamente dos años.








